Rodrigo Huajamaita

Los Pactos de Dios – Dispensacionalismo #3

Con la caída de Adán y Eva, el hombre queda separado de Dios y a partir de allí, la Biblia nos explica el rescate más impresionante, costoso y complicado de todo el universo. Y este rescate es ofrecido al hombre a través de pactos.

Acompáñame en este fascinante recorrido de los pactos de Dios que nos permitirá entender la esencia misma del plan de salvación.

 

¿Por qué es importante entender la teología de Pactos?

Cada religión entiende los Pactos de una forma diferente, y es importante comprenderlos bien por muchos motivos.

En primer lugar, porque el mensaje bíblico está revelado en Pactos.

La palabra «pacto» en el Antiguo Testamento corresponde a la palabra hebrea «Berit» (בְּרִית), que aparece 284 veces en 264 versículos. En el Nuevo Testamento, aparece 33 veces, traducida como «Diatheke», palabra que se traduce indistintamente como pacto o testamento.

Tal es así que la Biblia se dividió en Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, que significa Antiguo Pacto y Nuevo Pacto, respectivamente.

A diferencia de la palabra griega «syntheke» (συνθήκη), que también significa «pacto», pero entre iguales, como en el caso matrimonial, la palabra «Diatheke» es la que mejor traduce la palabra «Berit», ya que es un pacto entre no iguales, similares a los que realizaba un rey conquistador con sus vasallos.

 

 

Dios, en su soberanía, es quien establece todas las condiciones del pacto, y el hombre solo puede aceptarlo o rechazarlo. El pacto muestra la forma en que Dios debe ser adorado, amado y cómo nos relacionamos con él, pero en sus propios términos.

Cuando el hombre es totalmente indiferente a conocer cómo Dios quiere que nos relacionemos con él, o cuando dice «yo me relaciono con Dios a mi manera», está diciendo «no acepto su pacto». Pero de esto hablaremos en profundidad más adelante.

Así que, como veníamos diciendo, el primer motivo por el cual es importante entender la teología de pactos es porque el plan de salvación está revelado en pactos.

En segundo lugar, es importante la teología de pactos porque es mucho más que una doctrina. De nuestra comprensión de la teología de pactos dependerá:

  • Nuestra forma de interpretar la Biblia
  • Nuestra forma de entender la iglesia
  • Nuestra comprensión de la salvación
  • Y nuestra interpretación profética de los acontecimientos próximos a ocurrir antes de que Cristo venga.

Dos grandes grupos de interpretación de pactos

La “Teología dispensacional” y la «Teología de Pactos».

No nos detendremos demasiado en esto, ya que en un video anterior donde hablé de Israel y la iglesia, y cuyo enlace te dejo aquí, expliqué las diferencias entre un sistema y otro.

El sistema dispensacionalista es un sistema de interpretación literal donde se enfatiza la discontinuidad entre los diferentes pactos y, por consiguiente, la separación entre Israel y la iglesia.

Siendo la teología de pactos todo lo contrario.

Pero simplemente a modo de aclaración, quiero resumirte lo siguiente:

No existe un único punto de vista dispensacionalista, así como tampoco existe un único punto de vista en la teología de pactos.

Mientras más se enfatice la discontinuidad, el literalismo exegético y la separación entre Israel y la Iglesia, más dispensacional será el modelo.

Y, al contrario, mientras más se enfatice la continuidad, la interpretación espiritual del Antiguo Testamento y la unión de Israel y la Iglesia, el modelo será más cercano a una teología de pacto.

Dentro de ambos sistemas de interpretación existen diferencias, creando un abanico de interpretaciones.

Ambas teologías dividen el Antiguo Testamento en diferentes pactos, pero con una gran diferencia. Para el dispensacionalismo, cada pacto determina una era o dispensación donde Dios se relaciona con el hombre de una forma diferente, con distintas promesas, demandas y castigos.

Mientras que, para la teología de pactos, se interpreta como diferentes fases del mismo pacto y del mismo compromiso divino. Uno enfatiza las diferencias y el otro las similitudes.

Pero ese énfasis les otorga una lente de interpretación que deriva en conclusiones teológicas, doctrinales y proféticas totalmente diferentes. Por eso se hace crucial poder interpretar este tema correctamente.

Así que, como acabamos de decir, ambas teologías dividen el Antiguo Testamento en diferentes pactos.

 

¿Cuántos pactos existen y cuáles son?

Aunque como dije antes, puede haber alguna discrepancia con la cantidad de dispensaciones, la gran mayoría coincide en siete eras bien diferenciadas.

En la teología de pactos se mencionan muchos más pactos según la lista del teólogo que las enumere.

 

Algunos de los pactos encontrados en la Biblia coinciden con las dispensaciones, pero otros no.

Es verdad que ellos enseñan que una dispensación no es lo mismo que un pacto, aunque la definición de ambos y la cantidad y duración de cada era, no deja de ser arbitraria.

En cualquier caso, hay quienes piensan que hay 9 pactos, otros identifican 8, muchos a 7, pero no siempre los mismos, y a la vez, algunos los dividen en tres grandes grupos y otros en dos. ¿¡Que lío no!?

 

No te preocupes. Si me sigues con atención, te prometo que lo vas a entender super fácil.

Personalmente, cuando analizas:

  • ¿Por qué se toma un periodo de tiempo y no otro?
  • ¿Por qué se considera un pacto sí y otro no?
  • Y ¿por qué se diferencia entre eras o dispensaciones y pactos?

Empiezas a descubrir que las conclusiones son subjetivas y tremendamente especulativas. Reconozco que la teología disposicional está muy elaborada, pero no deja de tener grandes incongruencias que iré detallando a lo largo de esta serie.

Déjame que te explique brevemente cómo la Biblia enumera e identifica a los pactos, de forma clara, sin argumentos confusos, rebuscados ni arbitrarios.

Dios utiliza el número 7 como más que un número, es un símbolo que utiliza para darnos unos principios los cuales te muestro en pantalla.

Y si me has estado siguiendo, me habrás escuchado explicar estos principios en algunas series de siete. Como, por ejemplo, la de los sacerdotes.

 

Jesús es el Mesías, que quiere decir ‘el ungido’. Y en el Antiguo Testamento solo se ungían a los sacerdotes y a los reyes. Pues bien, escucha bien lo que te voy a decir, porque esto es muy importante.

Seguramente se ungieron muchos sacerdotes, pero la Biblia solo menciona explícitamente por nombre a seis sacerdotes ungidos por Dios a través de un profeta.

Ni uno más, ni uno menos. Aquí en pantalla te dejo la lista, Jesús fue el séptimo que perfecciona la serie. Nuestro único y verdadero Sumo Sacerdote.

 

Como si esto fuera poco, seguramente en el Antiguo Testamento se ungieron muchos reyes, pero la Biblia solo menciona explícitamente a seis reyes ungidos por Dios a través de un profeta.

Seguramente hubo muchos, pero la Biblia solo menciona por nombre a seis. Y Jesús fue el séptimo que perfecciona la serie, nuestro Rey de Reyes.

 

Estas dos series las menciono en el video ‘donde hablo de Jesús como Sumo Sacerdote’. Te dejo el enlace aquí. Esto no termina ahí.

En otro video que se llama ‘El Significado del Número Siete en la Biblia’, y cuyo enlace también te dejo aquí, menciono la serie de siete líderes que nacieron de forma milagrosa.

Seguramente Dios hizo nacer a mucha gente de manera sobrenatural a lo largo de la humanidad. Pero la Biblia menciona por nombre solo a seis. Fueron líderes que nacieron de mujeres estériles ya en edad mayor.

En el video explico cómo todos representan simbólicamente a Jesús. El séptimo que perfecciona la serie y que nació de una virgen, concebido por el Espíritu Santo.

 

Pero hay más series interesantes aún que no te he contado. Así que en este video te voy a dar una nueva.

En el Antiguo Testamento, seguramente hubo muchas resurrecciones, pero ¿sabes cuántas resurrecciones son mencionadas del Antiguo Testamento, antes de Cristo?

Sí, adivinaste… Seis. Y el séptimo en resucitar que perfecciona la serie fue Jesucristo. ‘La resurrección y la vida’.

 

Pero volvamos al tema de los pactos. Te hago otra vez la misma pregunta.

¿Sabes cuántas personas son mencionadas por nombre

con las que Dios hace un “pacto”?

¡Seis! Y por más que busques, no vas a encontrar otro. Jesús es el último que perfecciona la serie. El nuevo pacto.

 

Pero en este video te voy a revelar algo más sobre el número 7 que no te dije antes. En la mayoría de las series de siete, donde encontramos que el séptimo es la intervención de Dios y muchas, por no decir siempre, a través de Jesús. Los seis se dividen en dos grupos de tres, bien diferenciados.

De esta forma, podemos observar que, entre los seis sacerdotes ungidos por Dios, tenemos a un grupo de tres que cometió graves pecados delante de Dios.

Aarón con el becerro de oro, y Nadab y Abiú con el fuego extraño que les costó la vida. Y por otro lado, tenemos un grupo de tres que se “mantuvieron fieles a Dios”.

 

Entre los seis reyes tenemos al primer trio formado por los tres monarcas del reino unido de Israel que se diferencian por su importancia con el otro grupo de los otros reyes.

 

Con respecto a los 6 líderes que nacieron de mujeres estériles, en un Grupo tenemos a Isaac, Jacob y José, los tres patriarcas de la misma familia (abuelo, padre e hijo) y en el otro grupo a tres líderes variados.

 

Y por último en la serie de los resucitados podemos también ver dos grupos de tres claramente diferenciados, donde por un lado están las 3 resurrecciones realizadas por profetas y por otro lado las resurrecciones realizadas por Jesús.

 

Por supuesto que esto no es casualidad, sino que Dios nos está llamando la atención sobre otro patrón relacionado con la estructura de la serie de siete, que de seguro nos será muy útil a la hora de interpretar las profecías.

Para que me entiendas, te pongo un ejemplo. La estructura de las siete iglesias de Apocalipsis es de 7 partes iguales, mientras que la estructura de los sellos y las trompetas se ve claramente que es de 4 – 2 y 1.

Esto es una pista de que la interpretación de las iglesias debe ser vista de forma diferente (en algún aspecto) a la interpretación de los sellos y las trompetas. Pero eso lo veremos más adelante.

Volviendo al tema de los pactos, observamos exactamente el mismo patrón que nos confirma que vamos bien encaminados.

Los 3 primeros son pactos totalmente diferentes a los otros 3. Adán, Noé y Abram tienen el deber de multiplicarse para que su descendencia pueda constituir el pueblo de Dios.

Mientras que Moisés, Finees y David actúan dentro del pueblo de Dios ya conformado. Y representan a Cristo por sus funciones: Moisés como profeta, Finees como sacerdote y David como Rey.

 

Así que ahora ya lo sabes. Los pactos del Antiguo Testamento son seis, y el que realizó Jesús es el nuevo pacto, el séptimo que perfecciona la serie. Y ya los tenemos identificados sin ninguna duda.

Muchos te querrán hacer creer con una teología super complicada que fueron los únicos. ¡No hombre! ¿Cómo van a ser los únicos? Son los únicos mencionados explícitamente. Pero como ya hemos visto anteriormente, hay otros pactos que no los menciona por nombre, pero están implícitos.

¿O te crees que Dios no hizo un pacto con Josué? ¿O con Salomón? Por supuesto. El pacto fue renovándose continuamente.

Solo que menciona los seis explícitamente, para mantener el patrón simbólico del número siete y que de allí podamos extraer las enseñanzas espirituales que se extraen del mismo.

Dicho sea de paso, ¿Porque entonces si son siete los divide en dos grupos (viejo pacto y nuevo pacto)? Y lo que es más curioso aun, ¿Por qué a la vez lo llama eterno? Bueno. Eso te lo cuento en el próximo post, no te lo pierdas.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Setenta veces siete – Disp. # 2

Cuando Pedro le preguntó a Jesús en Mateo 18:21-22: “¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí?” Jesús le responde: “No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”

Jesús no le estaba dando a Pedro una cifra o una cantidad. Es evidente que no se puede tomar literalmente, y que Pedro tenía que perdonar 490 veces, sino que estaba utilizando la cifra de forma simbólica.

Acompáñame a descubrir todo el significado detrás de esa frase.

 

¿Cuántas veces perdonare a mi hermano?

En Mateo 18:22, cuando Pedro le pregunta a Jesús, “¿cuántas veces debemos perdonar?”, él mismo propone como respuesta, “¿siete veces?”

«¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? Y Jesús le responde: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.” Mateo 18:21-22

La cifra que Pedro proponía ya era muy alta. ¿Te imaginas tener que perdonar a una persona siete veces?

En uno de mis videos donde hablo del número siete, explico que, en las manos de Dios, un número es más que una simple cifra. Algunas veces, Dios utiliza un número como un símbolo que representa una enseñanza.

Sin embargo, en la respuesta de Jesús, primero la multiplicó por diez. Multiplicar algo por diez era equivalente a decir, “ufff, muchísimo más.”

Como cuando en Daniel capítulo 1, versículo 20, para decir que eran muchísimo más sabios, dice “los encontró diez veces mejores que todos los magos y encantadores que había en todo su reino”.

“En todo asunto de sabiduría y entendimiento que el rey les consultó los encontró diez veces mejores que todos los magos y encantadores que había en todo su reino.” Daniel 1:20

Pero no conforme con ello, después que el 7 de Pedro, Jesús lo transformó en 70, Jesús lo volvió a multiplicar por 7.

Llevando el número a un valor tan exageradamente alto, que todos los teólogos coinciden en decir que lo que Jesús quiso decir es que debemos perdonar “siempre”. Siempre y de forma perfecta. Sin rencor.

Es una frase simbólica. Obviamente, es imposible que Jesús esté hablando de forma literal. Nadie en su sano juicio podría llegar a la conclusión de que debemos contar las veces que perdonamos para que, cuando lleguemos a 491, a partir de ahí no perdonemos más.

Cuando Jesús habla de que el perdón es 70 veces 7, se refiere a que nosotros debemos perdonar siempre. Nunca vengarnos. Nunca odiar. Nunca desear el mal. Sí, la definición suena teológicamente muy bonita. La teoría es preciosa.

Especialmente para los que han tenido una vida color de rosa.

¿Pero cuando la otra persona te ha hecho mucho daño? ¿O te ha dañado muchas veces hasta el punto de destrozarte la vida? ¿Cuándo te lo han quitado todo?

¿Cuándo te han matado a un familiar, un hijo? ¿Ha destrozado a mi familia y aun así, tengo que perdonar? ¿Dónde está la justicia? ¡Cómo es posible Señor perdonar!

Y el Señor te dice: Mira, no te preocupes. Tú perdona, la justicia déjamela a mí, no es tu función hacer justicia, de eso me encargo yo.

«Amados, no se venguen ustedes mismos sino dejen lugar a la ira de Dios, porque está escrito: Mía es la venganza; yo pagaré, dice el Señor.» Romanos 12:19

¿Pero eso qué quiere decir? Quiere decir que Dios es amor y simplemente no puede existir el amor donde no hay justicia y misericordia. Son dos caras de la misma moneda.

Cuando Dios habla de que suya es la venganza, no lo debemos entender en el sentido humano, sino que es una afirmación de la justicia divina.

La misericordia de Dios es eterna; tal como lo expresan estos versículos que te dejo en pantalla y otros tantos donde repiten hasta el cansancio, que “para siempre es su misericordia”.

 

No está ligada al tiempo ni a las acciones de sus criaturas. Todo lo que hace está basado en su amor y misericordia. El perdón de Dios también es amplio y misericordioso…

Pero no es para siempre. Mientras que la misericordia es perpetua, el perdón es un evento concreto que tiene lugar en el contexto del arrepentimiento y la conversión. Y por consiguiente, es condicional.

Escucha esto que te voy a decir, que es muy importante.  Perpetuar el perdón sería perpetuar el pecado. Que Dios perdone indefinidamente solo podría interpretarse como una licencia para el pecado continuo sin consecuencias.

Esto no significa que Dios deje de amar o de ser misericordioso, sino que significa que algunas acciones tienen consecuencias y que el perdón no siempre puede eliminar esas consecuencias.

El amor no purifica a quien no quiere ser purificado. Ni le otorga los beneficios del perdón a quienes no quieren recibirlo.

 

¿Hasta cuándo entonces perdona Dios?

Cuando la maldad de un pueblo alcanza un nivel que corrompe la creación de Dios y perjudica a sus criaturas, la justicia divina puede manifestarse en forma de juicio.

Esto lo explica claramente la Biblia en Génesis 6, donde justo antes de destruir la tierra con el diluvio, la Biblia dice en el versículo 5 que los pensamientos de ellos eran de continuo solamente el mal.

En Génesis 15:16 dice que demoraría la llegada de Israel a Canaán, ya que no había llegado a su colmo la maldad del amorreo, para que cuatro siglos después, Israel conquiste Canaán, porque entonces “sí” había llegado al colmo la maldad de los pueblos amorreos.

“Y en la cuarta generación volverán acá, porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.» Génesis 15:16

Así como Dios destruyó a Sodoma y Gomorra con fuego y azufre, destruyó a los amorreos con los soldados de Israel, en el contexto de una teocracia. La única verdadera que existió en nuestro planeta y de la cual tenemos conocimiento.

Para aquellos que no pueden explicar la violencia del pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, está relacionado con este tema. El concepto de que hay un «colmo» de la maldad es crucial en la teología de la retirada de la gracia divina.

Dios, en su paciencia, espera y da oportunidad tras oportunidad para el arrepentimiento.

Sin embargo, cuando la maldad de una persona o un pueblo llega a su máximo punto y no hay indicio de cambio o arrepentimiento, como en el caso de los amorreos, Dios actúa de acuerdo con su justicia.

“Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios” Romanos 2:5

No quiere decir que Dios fija un tiempo límite para que tomemos una decisión. Lo que quiere decir es que llega un momento en que el hombre cierra tanto su corazón, que el Espíritu Santo ya no lo puede alcanzar.

Eso mismo explicó Jesús con otras palabras en Marcos 3.

«Pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.» Marcos 3:28-29

Aunque pueda parecer contradictorio, la retirada de la gracia y la ejecución del juicio también pueden ser actos de misericordia y parte del propósito redentor de Dios.

En algunos casos, los juicios divinos sirven como advertencias severas para otras naciones o generaciones, llamándolas al arrepentimiento y a la conversión. Pero también existen otros motivos.

A lo largo de la Biblia se observa siempre el mismo patrón. Cuando el corazón de la gente se endurece, el Espíritu Santo es rechazado y se retira, ya no puede influir sobre el ser humano.

Entonces, es muchísimo más fácil para Satanás y sus ángeles actuar a través de ellos. Como el objetivo principal de Satanás es destruir la simiente de Cristo, inmediatamente se levanta persecución sobre los hijos de Dios.

 

Las Escrituras, particularmente en Proverbios 6:16-19, detallan aquellos comportamientos que “aborrece Jehová y son para él abominación”, entre ellos, «las manos derramadoras de sangre inocente».

16 «Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: 17 …Las manos derramadoras de sangre inocente» Proverbios 6:16-17

Entonces, la misericordia eterna de Dios se manifiesta en juicio hacia quienes persistentemente eligen el mal y, por ende, ponen en peligro a los inocentes.

“Dijo Jesús a sus discípulos: «Imposible es que no vengan tropiezos; pero ¡ay de aquel por quien vienen! 2 Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.” Lucas 17:1-2

Esto subraya la seriedad con la que Dios ve el daño hecho a sus hijos. Sí, Dios abomina al que derrama sangre inocente, y mucho más cuando esa sangre es de sus hijos.

Mientras retienes este concepto en tu mente, déjame que te explique algo que te va a interesar.

La expresión «70 veces 7» que Jesús utiliza no es aleatoria, sino que tiene un profundo significado en la Biblia.

En primer lugar, 49 es un número relacionado con el perdón porque el año 50 era el año del jubileo, que venía después de 7 semanas de años. Después de 49 años, venía el año de jubileo, que era un tiempo de perdón y liberación, donde:

  • Las deudas se cancelaban,
  • Los esclavos eran liberados,
  • Y las tierras devueltas a sus propietarios originales.

 

En segundo lugar, la frase “setenta veces siete” es mencionada dos veces en el Antiguo Testamento, y ambas veces relacionada con un tiempo de venganza y de retribución de justicia.

La primera de ellas es en Génesis 4. Lamec usa la frase en el contexto de la venganza, mal utilizando a su antojo una frase de Jehová que decía que sería castigado siete veces al que matare a Caín. Y les dice a sus esposas.

«Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo será.» Genesis 4:24

Y la segunda vez que aparece, también lo hace en el contexto del perdón.

«Setenta semanas están determinadas para tu pueblo.» Daniel 9:24

Dicho sea de paso, traducir “determinadas” a la palabra “yatak” es un capricho de los traductores. Sin conocer el significado de la profecía, de todos los verbos posibles, eligieron aquel que no significa nada.

Mucho más sentido tendría decir «70 semanas han sido cortadas o separadas para tu pueblo», ya que ese es el significado primordial de la palabra. Pero ese es otro tema.

En una línea del tiempo a escala, vemos cómo a mediados del siglo VI antes de Cristo, un ángel le explica a Daniel la profecía de las setenta semanas, la cual está narrada en Daniel capítulo 9.

Este ángel le explica a Daniel que en un momento determinado, que ahora sabemos que fue en el año 457 antes de Cristo, se le daría al pueblo de Israel un plazo de 490 años.

El porqué del año 457 lo explico en los dos videos que te mencioné anteriormente. Al principio de ese plazo, se construiría el templo, y al final de ese plazo, iban a ocurrir tres acontecimientos importantes:

El primero, el Mesías Príncipe. Desde la salida de la orden para restaurar y edificar Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas (es decir, 69 semanas).

Esto hace referencia al bautismo de Jesús, donde se convirtió en Mesías, ya que Mesías quiere decir “Ungido”, y ahí fue ungido por el Espíritu Santo, como tú bien sabes, en forma de paloma.

Esto ocurrió en la primavera del año 27 después de Cristo.

 

El segundo acontecimiento es la muerte del Mesías.

“Después de las 62 semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí, mas no por sí» Daniel 9:26

haciendo alusión a que no se iba a quitar la vida él mismo, sino que iba a ser asesinado por otros. Porque nadie puede crucificarse a sí mismo.

«A la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda… » Daniel 9:27

Ya que, obviamente, al morir Cristo en la cruz, los sacrificios y ofrendas ya no tenían más sentido, ya que eran símbolos y sombra del verdadero sacrificio realizado por Jesús.

Esto ocurrió tres años y medio más tarde, en otoño del año 31.

 

Y el tercer acontecimiento fue el apedreamiento de Esteban, en la primavera del año 34.

El apedreamiento de Esteban fue el acto que inició la sangrienta persecución que el Sanedrín, es decir, la máxima autoridad religiosa de Israel empezó sobre los cristianos.

¿Te acuerdas de que te pedí que retengas en tu mente el concepto de que para Dios derramar sangre inocente es una “abominación”? Y muy especialmente si esa sangre inocente es de sus hijos.

Bueno, con respecto a esto, quiero contarte que la frase “abominación desoladora” o similares es un término profético que se refiere a un acto de profanación extrema.

Esta frase quiere decir que la abominación ante Dios es tan extrema, que el castigo de Dios trae “desolación”.

«Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan.» 2 Tesalonicenses 1:6

La Biblia es clara en cuanto a la severidad con la que Dios trata a aquellos que atacan o hacen daño a sus hijos. Puede interpretarse como el rechazo final y más grave a Dios, marcando un punto de no retorno.

Una gran multitud de judíos que estaban en Jerusalén, incitados por el mismo Sanedrín, escaló la oposición a Dios y a sus seguidores, hasta llegar al colmo de la abominación.

No quisieron aceptar a Jesús como el Mesías. No quisieron reconocerlo como Rey, gritando «No tenemos más rey que el César», como nos cuenta Juan 19:15.

«No tenemos más rey que el César» Juan 19:15

Insistieron para que sea crucificado.

“¡Que su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos!» Mateo 27:25

Y como si esto fuera poco, no mucho tiempo después, finalmente terminaron persiguiendo y masacrando a los cristianos, obligándolos a dispersarse más allá de Jerusalén.

Siendo el apedreamiento de Esteban el acto inicial de semejante locura, el clímax de la oposición contra Dios y sus seguidores.

Justo, exactamente en el preciso momento que se cumplen los 490 años desde el inicio de la profecía.

Y como era lógico, tal como lo explica el final de la profecía de Daniel en el capítulo 9, después de semejante «muchedumbre de abominaciones», finalmente «vendrá el desolador».

“… Después, con la muchedumbre de las abominaciones, vendrá el desolador, hasta que venga la consumación y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.” Daniel 9:27

Y el versículo anterior diría cómo iba a ocurrir esto: «Un príncipe…» (que la historia nos enseña que fue el Príncipe Tito, hijo del emperador Vespasiano), destruirá la ciudad y el santuario.

Esto ocurrió unos años después, en el año 70, cuando «el templo y Jerusalén serían destruidos».

“El pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario…” Daniel 9:26

Muchos cristianos dispensacionalistas creen que la última semana de esta profecía corresponde al tiempo del fin. Y con respecto a esto, quiero confesarte que no sé qué me sorprende más.

Que agreguen un paréntesis o pausa de más de 2000 años entre la semana 69 y 70, que la profecía no muestra ni da a entender en ningún lado.

O que ignoren todos los detalles que coinciden a la perfección con la historia, de forma tan precisa y sorprendente, si dejan la semana 70 pegada a la semana 69.

 

Escucha esto y dime tu sincera opinión. La profecía nos dice en el versículo 24 que es de setenta semanas. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo.

” Setenta semanas están determinadas… “ Daniel 9:24

En el versículo 25, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas, refiriéndose a las 69 semanas. (Hasta aquí estamos todos de acuerdo).

“…habrá siete semanas y sesenta y dos semanas…” Daniel 9:25

Y en el versículo 26 dice “Y después de esas 62 semanas” (lo cual es lo mismo que decir, después de las sesenta y nueve semanas) donde solo resta la semana 70. Se quitará la vida al Mesías.

“Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías…” Daniel 9:26

En el versículo 27, dando más luz sobre la muerte del Mesías, no solo aclara que ocurrirá a la mitad de la semana (tal como ocurrió con la muerte de Cristo tres años y medio después), sino que también explica que ese acto “hará cesar el sacrificio y la ofrenda” (que es lo que ocurrió como consecuencia de la muerte de Cristo en la cruz).

“…a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda…” Daniel 9:27

Como si esto fuera poco, el versículo 26 también nos dice que «el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario».

 

Curiosamente, inmediatamente después de las 69 semanas, es decir, en la semana 70, se quitó la vida al Mesías exactamente a la mitad de la semana, y por consiguiente cesó el sacrificio y la ofrenda.

Y poco tiempo después, vino el imperio romano, gobernado por el príncipe Tito, y destruyó la ciudad de Jerusalén y el templo.

El cumplimiento es asombroso, pero no. Un grupo de teólogos, a toda costa, confunden a muchos cristianos diciéndoles que esta semana aún no se ha cumplido, y se cumplirá en el futuro, más de dos mil años después.

¿Le encuentras alguna lógica?

Mira. Haz un experimento. Dale esta profecía y un libro de historia a un niño de 12 años. En poco tiempo encontrará la interpretación de la profecía.

 

Llamado a la reflexión

No quiero terminar este post sin antes compartir dos pequeñas reflexiones más.

En primer lugar, esta profecía no quiere decir que a partir de ese momento los judíos no se podían salvar. Lo que enseña la profecía es que a partir de entonces, los judíos, «como nación,» perdieron su condición de pueblo escogido de Dios.

Así como Dios primero usó a los primogénitos, los cuales fueron reemplazados por los levitas, de forma análoga (no igual, sino análoga, que no es lo mismo), el pueblo judío no sería más el grupo humano que Dios utilizaría para proclamar el evangelio.

Ya que quedó incapacitado por rechazar al Mesías sino que ahora serían los cristianos, los cuales hemos sido injertados, como dice Romanos 11.

Y en segundo lugar, escucha bien lo que te voy a decir ahora, porque esta es la verdadera enseñanza de la frase «setenta veces siete,» con la cual Dios dejó un mensaje de misericordia infinita.

El fin de la profecía que marcaba el tiempo para Israel… El final de los 490 años…

No fue cuando crucificaron a Cristo. Dios estaba dispuesto a perdonarlos, así como perdonó a Pedro después de jurar y maldecir que no lo conocía, tal como dice Mateo 26.

“Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: ¡No conozco al hombre! Y en seguida cantó el gallo.” Mateo 26:74

Sino que el clímax de la maldad, el colmo de su impiedad que hizo que Dios los abandonase para siempre como pueblo escogido, fue el hecho de que empezasen a perseguir a los hijos de Dios. Aquellos que aceptaron a Jesús como el Mesías.

Lo mismo que hizo Jesús en su vida. Cuando lo crucificaron a él, dijo “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Pero solo se enfadaba para defender a los débiles de los engaños de los escribas y fariseos.

«¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cierran el reino de los cielos delante de los hombres…” Mateo 23:13

En la frase «setenta veces siete» encontramos:

Una invitación a perdonar, la certeza de la misericordia infinita de Dios y la seguridad de su justicia.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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El testimonio de Jesucristo

En Apocalipsis , se revelan dos características que definen al pueblo de Dios en los últimos días. En este blog nos sumergiremos en el intrigante significado de una de ellas:

los que tienen el testimonio de Jesucristo. Apocalipsis 12:7

Pero esta vez, lo exploraremos a través de la enigmática simbología del fuego.

Acompáñame en este fascinante viaje para descubrir los secretos de la simbología del fuego y su conexión con el testimonio de Jesucristo. ¡Prepárate para una revelación que podría transformar tu comprensión de este testimonio y encender una llama en tu propio caminar espiritual!

 

Dios es Fuego Consumidor

Existen numerosos textos en la Biblia que confirman que el ser humano no se puede acercar a Dios, porque si se acerca, sería destruido.

Y dijo: no podrás ver mi rostro; porque ningún hombre podrá verme y seguir viviendo. Éxodo 33:20

 Dios habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver. 1 Timoteo 6:16

 porque nuestro Dios es fuego consumidor. Hebreos 12:29

Por otro lado, son muchos los textos que afirman que, para salvarnos, Dios necesitaba realizar dos cosas: manifestarse para iluminar nuestro camino y morar con nosotros para transformarnos y purificarnos.

 

La Gran Paradoja y la Solución Divina

Aquí se encuentra la gran paradoja en la que se encontraba Dios. La aparición del pecado en nuestro planeta lo puso a Dios en una gran encrucijada a resolver.

Por un lado, la santidad de Dios destruiría al pecador si se acercaba a Él y, al mismo tiempo, para salvarlo, necesitaba revelarse y morar entre su pueblo.

Pero en su infinita sabiduría y amor, Dios encontró la solución. Podría hacer ambas cosas a través de Jesús y el Espíritu Santo.

El que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Juan 14:21

El que me ama, … vendremos a él, y haremos morada con él. Juan 14:23

Exactamente lo mismo pasa con el Espíritu Santo.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:26

En primer lugar, Dios se revela a nosotros manifestándose para morar en nosotros.

En segundo lugar, lo hace a través de Jesús y del Espíritu Santo. Cada vez que Jesús habla del tema, deja claro que toda la Trinidad está involucrada en estas dos acciones, ya que el Padre envía a Jesús y Jesús al Espíritu Santo.

En tercer lugar, a esa revelación lo llama testimonio. En el siguiente capítulo, Jesús relaciona estas dos acciones con el testimonio.

cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26

En cuarto lugar, a nosotros, el hecho de recibir el testimonio, nos capacita para que podamos compartirlo con otros. Por eso, luego dice:

y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo. Juan 15:27

Y este testimonio está representado por el fuego. Es obvio. No podría haber un símbolo mejor.

Sin Cristo y sin el Espíritu Santo, la revelación de Dios es un fuego consumidor, pero ahora con Cristo y el Espíritu Santo, la revelación de Dios, es decir, su testimonio, es un fuego para bendición.

 

La Simbología del Fuego en el Santuario

En Juan capítulo 5 dice que Juan dio testimonio de la verdad. Y él fue como una antorcha que ardía y alumbraba, el fuego antes era fuego consumidor, ahora nos da luz y calor.

Nos guía y nos purifica. Dios explicó esta realidad con la simbología del fuego en el santuario.

Dios envía fuego del cielo

Cuando Dios inauguró el santuario, envió fuego del cielo para encender el altar del sacrificio, y con ese mismo fuego debían encender el candelabro y colocar las brasas en el altar del incienso. Estaba prohibido usar cualquier otro fuego extraño.

Los sacerdotes tenían la responsabilidad de mantener dicho fuego, el cual no debía apagarse en ningún momento, siendo crucial que permaneciera ardiendo constantemente.

Es por esta razón que el sacrificio y todo lo vinculado al santuario era denominado «el continuo», en referencia al fuego que no debía extinguirse. 

La Representación del Candelabro y el Altar del Sacrificio

El candelabro representa la acción de Dios de manifestarse en nosotros y nos habla de la luz del fuego. El fuego del altar del sacrificio representa a Cristo.

Es el fuego del testimonio que se usa para encender el candelabro y darle iluminación al santuario.

El aceite que está en el candelabro representa al Espíritu Santo. Ambos son imprescindibles para que las llamas ardan. De esta forma, Dios nos guía en nuestras vidas, y a la vez, somos luces para el mundo.

El Fuego del Testimonio y el Altar del Incienso

El fuego del testimonio que iba al altar del incienso, obviamente también representa a Cristo. Es el fuego del testimonio que se usa para dar calor al incienso y dar perfume al santuario.

El aceite del incienso representa al Espíritu Santo. Ambos son imprescindibles para que el incienso perfume el santuario.

 

El testimonio y el Santuario

De esta forma, Dios purifica nuestras vidas, y con nuestras vidas, somos testimonios para los demás.

el Consolador dará testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también porque habéis estado conmigo… Juan 15:26-27

¿No encuentras que, poco a poco, los muebles del santuario van cobrando más sentido?

Además, la simbología nos ayuda a entender un poco mejor las cosas espirituales, ¿no te parece?

En este blog, vamos a tratar solo el primer caso: el de la luz que guía nuestras vidas.

¿Quién transmite ese testimonio?

¿A través de quién se revela Dios?

En la Biblia existe una cadena de revelación con un orden claramente explicado que consta de siete eslabones muy bien definidos, divididos en 3 grandes grupos.

1. La Deidad

El primer grupo es la deidad. Dentro de la deidad, el orden es siempre el mismo. En primer lugar, Dios Padre envía a Jesús. Son muchos los textos donde Jesús así lo confirma.

Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Juan 6:38

En Juan 8 se expresa la misma idea, por mencionar dos de varios. Y la misma idea se repite una y otra vez en diferentes epístolas.

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley. Gálatas 4:4

Luego, Jesús envía al Espíritu Santo, o para ser más exacto, el Padre lo envía a través de Jesús, tal como Jesús lo dejó bien claro en varios versículos.

Yo rogaré al Padre y os dará otro consolador. Juan 14:16

Y después de hablar de recibir al Espiritu Santo dice:

Mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él. Juan 14:23

Cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26

Así que es importante resaltar dos cosas: primero, que es a través de esta cadena de revelación que recibimos el testimonio, y segundo, que cuando el Espíritu Santo habita en nosotros, el Padre y el Hijo moran en nosotros también.

Este es el motivo por el cual esta revelación llamada “el testimonio” a veces lo llama el testimonio de Dios y a veces el testimonio de Jesús, usando ambos términos de forma indistinta.

 

2.- Los Ángeles: (el puente entre Dios y los hombres)

El segundo grupo contiene al cuarto eslabón de esta cadena de revelación y consiste en las huestes angélicas, el nexo entre Dios y los hombres.

Hay mucha evidencia bíblica de que son los ángeles los que se comunican con los hombres para entregarles los mensajes divinos.

Son los mensajeros de Dios, de hecho, eso es lo que significa la palabra ángel: «mensajero».

Precisamente a esto se refiere Hebreos 1 cuando dice:

¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? Hebreos 1:14

Quiero aclarar que en la mayoría de los casos, Dios se comunica con los hombres a través de los ángeles, y es muy probable que así sea, aun en muchos casos donde dice que era palabra de Jehová.

En Zacarías 1 empieza diciendo que llegó palabra de Jehová al profeta Zacarías, para luego en el versículo 9 aclarar que lo hizo a través de un ángel.

Sin embargo, hay ejemplos en la Biblia donde sí efectivamente Jehová habló directamente a los seres humanos, como veremos más adelante.

3. Los Profetas

Y el tercer y último grupo está formado por los hombres. Dentro de este grupo, tenemos el quinto eslabón: los profetas.

Cuando el Espíritu Santo se revela, lo hace a través de un profeta, y el profeta comunica a la iglesia.

… las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros… Zacarías 7:12

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, Hebreos 1:1

Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Amós 3:7

Por mencionar solo algunos de los tantos versículos que así lo explican. Es precisamente por este motivo que en Apocalipsis dice:

 …el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.  Apocalipsis 19:10 

Porque es entregado a través de los profetas. En 1 Corintios 12, habla de diferentes manifestaciones del Espíritu Santo, y justamente la profecía es una de ellas. Y luego, los profetas se lo comunican a la iglesia.

Donde lo creas o no, también la Biblia distingue dos niveles:

Los que predican el evangelio siendo partes activas de esta gran cadena y, por otro lado, aquellos que simplemente lo reciben y lo aceptan.

Esta realidad se expresa en varios lugares de la Biblia y de muchas maneras, como por ejemplo en Lucas donde dice que

la mies a la verdad es mucha, pero los obreros pocos. Lucas 10:2

llamando al primer grupo, los que predican la palabra y propagan el evangelio, «los obreros», y al segundo grupo que acepta el mensaje, «la mies».

La misma idea la podemos ver en otros textos de la Biblia, como por ejemplo en 1 Corintios 3:6-9 donde el que planta y riega Pablo lo llama “colaboradores de Dios” y los otros son “labranza de Dios”.

En realidad, Pablo explicó este tema varias veces. A partir del versículo 11 dice que siempre que uno edifique sobre el fundamento de Jesucristo, lo puede hacer de dos formas:

  • con oro, plata y piedras preciosas (que resisten al fuego)
  • o con madera, heno y hojarasca que no lo resisten.

Una diferencia que será revelada y probada por el fuego.

  • Y en el versículo 14 dice que el primero recibirá recompensa y
  • en el versículo 15 dice que el segundo sufrirá pérdida aunque también será salvo.

haciendo referencia a la distinción de los obreros y la mies en su relación con el fuego del testimonio.

Reconozco que para algunos, este puede ser un tema polémico si no se explica en profundidad. Pero aquí solo lo vamos a mencionar de pasada, porque no es el tema principal de este blog.

La Iglesia como último eslabón

Lo importante es entender que la iglesia es el último eslabón de esta cadena de revelación, que recibe el testimonio de los profetas.

Los hombres, es decir, los miembros de la iglesia, son a la vez una parte activa de esta cadena de revelación y totalmente responsables de propagar la luz.

Cadena de Revelación

Juan Habla de la Cadena de Revelación

Juan considera este tema tan importante que es lo primero que explica al empezar el libro de Apocalipsis.

La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan.  Apocalipsis 1: 1

(considerado el profeta dentro de la cadena, como lo confirma Apoc. 22:9).

Juan, en el versículo 4, arroja más luz sobre la cadena, diciendo

Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; Apocalipsis 1:4

Deja bien claro que la Trinidad completa participa del envío de este mensaje.

La Carrera de Relevos Espiritual

No sé si sabías, pero existe un deporte olímpico llamado “carrera de relevos” que consiste en un equipo de cuatro corredores que se turnan para correr una distancia determinada.

Cada corredor lleva consigo un tubo hueco y liviano. Cuando un corredor completa su distancia, pasa el tubo al siguiente corredor del equipo hasta que todos hayan corrido. Curiosamente, ese tubo se llama “testimonio”.

De la misma forma, Dios dispuso que la revelación de Dios, la cual la Biblia llama “el testimonio de Dios o de Jesucristo”, llegue a todos los hombres, haciendo responsable de esa cadena de salvación a todas las partes.

¿Cómo se transmite el testimonio?

En la sección anterior nos hemos concentrado en “quienes” transmiten el testimonio. Pero ahora vamos a ver el “como”.

Es decir, ¿cuáles son los medios por los cuales cada encargado revela a dios?

Como no podía ser de otra manera, Dios se revela de 7 formas diferentes, y estas se dividen en dos grandes grupos: la revelación general y la revelación especial.

La revelación general se diferencia en que se trasmite a través de medios naturales, y a todos los hombres, mientras que la revelación especial se transmite a través de medios sobrenaturales y no se transmite a todos los hombres por igual.

Revelación General

Dentro de la revelación general, encontramos al primero medio que dios utiliza para revelarse:

La naturaleza.

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Romanos 1:20

Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.  Salmos 19:1

La conciencia

El segundo medio que dios utiliza para transmitir su testimonio dentro de la revelación general es la conciencia. Son varios los textos donde se habla del testimonio a través de la conciencia.

Mi conciencia me da testimonio en el espíritu santo Romanos 9:1

Y en 2 Corintios 1:12, dice que el testimonio de nuestra conciencia nos ayuda a conducirnos en el mundo.

En Romanos 2:14-15 está más claro todavía al decir que cuando los gentiles que no tienen la ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos, aunque no tengan la ley, son ley para sí mismos.

Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y acusándolos o defendiéndolos sus razonamientos.

Por supuesto, el contenido de la revelación general es mucho más limitado que el de las revelaciones especiales, tal como veremos más adelante.

Revelaciones Especiales

Dentro de las revelaciones especiales, la Biblia nos detalla 5 medios diferentes que dios utiliza para revelarse a sí mismo.

Las Teofanías

La tercera forma en que dios se revela, y la primera dentro de las revelaciones especiales son Las teofanías.

Una teofanía es una manifestación directa de dios. La palabra deriva del vocablo griego “teofaneia” donde teos es dios y faneia significa manifestación. Si bien son manifestaciones excepcionales, la Biblia está llena de ejemplos.

Esta manifestación puede ser directamente presencial, como por ejemplo cuando moisés hablaba con Jehová cara a cara, dejando en claro los textos que lo conoció a Jehová cara a cara, no por figuras, sino que veía su apariencia.

O como en el caso de Abraham, en Génesis 18, cuando vienen a visitarlo 3 varones y el texto explica en repetidas ocasiones que uno de ellos es “Jehová”.

También, la manifestación puede ser de forma audible cuando dios habla directamente sin intermediarios, como en Éxodo 19:9, donde nos cuenta que Jehová le dijo a Moisés:—yo vendré a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y así te crean para siempre.

O en Juan 12:28 cuando Jesús estaba en el templo, nos dice que vino una voz del cielo que decía: lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.

Y el testimonio puede darse por dios manifestándose de forma escrita, como cuando en Éxodo 31:18, Moisés recibe las dos tablas de piedra escritas con el dedo de dios, precisamente llamadas “las tablas del testimonio”.

Tal vez algunas observaciones de interés sobre cada una de ellas. Con respecto a las teofanías en persona: cuando Jehová se presenta en persona, siempre es Jesucristo.

El cual aparece muchas veces como “el Ángel de Jehová” Ya que tal como dice Éxodo 33:18-23 y muchos otros textos más, nadie puede ver a dios cara a cara y seguir viviendo.Ni siquiera Moisés. 

Con respecto a las teofanías audibles, cuando dios habla, aquellos que están alejados de él perciben la voz de dios, como un trueno.

Y con respecto a una entrega de un escrito directo por dios, el caso de los 10 mandamientos escritos con su dedo, es el único ejemplo en la Biblia.

Epifanías Angelicas

La cuarta manera que tiene dios para revelar su testimonio son Las epifanías angelicas. Son las ocasiones en las que los ángeles se manifiestan o aparecen de manera visible y directa ante los seres humanos.

En la Biblia existen gran cantidad de casos y solo por mencionar algunas de las más famosas, tenemos un grupo de ángeles cuando se aparecen a los pastores para anunciarles el nacimiento de Jesús en Belén.

El ángel Gabriel cuando se manifiesta ante la Virgen María para anunciarle que concebirá al hijo de dios por obra del espíritu santo, y un ángel en la tumba de Jesús para anunciar su resurrección a las mujeres que fueron a ungir su cuerpo.

Los Milagros

La quinta forma en la que dios nos revela su testimonio son Los milagros. Ejemplos de esto son las 10 plagas de Egipto, la apertura del Mar Rojo, la destrucción de Jericó, entre otros.

En ocasiones muy excepcionales, el espíritu santo puede realizar milagros a través de los seres humanos. En Hechos 14:3 justamente habla de que el señor deba testimonio de la palabra a través de señales y prodigios.

Sueños y visiones

La sexta forma en la que Dios se manifiesta y nos revela su testimonio es a través de los sueños y las visiones. Es la forma que Dios normalmente utiliza para comunicarse con los profetas

cuando haya entre vosotros un profeta de Jehová, me apareceré a él en visión, en sueños le hablaré» Números 12:6

Es la forma habitual, pero por supuesto puede haber excepciones. Ha habido veces que Dios se comunicó con un profeta a través de teofanías, tal como hemos visto anteriormente.

Y también es verdad que el simple hecho de que Dios dé una visión o sueño, no necesariamente te convierte en profeta.

Tal como vemos por ejemplo en Hechos 10 donde el romano Cornelio recibe una visión o en Daniel 2 donde el rey babilónico Nabucodonosor tiene un sueño.

Jesucristo

Y por último, la séptima forma que tuvo Dios de revelarse a sí mismo fue el mismísimo Jesucristo, la séptima que perfecciona la serie. La revelación de Dios más perfecta y completa de todas porque tal como dice el capítulo 1 de Juan.

y el Verbo era Dios. Juan 1:1 … Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Juan 1:14

Yo soy el que doy testimonio de mí mismo. Juan 8:18

«yo tengo un testimonio mayor que el de Juan». Juan 5:36

Hablando muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo… Hebreos 1:1

El testimonio está simbolizado por la luz del fuego que viene del cielo. Y Cristo es la luz hecha carne.

Yo soy la luz del mundo. Juan 8:12

La luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo. Juan 1:9

Estas son las 7 maneras que Dios utiliza para comunicarse con el hombre. Es decir, las 7 maneras en las que se manifiesta el Testimonio de Dios.

En Apocalipsis 12:7 se describe al Pueblo de Dios del tiempo del fin, como aquellos que tienen el testimonio de Jesucristo.
La Biblia habla muchísimo de este testimonio.

Es un tema apasionante que se puede abordar desde muchos puntos de vista. En este artículo vamos a entender cómo se transmite el testimonio de Jesucristo, en cada uno de sus tres niveles: Revelación, Inspiración e Iluminación.

Lo primero que hay que dejar en claro, es que también existe el Testimonio de los hombres. Es decir, la Biblia diferencia entre el Testimonio de Dios y el de los hombres.

si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios. 1 Juan 5:9

Y tal como hemos visto en la sección de quienes transmiten el testimonio, Dios dispuso que los hombres sean eslabones indispensables y participen activa y responsablemente en la cadena de Revelación.

Así que tomando en cuenta esta secuencia, encontramos tres niveles a la hora de recibir el testimonio.

Revelación, Inspiración e iluminación

Revelación, inspiración e iluminación

Tal como hemos visto hasta ahora, la Revelación puede ser General y Especial. Luego viene la Inspiración a través de la cual Dios transmitió el testimonio a los hombres para que nos quede escrita en la palabra.

La inspiración es el proceso divino mediante el cual el Espíritu Santo guía y capacita a individuos para la composición de textos sagrados, asegurando que las escrituras resultantes sean consideradas como la Palabra de Dios.

La inspiración no significa que los escritores fueron meros «secretarios» que transcribieron mecánicamente las palabras de Dios, sino que sus personalidades, estilos y contextos históricos fueron respetados, pero el resultado final fue divinamente autorizado.

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. 2 Timoteo 3:16

De esta forma la Palabra es recibida por los profetas y escrita por ellos bajo la conducción del Espíritu Santo.

Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro. 2 Pedro 1:19-21

¿No es mi palabra como fuego?, dice Jehová. Jeremías 23:29

Por eso son tantos los textos que hablan de la palabra de Dios como una luz en nuestras vidas. (Salmos 119:105 – Proverbios 6:23 – Salmos 119:130)

Nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 1, 21

Y a través de este testimonio inspirado el Señor nos va revelando todo lo necesario

Ciertamente, el Señor Jehová no hace nada sin revelar su secreto a sus siervos los profetas. Amós 3:7

Y por último tenemos el proceso de Iluminación que consiste en la obra del Espíritu Santo al ayudar a los creyentes a que la palabra sea comprendida para que la puedan aplicar en sus vidas.

El soplo del Omnipotente hace que el hombre entienda. Job 32:8

Y en 1 de Corintios 2 nos explica que lo que hablamos, no es con palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, y luego continúa explicando que el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque se han de discernir espiritualmente.

En 2 Pedro 1:20 dice que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, pero si decidimos abrirle la puerta al Espíritu Santo, entonces tal como dice el apóstol Juan el Espíritu Santo nos enseñará todas las cosas.

Por eso siempre que estudiamos la palabra de Dios, debemos pedir la conducción del Espíritu Santo.

Y a medida que vamos comprendiendo la palabra, nos capacita para que la palabra sea predicada.

Y de esta forma tener el honor de participar de esta cadena de revelación transmitiendo la luz del testimonio de Cristo y así, tal como dice Efesios 5:8, en otro tiempo éramos tinieblas, pero ahora somos luz en el Señor; y andamos como hijos de luz.

 

Revelación, Inspiración e Iluminación

 

Hasta ahora hemos explicado quiénes transmiten el Testimonio y cómo se transmite el testimonio. Déjame que te hable de lo más importante: el contenido del Testimonio y paralelismos con el simbolismo del fuego que sin duda te van a sorprender.

 

¿Qué es el Testimonio?

¿Cuál es el contenido del mensaje? La revelación general es mucho más limitada. La naturaleza nos habla, tal como dice Salmos 19:1, de la gloria de Dios y según Romanos 1:20 de su eterno poder.

En otras palabras, la naturaleza nos habla de un Dios creador. Y a través de la conciencia, el Espíritu Santo nos ayuda a conducirnos por el mundo y a discernir el bien y el mal.

Pero la revelación especial es mucho más completa y nos muestra el tema central del Testimonio: a Cristo y su obra redentora.

 

¿Que es el testimonio?

De este dan testimonio todos los profetas. Hechos 10:43

Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:39

Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 1 Juan 5:9-11

Llegado a este punto, quiero resaltar un aspecto importantísimo. Jesucristo es:

  • Parte de la cadena de revelación que participa en comunión con Dios Padre y el Espíritu Santo.
  • También es el medio más perfecto que Dios utilizó para darse a conocer.
  • Y por último, es la mismísima revelación de Dios, el contenido del testimonio y el centro del mensaje evangélico que los hombres debemos predicar.
Jesús es el Testimonio

Yo soy el que doy testimonio de mí mismo. Juan 8:18

Para tener más información de cómo obtener el testimonio en nuestras vidas, no hay nada mejor que aprender del símbolo que lo representa. ¿Cómo se obtenía el fuego divino?

Cada vez que en la tierra se recibía fuego del cielo generado por Dios mismo, Dios lo enviaba en señal de aprobación, relacionado con sacrificio de animales.

El primer caso fue cuando Dios hizo el pacto con Abram en Génesis 15. Este cayó en un sueño profundo y Dios envió un fuego entre animales partidos en dos. Era la forma de la época de realizar un pacto.

De ese mismo concepto viene la frase de Jesús, donde tomando el pan lo partió, y dijo:

Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido 1 Corintios 11:23-24

Haciendo clara referencia a que la ceremonia indica un pacto entre él y los que celebran la santa cena. ¿Sabes cuántas veces se menciona explícitamente un fuego generado por Dios mismo en relación a un sacrificio de animales?

No sé si lo sabías, pero en total fueron 6 veces.

El segundo caso fue Moisés, luego Gedeón, David, Salomón y Elías. Y como no podía ser de otra forma, Jesús fue el séptimo que le daba cumplimiento profético a la serie. Posiblemente te estés preguntando, si Cristo fue el séptimo que completaba la serie.

¿En qué momento cayó fuego del cielo cuando Cristo murió en la Cruz?

Después de la muerte de Cristo, y tan pronto asciende al cielo, se realiza allí una gran ceremonia de celebración porque Cristo venció a Satanás.

En esa ceremonia se lo unge y recibe las vestiduras como sumo sacerdote, en el mismo momento que sus discípulos reciben en la tierra el derramamiento del Espíritu Santo.

Como prueba de la aceptación de su sacrificio, y confirmando el triunfo de Cristo sobre el pecado, y su redención en la cruz, Dios envía sobre los discípulos «lenguas de fuego».

En Lucas 12:49-50, Jesús dice: «Fuego vine a echar en la tierra». Y lo dice precisamente relacionando ese fuego con su muerte en la cruz, ya que continúa diciendo: «De un bautismo tengo que ser bautizado. ¡Y cómo me angustio hasta que se cumpla!»

¿Te acuerdas lo que significaba el fuego? El testimonio. Es decir, la revelación de Dios al hombre que Dios y Jesús lo hacían a través del Espíritu Santo y las huestes angélicas. Exactamente eso fue lo que recibieron los discípulos: el Espíritu Santo y las huestes angélicas.

Veamos el texto y verás cómo todo coincide.

En Hechos 2:2-4 dice que vino un viento recio que soplaba, se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, y todos fueron llenos del Espíritu Santo.

En Salmos 104:4 nos explica que los vientos son sus mensajeros y las llamas de fuego sus ministros, usando las dos palabras (mensajeros y ministros) que describen a los ángeles.

Ahora por fin entendemos la enigmática frase del pentecostés, donde dice que el Espíritu Santo desciende como «lenguas de fuego». Sí. Ahora podemos saber exactamente lo que pasó en ese lugar.

Gracias al sacrificio de Cristo, ahora el Padre puede enviar a través de Jesucristo al Espíritu Santo, el cual a través de los ángeles entrega a los discípulos «el testimonio con poder»

Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, … Hechos 4:33

Y de esta forma en el Pentecostés, se realiza el cumplimiento preciso de lo que Dios simbolizó durante siglos, enviando fuego del cielo a sacrificios, específicamente en seis tipologías que apuntaban a Jesús: el séptimo que le daba cumplimiento profético a la serie.

¿Yo personalmente no caigo de mi asombro de la perfección de la simbología?¿Pero esto qué quiere decir? ¿Que antes de que viniera Cristo el Espíritu Santo no estaba presente en la tierra?

Sí. Estaba presente, pero el Espíritu Santo trabaja sobre la revelación y aceptación del testimonio.

Y ahora que el testimonio se había manifestado con poder a través de Jesucristo, de la misma forma el Espíritu Santo se manifestaba con poder.

Exactamente igual que sucede con el candelabro. Cuanto mayor es la llama, más aceite consume.

 

Los 7 fuegos divinos

 

El pueblo de Dios no siempre consiguió preservar el testimonio de Jesús, y lo mismo pasó con el símbolo que lo representaba: el fuego sagrado.

En este artículo vamos a descubrir cómo obtuvo el pueblo de Israel el fuego sagrado y conocer los momentos de la historia donde fracasaron en cumplir la orden divina de mantenerlo siempre ardiendo.

Hubo momentos en la historia en que los hombres descuidaron la palabra de Dios, perdieron el testimonio y Dios tuvo que intervenir.

Esto fue perfectamente representado por el símbolo del fuego sagrado que Dios envió al Santuario, ya que no siempre los encargados fueron capaces de mantenerlo continuamente ardiendo, y perdieron el fuego divino que Dios había enviado del cielo.

El servicio del Santuario desde que Dios le ordenó a Moisés que lo construyera en el desierto allá por el siglo 15 antes de Cristo.

Hasta que Dios canceló su servicio en la tierra para siempre cuando rasgó el velo en la muerte de Cristo, duró aproximadamente 1500 años y estuvo dividido en tres etapas bien diferenciadas: la primera fue el Tabernáculo de Moisés, la segunda etapa fue el Templo de Salomón (denominado el 1º Templo).

Y la tercera etapa, “El Templo de Zorobabel o Templo de Herodes dependiendo del momento histórico al que hacemos referencia (denominado también el 2º Templo).

Cuando se inaugura el primer Santuario, el tabernáculo que Dios le encargó a Moisés que construyera en el desierto. Todo estaba dispuesto para realizar la primera ofrenda. Se había realizado

  1. La investidura del sumo sacerdote
  2. El ungimiento del sumo sacerdote y todo el santuario
  3. Y se había preparado la ofrenda.

Y finalmente en Levítico 9:23-24 dice que la gloria de Jehová se manifestó a todo el pueblo. Y salió fuego de la presencia de Jehová y consumió el holocausto en presencia de todos.

Era necesario que el fuego viniera de Dios, porque tal como hemos visto anteriormente ese fuego simbolizaba el testimonio, el cual viene de Dios hacia los hombres.

Dios había encomendado explícitamente que los sacerdotes debían mantener siempre ese fuego encendido.

El fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá leña en él cada mañana, el fuego arderá continuamente en el altar: no se apagará. Levítico 6:12-13

Y lo mismo pasaba con las lámparas del candelabro. Debían estar siempre ardiendo.

Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder continuamente las lámparas. Éxodo 27:20

Dicho sea de paso, ese aceite puro de oliva, representa al Espíritu Santo. Sin embargo, el pueblo de Dios no siempre fue capaz de cumplir con el mandato divino y mantener el fuego sagrado.

Los períodos entre medio de cada etapa fueron bastante caóticos. En la primera transición, unos 140 años antes de la construcción del templo de Salomón, en la época del profeta Elí, pierden el Arca en manos de los filisteos.

Y si bien la recuperan, tardan más de 20 años en llevarla al destino que Dios tenía preparado para ella. Dios le indica a David llevarla a Jerusalén, y luego a través del profeta Gad, llevarla a la era de Ornán el jebuseo, en el Monte Moriah (según explica 2 Crónicas 3:1)

Es decir, el mismo lugar

  • donde Dios le pidió a Abraham sacrificar a su hijo Isaac,
  • donde Salomón construiría el templo
  • donde Cristo sería crucificado.

No sé si sabías, pero a partir de ahí, el arca nunca más volvió a estar dentro del tabernáculo de Moisés, la tienda que habían construido en el desierto.

Ya que tal como explica 2 Crónicas 1:3 y 4, hablando de la tienda, dice que quedó en el lugar alto que había en Gabaón, pues allí estaba el tabernáculo de reunión que Moisés había hecho en el desierto y David había traído el arca al lugar que él le había preparado en una tienda en Jerusalén.

La segunda transición fue más traumática todavía. El templo de Salomón fue destruido por los babilónicos en el 586 a.C.

Cuando el templo de Salomón fue destruido y el pueblo de Israel exiliado a Babilonia, estuvieron aproximadamente 70 años sin templo hasta que finalizaron la construcción del Templo de Zorobabel.

Es decir, la primera etapa del segundo y los servicios empezaron a funcionar. Luego tuvo innumerables mejoras y ampliaciones hasta que finalmente es destruido en el año 70 de nuestra era.

Debido a la desobediencia del pueblo de Israel, Dios apartó su protección y los tres santuarios fueron profanados en diferentes momentos. Hubo momentos en que toda la revelación que Dios envió por muchos medios fue olvidada.

La palabra que dio a través de los profetas fue descuidada y como consecuencia de ello, Dios permitió que perdieran el fuego sagrado que había enviado desde el cielo, como símbolo de lo que estaba ocurriendo.

Y exactamente lo mismo ocurriría en la historia del cristianismo. Por separarnos de Dios, hemos perdido, descuidado y distorsionado el testimonio de Dios.

Y precisamente por ello, Dios tuvo que volver a proveerles ese fuego divino para el Santuario. Y aquí viene el tema que quiero resaltar.

Tal como hemos visto anteriormente, en la inauguración del tabernáculo de Moisés en el desierto, Dios envía fuego del cielo.

Cuando Salomón construye el templo, en el momento de su inauguración, en 2 Crónicas 7:1 dice que cuando Salomón acabó de orar, también descendió fuego de los cielos y consumió el holocausto y los sacrificios.

Tanto en la inauguración del Tabernáculo de Moisés como en la del Templo de Salomón, al descender fuego del cielo, ambos textos enfatizan lo mismo. Que ese fuego era la gloria de Jehová.

Ahora bien, presta mucha atención, porque aquí viene lo importante. El profeta Hageo, en el capítulo 2 refiriéndose al segundo templo, dice que la gloria de esta segunda Casa será mayor que la de la primera.

La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera. Hageo 2:9

Sin embargo, cuando se inaugura el segundo templo, no descendió fuego del cielo.

Perdida del fuego Sagrado

Dios guardó silencio y no hubo manifestación de su gloria. ¿Por qué entonces diría el profeta Hageo que la gloria del segundo templo sería mayor?

Hageo profetizó que la gloria sería mayor porque esta vez, Dios no enviaría el fuego, es decir, el símbolo del testimonio, sino que enviaría directamente a Jesucristo, el testimonio en persona. Tal como lo explica dos versículos antes.

…y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. Hageo 2:7

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre. Juan 1:14

Y en Juan 17, Jesús dijo: «Yo te he glorificado en la tierra». La gloria sería mayor porque no la mostraría con intermediarios, sino que la vendría a mostrar personalmente.

Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Juan 18:37

Entonces surge la pregunta: ¿Por qué Dios crea una cadena de revelación? ¿Por qué Dios hizo a todas las partes responsable?

Y lo más extraño aún: ¿Por qué Dios hace depender esa cadena de revelación de humanos falibles? Especialmente sabiendo que muchas veces fracasarían.

Bueno, porque Dios es “el Gran Delegador”.

La idea de que Dios asigna a cada criatura del universo una función específica es fascinante. Cada cosa creada en el universo, desde las estrellas hasta una simple célula, tiene un propósito único y específico.

Y de la misma forma, Dios, en su sabiduría infinita, otorga responsabilidades a sus criaturas, generando en ellas oportunidades de aprendizaje, crecimiento, y motivándolas a mejorar y superarse.

En este enfoque, Dios no solo es el Creador sino también el Director de una magnífica orquesta cósmica, donde cada instrumento, por más pequeño que sea, contribuye al funcionamiento armonioso de todo el universo.

De esta forma, cuanto más trabajan los hombres por predicar el testimonio, más testimonio de Dios tenemos.

Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios, porque éste es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. 1 Juan 5:9

Es decir, cuanto más avivan el fuego los hombres, más fuego hay. Y por el contrario, si los hombres no cumplen con su función dentro de la cadena de revelación, el testimonio se pierde.

Es decir, si no mantienen el fuego encendido, este se apaga. Era justamente lo que pasaba en los tiempos de Samuel.

En 1 Samuel 3:1-5, dice que en los días del joven Samuel escaseaba la palabra de Jehová y no eran frecuentes las visiones.

Y en el versículo 3, explicando precisamente esa situación de forma figurada, dice que antes que la lámpara de Dios fuera apagada, Jehová llamó a Samuel.

Espero que este artículo te haya servido para tener un poco más claro el concepto del testimonio.

Y que ahora le encuentres más sentido al texto de Apocalipsis 12:17 que describe a la iglesia remanente del tiempo del fin como aquellos que «tienen el testimonio de Jesucristo».

Sin ninguna duda, una gran responsabilidad y un gran honor.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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7 Niveles de Interpretación Bíblica

Introducción

En este artículo vamos a hablar de los 7 niveles de  aprendizaje del texto bíblico y lo que es más importante, cómo hacer para llegar al nivel más alto y sin ninguna duda el más apasionante.

Tanto la hermenéutica como la exégesis son métodos de investigación e interpretación utilizados en el contexto religioso y académico para comprender el texto bíblico, sin embargo, estas disciplinas de investigación no se enfocan tanto en niveles, sino en diferentes metodologías.

A la hora de hablar de niveles de interpretar de un texto bíblico, dentro de la tradición judía, es ampliamente difundido el acrónimo Pardes.

La palabra «Pardes» en hebreo significa «huerto» o «jardín». Es un acrónimo de origen rabínico utilizado por siglos para representar cuatro niveles de interpretación utilizados en la exégesis bíblica.

Sin embargo, la ciencia de la educación ha evolucionado mucho y hoy en día, para explicar los niveles de aprendizaje, diferentes autores han creado taxonomías que se utilizan para clasificar y ordenar jerárquicamente objetivos o metas de aprendizaje en diferentes niveles, partiendo del nivel más básico o inferior hasta llegar al nivel superior.

Taxonomías

Como por ejemplo la taxonomía de Marzano de 1992 que escalonó el aprendizaje en 6 niveles: 4 niveles para el aspecto cognitivo, 1 para el metacognitivo y 1 en la conciencia del ser.

Taxonomía de Marzano

Sin duda, la taxonomía más famosa es la taxonomía de Bloom creada por Benjamín Bloom en 1956 y muy vigente hasta el día de hoy la cual también tiene seis niveles.

En el 2001, Anderson & Krathwohl presentaron su taxonomía basada en la de Bloom pero con modificaciones y lo mismo hizo Churches en el 2008. Todas ellas, también con 6 niveles de aprendizaje.

Diferentes Taxonomías

El orden y nombre de cada nivel no es una ciencia exacta. Cada autor nombra y ordena los niveles según el área cognitiva que enfatiza o el criterio de aprendizaje que desea priorizar.

Por ejemplo, Marzano se enfoca más en la relación entre enseñanza y evaluación, Bloom categoriza objetivos de aprendizajes, y la última modificación de la taxonomía de Bloom realizada por Churches en el 2008, por ejemplo, es una adaptación al aprendizaje de la era digital.

Como en este caso, estamos hablando del estudio de la palabra de Dios, el área de aprendizaje que nos ocupa es la “ético-religiosa” y por consiguiente tomaremos el orden y nombre de los niveles de la taxonomía original de Bloom que en mi humilde opinión es la que mejor se adapta a esta área de estudio.

Es importante saber que las taxonomías agrupan cada verbo relacionado con el aprendizaje dentro de un nivel determinado, teniendo de esta forma cada nivel muchas acciones o verbos determinados.

Pero hoy te quiero hablar de 7 niveles para profundizar el texto bíblico y a la vez esos siete niveles los vamos a dividir en 3 grupos simplemente, a efectos didácticos.

El primer grupo son los niveles del 1 al 5, el segundo grupo es el nivel 6, y el tercer grupo es el nivel 7.

Los 7 niveles de Interpretación Bíblica

Y para que lo podamos entender mejor vamos a manejarnos con ejemplos, vamos a utilizar de ejemplos de aprendizaje o interpretación bíblica “los capítulos históricos del libro de Daniel”.

Así que en el primer nivel entramos en conocimiento de que en el libro de Daniel existen 12 capítulos que los teólogos dividen en históricos y proféticos. Lo primero que nos preguntamos es ¿por qué? ¿Por qué se dividen de esta forma?

Y así pasamos a un segundo nivel de comprensión donde se nos explica y podemos entender que algunos capítulos son proféticos porque son visiones que tuvo Daniel sobre lo que acontecería en su futuro.

Pero hay otros capítulos que son históricos, porque relatan historias de su propia vida en el exilio en Babilonia.

 

Los libros históricos de Daniel

De esta forma, mientras completamos el gráfico, podemos ver por qué se dividen de esta manera y la temática de cada capítulo histórico.

En síntesis, y para que no nos detengamos demasiado tiempo en cada nivel, basta con decir que el conjunto de estos niveles trata de conocer en profundidad el tema de estudio en cuestión.

Cuanto más interactuemos con el tema de estudio en cuestión, en este caso, las historias de los capítulos históricos de Daniel, mejor comprensión tendremos de los mismos. Y de esta forma, casi sin darte cuenta irás subiendo de nivel en la comprensión o interpretación del texto bíblico.

Podrás enseñarlo tú mismo, aplicarlo, resumirlo, hasta que llegue un punto que estas historias estén tan asimiladas en nuestra mente que se transforman en un patrimonio cultural. Una propiedad intelectual nuestra para toda la vida. Y así pasamos al sexto nivel.

 

Sexto nivel

¿Por qué el sexto nivel está separado de los otros cinco? Porque hasta el nivel cinco pueden llegar los animales. Por supuesto no con la profundidad de un humano, pero los animales también pueden realizar tareas propias de estos niveles de aprendizaje, de forma más o menos rudimentaria.

Pero el sexto nivel sin ninguna duda es exclusivo del hombre. Ya que es un nivel de “evaluación” donde podemos juzgar lo bueno y lo malo y tomar decisiones éticas.

 

La distinción entre los seres humanos y los animales es un tema complejo y debatido en la filosofía, la biología y otras disciplinas.

Pero a grandes rasgos hay consenso en las siguientes diferencias.

  • Los seres humanos son conscientes de sí mismos,
  • pueden reflexionar sobre el propósito y significado de la vida y también sobre los temas que trascienden, como la vida después de la muerte.
  • Tienen pensamiento abstracto, que les permite comprender conceptos como la matemática, la filosofía y la religión.

Pueden tomar decisiones éticas, pueden actuar según principios morales y, por consiguiente, son responsables de sus acciones.

No es casualidad que el nivel más alto (el sexto) en la taxonomía de Marzano lo llame el “NIVEL DE LA CONCIENCIA DEL SER”.

Y tampoco es casualidad que Benjamín Bloom haya puesto como su nivel más alto en su taxonomía “Evaluación” con verbos como juzgar, discernir, valorar, etc.

El Sexto nivel de Interpretación

En el ámbito de lo ético-religioso, el último nivel de aprendizaje siempre es nuestra responsabilidad de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Por eso los seres humanos estamos bajo la ley moral de Dios y los animales no.

En línea de lo que estamos hablando, no sirve de nada leer la Biblia si no intentamos extraer de ella el conocimiento ético-moral de lo que aprendemos.

Llegado a este punto, no quiero dejar de resaltar ¡qué importante es que enseñemos a nuestros niños, desde pequeños en nuestras casas y en las iglesias, las historias de la biblia hasta que a lo largo de su infancia la tengan totalmente asimiladas!

Porque de esa forma en su adolescencia no tendrán que perder tiempo en conocer o comprender las historias. Sino que, por el contrario, cuanto más las tengan asimiladas, podrán dedicarles más tiempo a los niveles superiores de aprendizaje.

Dicho sea de paso, lo mismo pasa en este canal. Normalmente no dedicamos tiempo a contar las historias bíblicas, sino que partimos de la base de que el espectador ya las conoce, para poder dedicar más tiempo a los niveles superiores.

En este caso, si conoces bien el contenido de los capítulos históricos del libro de Daniel, entenderás este video mucho mejor que si no las conoces.

Así que si no conoces estos capítulos, o no te las acuerdas, te recomiendo que los leas después de ver este video, y quién sabe, tal vez te apetezca luego volver a ver el video nuevamente.

Son historias increíbles y de muy fácil y agradable lectura. De todos los capítulos se han hecho películas y hasta miniseries.

Siguiendo con nuestro ejemplo de los capítulos históricos del libro de Daniel, en este nivel, el sexto, podemos discernir que la historia del capítulo 1 nos enseña cómo Daniel y sus amigos decidieron mantener sus principios a pesar de que Babilonia los quiera cambiar modificando sus costumbres.

Y en la historia del capítulo 3 entendemos por qué los 3 amigos de Daniel prefirieron adorar a Dios antes que la imagen de Nabucodonosor, a pesar, incluso, de su propia muerte.

El nivel de juzgar lo bueno y lo malo está por encima incluso del sentido de supervivencia. Y así podríamos avanzar obteniendo enseñanzas morales y religiosas en cada una de las historias de estos capítulos.

 

Introducción a los patrones didácticos del Nº 7

El número 7 en la Biblia es mas que un símbolo que significa plenitud. Es un concepto que Dios utiliza para enseñarnos cinco patrones didácticos, de verdades espirituales.

Patrones didácticos del Numero 7

Obviamente, en el tema de hoy donde estamos viendo una nueva serie, los siete niveles para profundizar el texto bíblico, también se aplican estos principios didácticos perfectamente. El séptimo nivel es el nivel de los misterios de Dios.

 

El séptimo nivel

Pero para que podamos entender estos principios, vamos a adentrarnos primero en el séptimo nivel, con el ejemplo que venimos analizando de los capítulos históricos del libro de Daniel.

 

Daniel, Capítulo 1

En Daniel capítulo 1 está la historia del rey de Babilonia, que vence al pueblo de Dios y quiere ejercer su autoridad e influencia sobre ellos para intentar cambiar las costumbres de los israelitas: su educación, su dieta, y sus nombres a nombres paganos, pero Daniel y sus amigos resisten y se mantienen en sus principios y creencias.

Apocalipsis, también muestra a alguien que en el futuro se le permitirá hacer guerra contra los santos de Dios y vencerlos. Ejercerá su autoridad sobre todo el mundo, pero un grupo de 144.000 se resistirán a cambiar y tendrán el nombre del Padre escrito en sus frentes.

 

Daniel, Capítulo 3

En Daniel capítulo 3 trata la historia de un emperador con mucho poder que hace una imagen relacionada con el número 6 y ejerciendo gran autoridad, obliga a todos a adorarla bajo pena de muerte.

Es exactamente lo mismo que ocurrirá en el futuro, tal como lo describe Apocalipsis 13. Alguien que ejerce toda la autoridad hará hacer una imagen también relacionada con el número 6 y mandará a matar a todos aquellos que no la adoren.

 

Daniel, Capítulo 4

En Daniel capítulo 4 nos habla de que el mismo emperador que ejercía autoridad, y se había hecho una imagen de sí mismo, se transforma en una bestia relacionada con el número siete, porque dura como bestia siete tiempos.

Igual que en Apocalipsis, también hay una bestia que ejerce gran autoridad, y tiene una imagen de sí misma. Y también está relacionada con el número siete, ya que tiene siete cabezas que son siete reyes los cuales se transforman en bestias al atacar al pueblo de Dios en siete tiempos diferentes de la historia.

 

Daniel, Capítulo 5

En Daniel capítulo 5 nos relata la historia de una escritura en la pared por una mano invisible, donde Dios le pone fin al reino de Babilonia. Su rey Belsasar fue pesado en balanza y hallado falto debido a que el rey Belsasar junto con mil príncipes bebieron vino de los vasos sagrados del templo, profanándolos ya que los usaban para emborracharse.

En Apocalipsis ocurre lo mismo: En los dos versículos donde dice que ha caído Babilonia, en ambos pone el mismo motivo que en Daniel. Porque todas las naciones y los reyes de la tierra bebieron el vino de la fornicación.

En el mismo capítulo de Daniel 5, esa misma noche, un reino que viene del oriente, (los medos-persas) conquistan Babilonia. ¿Sabes cómo lo hicieron? Desviando el cauce del río Éufrates que atravesaba el reino, y entrando por el hueco que quedó debido al cauce seco del río.

La sexta copa del Apocalipsis describe exactamente lo mismo. Que el agua del gran río Éufrates se secó, para preparar el camino de los reyes de Oriente para la conquista y destrucción de Babilonia.

 

Daniel, Capítulo 6

Finalmente, en el capítulo 6, Daniel decide obedecer a Dios, en contra de un decreto del rey, y como consecuencia a su fidelidad, pasa una gran tribulación siendo echado en un foso de leones, pero finalmente Dios lo libera.

De la misma forma, en Apocalipsis hay un grupo de sus hijos que han decidido obedecer a Dios y han lavado sus ropas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero, aun arriesgando su vida en contra de un decreto de muerte. Debido a esto pasan por una gran tribulación, pero finalmente Dios los libera.

Al final, los hijos de Dios, los que tienen fe en su profecía, pueden entrar a un nivel especial en el estudio de su palabra, donde se dan cuenta de que los capítulos de Daniel, que muchos llaman históricos, resulta que también son proféticos.

 

Desarrollo de los patrones didácticos del Nº 7

Volvamos nuevamente a las enseñanzas didácticas que Dios utiliza en las series de siete.

 

1. La primera dice que el ser humano por sí solo no puede hacer nada.

No importa cuánto te esfuerces en descubrir un misterio de Dios. Si ese misterio está sellado por Dios, es imposible acceder a él.

Había parte de las profecías que Dios había sellado en el tiempo de Daniel, tal como lo dicen estos dos versículos de Daniel 12: «Cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin».

Efectivamente en el tiempo del fin, el libro profético es liberado de sus sellos, tal como aclara Apocalipsis 22:10, donde dice: «No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca». Tal vez por este motivo, Dios está revelando cosas que antes estaban veladas.

Es una revelación que se nos es dada desde lo alto.

Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos, mas a ellos no les es dado. Mateo 13:11

Por eso Dios llama a sus hijos, en 1 de Corintios 4:1, nada más ni nada menos que «Administradores de los misterios de Dios». ¿Por qué? ¿Porque somos más inteligentes? No, sino porque, tal como dice el punto dos:

 

2. La gracia de Dios trabaja sobre la fe.

Conocer los misterios de Dios no está reservado para los eruditos, ni para los dirigentes religiosos, ni para los académicos, sino para los que estudian la palabra de Dios y confían plenamente en ella.

Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños». Mateo 11:25

La Biblia enseña que cuando Satanás se reveló del cielo, un tercio de los ángeles se fueron con él. No fue el tercio menos inteligente o el tercio más malvado. Fueron aquellos que, en vez de creer en la palabra de Dios, decidieron, sí, ¡decidieron! creer en la palabra de una criatura y siguieron a Lucifer hacia la perdición.

Solamente el seguir la palabra de Dios revelada a través de sus profetas podrá guiarte por un camino seguro. Dios solo puede transformarnos y convertirnos en sus hijos a aquellos que nos arrepentimos. Y solo te puedes arrepentir si confías en la palabra de Dios. No hay otro camino.

 

3. Lo que Dios pide hacer, no tiene sentido sin fe.

De esto se trata todo. Es una prueba de fe. Por eso, el séptimo nivel te dará un conocimiento que no tiene ningún sentido para la humanidad, pero sí para los que estudian las profecías y los misterios de Dios reservados para sus hijos.

En Mateo 24:37, dice que la segunda venida de Cristo será como en los días de Noé. ¿En qué sentido? Bueno, si seguimos leyendo, el texto lo explica:

Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 24:38-39

Es decir, la segunda venida de Cristo será como en los días de Noé en estos dos sentidos:

  • En el tiempo del fin habrá una total indiferencia
  • y la gente no entenderá lo que está pasando.
Lo que Dios pide, no tiene sentido sin fe

Así como en los días de Noé, el salvarse significaba entrar en un arca para protegerse de un diluvio cuando nunca había llovido. Una verdadera locura para el incrédulo. Así pasará en el tiempo del fin.

En el tiempo del fin que se avecina, debes tomar una decisión. Que no te quepa la menor duda que así será. Esa decisión está resumida en la frase «Sal de Babilonia pueblo mío» y para salir de Babilonia, deberás tomar acciones que no tendrán ningún sentido para los que no tienen fe.

En todos los casos, y sin excepción, lo que Dios te revela y lo que te pida que hagas será contrario a la razón, el conocimiento científico y el sentido común de aquellos que no estudiaron la palabra de Dios, o lo que es lo mismo, los que no tienen fe.

Porque la fe viene del oír y el oír por la palabra de Dios. Los creyentes son árboles con fruto en la Biblia y la palabra de Dios es su raíz.

 

4. el séptimo es completamente diferente a los otros seis.

No tiene nada que ver lo que se te revelará en este nivel comparado con la revelación anterior. No está incluido en ninguna taxonomía. ¿Sabes por qué? Porque cada nivel de las taxonomías está llena de verbos, pero ninguna de ellas incluye el verbo «creer» o «confiar» como verbo de aprendizaje.

Lo que te estoy diciendo es fácil de comprobar. Intenta explicarle tus avances y descubrimiento sobre profecía bíblica a un incrédulo y comprobarás que no importa su capacidad intelectual. Por más que sea un genio, no le interesará, ni creerá lo que le estás explicando.

 

5. a veces Dios utiliza los 6 anteriores como ejemplos o figuras del séptimo.

Daniel nos narra historias y lo hace de forma «literal» que hablan de una Babilonia literal, una bestia literal, una imagen, un río Éufrates literales, etc.

Mientras que Apocalipsis contiene profecías con los mismos elementos, pero de forma simbólica.

Por consiguiente, debemos entender perfectamente lo que ocurrió en las historias para entender lo que significan esos símbolos en las profecías.

Patrones Didácticos del Numero siete

Cuanto más profundizas en su palabra, estarás avanzando sin darte cuenta en los seis niveles de aprendizaje. Y de esta forma, Dios podrá utilizar todo el conocimiento que puedas adquirir de muchas historias literales de la Biblia como tipologías proféticas del Apocalipsis, es decir, de nuestro futuro próximo.

Muchas historias de la Biblia, más de las que imaginas, son ejemplos, es decir, tipologías o figuras proféticas de lo que acontecerá en el tiempo del fin. Cuanto más te familiarizas con estas historias, más lógicos te parecerán los paralelismos, hasta que llegue el momento que sea imposible no verlos.

Existen varias llaves sin las cuales es imposible entender el Apocalipsis: el conocimiento de las doctrinas, los textos paralelos, el conocimiento del santuario, los símbolos, y ahora sabes que hay otra llave importante: las historias paralelas.

Cómo por ejemplo, los llamados «capítulos históricos del libro de Daniel» (los cuales ahora ya sabes, que también son proféticos) y muchas otras historias que iremos estudiando en otros videos.

Y de esta forma, con la ayuda del Espíritu Santo podremos ir conociendo los misterios de Dios, a los cuales Jesús nos llamó a ser administradores.

Por último, ¿quieres saber cuántos son los misterios de Dios? Son siete, como no podía ser de otra forma. Pero eso, te lo cuento en otro Blog.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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El Pentecostés – La investidura de Cristo – Santuario parte 7

En este post, vamos a analizar la fiesta del Pentecostés, que es la cuarta fiesta de las siete que Dios le dio al pueblo de Israel durante el éxodo, y la última de primavera. Si no has visto las otras tres aún, te recomiendo que empieces por el principio de esta serie, para que entiendas todo mejor. 

Normalmente cuando hablamos del Pentecostés hablamos de lo que ocurre en la tierra. Vemos cómo los seguidores de Cristo en el aposento alto recibieron al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. 

Pero, aunque te parezca mentira, lo más importante no es lo que ocurría en la tierra, sino en el cielo. En el Santuario Celestial 

Acompáñame en este apasionante viaje, para descubrir los misterios y maravillas del rescate más grande, costoso e impresionante jamás realizado. Nuestra redención. 

Las Fiestas de Israel

Tal como venimos explicando en los videos anteriores, cuando Dios sacó al pueblo de Israel de Egipto le dio 7 fiestas que se mencionan en varios lugares de la Biblia, pero en Levítico 23 encontrarás el resumen de las siete.

Por otro lado, se agrupan en dos grupos bien diferenciados (las fiestas de primavera y las fiestas de otoño) siempre coincidiendo, obviamente con las estaciones del hemisferio norte que es donde estaba el templo. 

Pero a la vez, en varios lugares de la Biblia, dice que tres veces al año se debían celebrar fiesta a Jehová, como por ejemplo en Éxodo 23, Éxodo 34 y en Deuteronomio 16. 

 

Tres veces en el año me celebraréis fiesta. Éxodo 23:14 

Tres veces en el año se presentará todo varón tuyo delante de Jehová el Señor, Dios de Israel. Éxodo 34:23 

Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Deuteronomio 16:16 

 

¿En qué quedamos? ¿Son siete, dos o tres? Déjame que te lo explique y verás qué fácil de entender. 

Este es el calendario judío y aquí al lado te pongo a qué meses corresponden según nuestro calendario. Estas son las siete fiestas y al lado de cada una de ellas puedes ver las fechas. 

Como podrás comprobar están divididas en dos estaciones: Primavera y otoño. 

Pero a la vez, también están agrupadas en tres meses diferentes. Pascua, Panes y Primicias Dios las designó en el mes de Nisán. Pentecostés era 50 días después de Primicias, con lo cual cae en Siván. Y las 3 fiestas de otoño fueron asignadas en el mes de Tishri. 

Todos los hombres mayores debían trasladarse hasta Jerusalén, para celebrar las fiestas. Pero debido a sus trabajos, aquellos que vivían lejos de Jerusalén, se consideraban que cumplían con el mandato divino si peregrinaban hasta el templo por lo menos en una de las tres fiestas al año. 

Aclarado esto, y a modo de introducción, hagamos un pequeño resumen de lo que hemos estado viendo hasta ahora. 

Hasta ahora venimos analizando las fiestas de primavera donde pudimos ver con claridad que cada fiesta era un ensayo realizado por siglos de un acontecimiento importante de una etapa del ministerio de Cristo. 

Y pudimos comprobar que las fiestas de primavera corresponden a su primera venida. 

Si entras a nuestro canal y presionas en el apartado de «Lista de reproducción» verás todos los videos agrupados por temas.

Una de las listas de reproducción se llama «El Santuario» y si presionas en esta lista encontrarás varios videos que hablan de cada una de las fiestas de primavera. 

El primer video es una «Introducción al Santuario» donde se explican aspectos imprescindibles claves para entender el simbolismo del Santuario y se introduce el tema de las fiestas. Si aún no lo has visto, te recomiendo que empieces por aquí. 

Luego está el video donde explicamos la Pascua, la primera fiesta, y todos los increíbles detalles proféticos que esa fiesta revelaba sobre la muerte y crucifixión de Cristo. 

Luego hay otro video donde hablamos de la segunda fiesta, la de los panes sin levadura que empezaba el 15 de Nisán. Allí explicamos su relación con Cristo como el pan del cielo.

Y como el maná en el desierto, fue un símbolo de Cristo. Y de la misma forma, que el sábado era el día que el maná no entraba en corrupción, el cuerpo de Cristo tampoco entró en corrupción como lo profetizó en salmos 16, relacionando esta fiesta con el descanso de cristo en el sepulcro. 

Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Salmos 16:10 

Luego encontrarás un video sobre las fiestas de las primicias que se realizaba el día siguiente al día de reposo, es decir, el 16 de Nisán por la mañana. Coincidiendo con el momento inmediatamente después de la resurrección de Cristo.

En este video vemos cómo la fiesta es una tipología de la aceptación por parte de Dios de que la vida y muerte de Cristo fue sacrificio suficiente para redimir a la raza humana, y como muestra de ello, Cristo ascendería al cielo con un grupo de salvos a modo de primicias de esa gran cosecha que él realizará en su segunda venida.

En este video mostramos cómo esta fiesta apunta directamente a la resurrección de Cristo, pero aún falta la última fiesta de primavera. La del Pentecostés. 

Tal como he adelantado en la introducción de este video, vamos a analizar lo que ocurrió en el Pentecostés, pero desde una perspectiva diferente a lo acostumbrado.

Así como el centro de cada fiesta es Cristo, el pentecostés no es una excepción y veremos qué estaba ocurriendo con Cristo en el cielo mientras ocurría el derramamiento del Espíritu Santo entre los discípulos de Jesús aquí en la tierra. 

 

El Ministerio de Cristo en el Santuario Celestial 

Para que entiendas mejor lo que vamos a hablar aquí, es necesario que leas la serie de post desde el principio. Pero igualmente, a fin de recordar mejor, vamos a hacer aquí un breve resumen.

En el post introductorio de esta serie mostramos como la Biblia nos explica que cuando Cristo asciende, entra en el Santuario Celestial para ministrar como Sumo Sacerdote, y por consiguiente, inauguraría el Santuario Celestial. 

Vamos a mencionar aquí cuatro motivos que lo demuestran: 

En primer lugar, Hebreos 8, lo explica clarísimo al decir que:

1 … tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, 2 ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. Hebreos 8:1-2

En segundo lugar, a lo largo de los posts de esta serie, hemos comprobado de forma fehaciente, como Cristo fue avanzando en su ministerio a lo largo del Santuario, y justo en el momento de su muerte, se convierte en Sumo Sacerdote y atraviesa la puerta del atrio al lugar Santo.

Por consiguiente, lo lógico es que siga con el recorrido que Dios nos quiere revelar a través del Santuario. Y, por consiguiente, lo lógico es que entre al Lugar Santo como Sumo Sacerdote para ministrar por nosotros. 

En tercer lugar, en Apocalipsis 1, tan pronto empieza el Apocalipsis, lo vemos a Jesús ejerciendo su función sacerdotal en el Santuario Celestial.  

Y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Apocalipsis 1:13 

Lo sabemos porque en Apocalipsis 1 habla de Jesús como el Alfa y la Omega, el primero y el último. Juan lo ve entre los candeleros de oro que era el mueble que estaba en el lugar Santo. Esta escena coincide perfectamente con lo afirmado en los dos puntos anteriores. 

11 que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último… 12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro. Apocalipsis 1:11-12 

Y en cuarto lugar, la Biblia no deja lugar a dudas, que todo lo que Dios le pidió a Moisés que realizara en el Santuario Terrenal era una figura o sombra del Santuario celestial, es decir, una tipología, una representación simbólica de lo que haría Cristo en su ministerio sacerdotal en el cielo. 

En Éxodo 25 dice:  

“Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte”. Éxodo 25:40 

Este versículo nos arroja un dato tan importante, que es comentado dos veces en el nuevo testamento. Una es en Hechos 7 donde lo vuelve a mencionar.

Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto. Hechos 7:44 

Y el otro es en libro de Hebreos donde menciona el mismísimo versículo de Éxodo que acabamos de leer. 

…como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte. Hebreos 8:5 

Justamente antes, aclara que precisamente es “figura y sombra” de las cosas celestiales. 

Por consiguiente, para entender la inauguración del Santuario Celestial, y el inicio del ministerio de Cristo en el cielo, debemos ir a la inauguración del Santuario Terrenal, el cual era figura y sombra de las cosas celestiales y a la inauguración del ministerio del primer Sumo Sacerdote, Aarón. 

Recuerda que Dios le dio a Moisés instrucciones precisas y detalladas a lo largo de nada más ni nada menos que 10 capítulos del Éxodo, de todo lo que debía hacer en relación con la construcción del Santuario.

Y si vamos a Levítico capítulo 8, de los versículos 6 al 12, veremos que Moisés, siguiendo las instrucciones de Dios, inaugura el Santuario, realizando tres acciones: 

1. La investidura del Sumo Sacerdote, en este caso Aarón. (Levítico 8:6-9). 

6 Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua. 7 Y puso sobre él la túnica, y le ciñó con el cinto; le vistió después el manto, y puso sobre él el efod, y lo ciñó con el cinto del efod, y lo ajustó con él… Levítico 8:6-7 

2. El ungimiento del Sumo Sacerdote (Levítico 8:12). 

Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo. Levítico 8:12 

3. Y el ungimiento de todo el Santuario (Levítico 8:10-11). 

Y tomó Moisés el aceite de la unción y ungió el tabernáculo y todas las cosas que estaban en él, y las santificó… Levítico 8:10 

Son tres acciones cargadas de simbologías proféticas. Y tal como ocurría con todo lo que se realizaba en el Santuario, estas acciones apuntaban lógicamente, a la verdadera e importante inauguración del Santuario Celestial. 

Acompáñame a revisar este paralelismo, ¡y verás que sorprendente como todo coincide! 

 

La investidura del Sumo Sacerdote 

La Biblia les da constantemente mucha importancia a las vestiduras de los seres celestiales. Tal es así, que cada vez que menciona un ser celestial, lo primero que describe (y a veces lo único) es cómo eran sus vestiduras. 

Aquí te dejo un link de un video donde hablo de las vestiduras blancas, y en este video menciono que la Biblia explica que las vestiduras de Cristo son diferentes a las del resto de los seres celestiales. Si no has visto el video, te lo recomiendo. 

Tal como me habrás escuchado decir varias veces, para que Cristo nos pudiera salvar de este mundo, primero tuvo que salvarnos del pecado. Por eso primero vino como Sumo Sacerdote, y luego, recién en su segunda venida vendrá como Rey. 

En Apocalipsis 19 en el contexto de la segunda venida, relaciona a sus vestiduras con su función de Rey. 

Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; Apocalipsis 19:13 

Y luego en el versículo 16 dice:

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de Reyes y Señor de Señores. Apocalipsis 19:16

Y precisamente al principio del Apocalipsis, en el capítulo 1 versículo 13, lo describe a Jesús evocando las vestiduras sacerdotales. 

vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Apocalipsis 1:13 

Así como Aarón, el sumo sacerdote, recibió una investidura, de la misma forma, Cristo es investido en el cielo como sacerdote. 

Ahora bien. En Levítico 8, de los versículos 7 al 9, nos explica que la vestimenta del sumo sacerdote estaba compuesta por: 

  • la túnica  
  • el cinto 
  • el manto 
  • el efod 
  • el cinto del efod 
  • la mitra 
  • el pectoral 

Y aquí viene la parte que quiero resaltar: El pectoral, tal como lo describe en Éxodo 28, tenía doce piedras porque el número doce representa la base misma y el fundamento de su iglesia. Por eso Jesús eligió a 12 discípulos. 

17 y lo llenarás de pedrería en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra Sárdica, un topacio y un carbunclo; 18 la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante; 19 la tercera hilera, un jacinto, un ágata y una amatista; 20 la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro. Éxodo 28:17-20 

En Apocalipsis 12, la mujer con doce estrellas, que representa al pueblo del Antiguo Testamento, la cual “da a luz al hijo varón” es la misma mujer que representa al remanente del tiempo del fin, que huye al desierto perseguida por el dragón. 

5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto… Apocalipsis 12:5-6 

En Apocalipsis 21, nos menciona que la Nueva Jerusalén tiene los nombres de las 12 tribus de Israel en sus puertas y de los 12 discípulos en sus cimientos. 

12 Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; 14 Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero. Apocalipsis 21:12 y 14 

Porque tanto su pueblo del Antiguo Testamento como del nuevo tiene sus cimientos y gobierno representado con el número 12. 

No. Por supuesto que no es casualidad que el número de los discípulos que eligió Jesús, para iniciar su iglesia del nuevo pacto, coincida con las 12 tribus de Israel de donde salió la simiente que Dios le prometió a su siervo Abraham.  

Ahora bien. No era lógico, que mientras Jesús, fuera investido con las ropas de sumo sacerdotales, y se le coloque el pectoral de 12 piedras en su pecho, en la tierra haya 11 discípulos en vez de doce. 

Es por eso, que lo primero que hacen los discípulos en el libro de Hechos, tan pronto asciende Jesús, y antes que ocurra el Pentecostés, es elegir al discípulo número doce que reemplazaría al difunto Judas. 

En Hechos 1 dice que Judas fue contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Utilizando la palabra griega «kat arismeo», de donde deriva el término aritmética. 

Y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Hechos 1:17

Y en Hechos 1 dice que eligieron en lugar de Judas, a Matías, el cual “fue contado con los once”. Usando la palabra griega «psífizo», de donde deriva la palabra “cifra”. 

Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles. Hechos 1:26 

No era porque once no alcanzaban. Era una cuestión aritmética, de llegar a la cifra que coincida con el símbolo. 

 

El ungimiento del Sumo Sacerdote

Era una tipología profética de lo que ocurriría con el verdadero Sumo Sacerdote en el Santuario Celestial. 

Tal como hemos visto en el video “Cuando Jesús fue ungido como sumo sacerdote” y cuyo enlace te dejo aquí.

Cristo tuvo un ungimiento provisorio en la tierra, realizado por María con perfume de alabastro.

Pero aquel cuyo título sacerdotal era el Cristo o el Mesías, el cual se traduce como “El Ungido” con mayúsculas, aún tenía pendiente un verdadero ungimiento. El cual se realizaría en el cielo en presencia de todas las huestes celestiales.

Cada fiesta del pueblo de Israel tiene un origen en un acontecimiento importante del pueblo de Israel, y un cumplimiento. 

Por ejemplo, las fiestas de la semana de la Pascua, los Panes sin Levadura y Primicias tienen su origen en la última plaga de Egipto.

Dios protege a los israelitas de la muerte de los primogénitos y también conmemora la liberación de su pueblo de la esclavitud de Egipto. Y tiene su cumplimiento en la muerte y resurrección de Jesucristo. 

Por supuesto, ambas historias son análogas. El origen es un tipo, es decir, un símbolo profético, del cumplimiento (llamado antitipo). 

¿Qué acontecimiento recuerda la fiesta del Pentecostés? 

En la fiesta del Pentecostés o Shavuot, tal como lo llaman los judíos, hasta el día de hoy, ellos conmemoran en esta fecha la entrega de los Diez Mandamientos que le entregó Dios a Moisés en el monte Sinaí.

Y su cumplimiento fue el derramamiento del Espíritu Santo sobre los discípulos y todos los que estaban con ellos en el aposento alto. 

Lo que te voy a explicar ahora es un tema importantísimo y muy extenso. En esta oportunidad, solo vamos a mencionarlo brevemente: 

En este caso, por supuesto, ambas historias también son análogas. Es decir, el origen del Pentecostés en el Antiguo Testamento en el Monte Sinaí también presenta una tipología del cumplimiento del Pentecostés en el Nuevo Testamento, en Jerusalén. 

Y genera un paralelismo increíble que nos deja enseñanzas muy claras y nos ayuda a empezar a entender ¿Por qué era necesario que Cristo viviera entre nosotros, muriera y resucitase primero, para que los discípulos puedan recibir el Espíritu Santo? 

Dios decide habitar entre los hombres de una forma más cercana. 

En el desierto: A través del Tabernáculo. 

En el Nuevo Testamento: A través del Derramamiento del Espíritu Santo. Pero antes los prepara para ese reencuentro especial. Les muestra la revelación de su carácter. Les muestra cómo amar a Dios y al prójimo. En definitiva, les muestra su amor, que es la esencia misma de su carácter. 

En el Desierto: Les entrega los Diez Mandamientos en el Sinaí. Explicando el amor (a Dios y al prójimo) de forma “teórica”. 

En el Nuevo Testamento: Jesús habita entre los hombres, mostrando su amor y enseñando el carácter de Dios de forma “práctica”. 

En ambos casos elige a un grupo selecto de sus hijos representado con el número 70. 

En el Desierto: Elige a Setenta ancianos para acompañar a Moisés. 

Dijo Jehová a Moisés: Sube ante Jehová, tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel. Éxodo 24:1 

En el Nuevo Testamento: Jesús, después de elegir a los 12, elige a los setenta y les da potestad para sanar enfermos e incluso les da autoridad sobre los demonios. 

1 Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. 17 Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Lucas 10:1,9,17 

Ambos grupos tuvieron un acercamiento excepcional a Dios. Y en ambos casos, Dios se presenta como fuego. 

En el Desierto: Fuego abrazador. 

Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. Éxodo 24:17 

En el Nuevo Testamento: Lenguas de fuego. 

Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Hechos 2:3   

Pero además de que Dios es fuego purificador, también es fuego consumidor. 

En el Desierto: Cuando Dios les entrega la ley, escribe para ellos el carácter de Dios en dos tablas de piedra. Pero no fue suficiente, no estaban preparados para acercarse tanto a Dios y murieron 3000 personas. 

25 Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, … 28 … cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres. Éxodo 32:25 y 28 

En el Nuevo Testamento: Cuando viene Jesús, imprime con el ejemplo el carácter de Dios en sus corazones. Con Cristo en sus corazones, estaban preparados para recibir al Espíritu Santo y se convierten 3000 personas. 

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Hechos 2:41 

En Levítico 8 dice:  

Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo. Levítico 8:12 

El ungimiento del Sumo Sacerdote está relacionado con el derramamiento del Espíritu Santo. Y el Salmo 133 nos confirma el paralelismo que acabamos de ver de una forma profética y magistral. 

El Salmo 133, en el versículo 1, dice:  

«¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!» Salmos 133:1 

haciendo referencia a Hechos 2:1 que dice:

Y cuando se cumplió el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos en un lugar. Hechos 2:1 

Así como Aarón fue ungido en el inicio de su ministerio como Sumo Sacerdote en el Santuario Terrenal, de la misma forma, Jesús también fue ungido como Sumo Sacerdote en el cielo, antes de empezar a ministrar en el Santuario Celestial. 

Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; Salmos 133:2  

Para finalmente terminar el Salmo 133 diciendo:  

Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna. Salmos 133:3 

Efectivamente, así descendió El Espíritu Santo en uno de los montes de Sion, haciendo referencia a un monte de Jerusalén. Tal como profetiza el Salmo 133, fue en uno de esos montes donde los discípulos recibieron el derramamiento del Espíritu Santo. 

Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén. Hechos 1:12   

El ungimiento de todo el Santuario.

Por último, Levítico 8 nos enseña cómo además de investir y ungir a Aarón, se ungió todo el Santuario.

Resumiendo lo aprendido en este video, podemos decir que Levítico 8 nos muestra que, así como Aarón fue investido y ungido en la tierra, de igual manera ocurrió con Cristo al inicio de su servicio como Sumo Sacerdote. 

Siguiendo la lógica del texto, la tipología de Levítico 8 nos enseña que, así como todo el Santuario fue ungido en la tierra, si Cristo fue ungido en el cielo, también lo sería el Santuario Celestial. 

En este post solo hemos mencionado este hecho, pero es crucial para entender el primer versículo de la profecía de las setenta semanas, específicamente la frase «Ungir al Santo de los Santos».

Para comprender más sobre esta frase, tendrás que ver el tercer video de la profecía de las setenta semanas. Hasta aquí llegamos hoy. 

Espero que los temas de esta serie te hayan ayudado a comprender que todo lo profetizado sobre la primera venida de Cristo se cumplió con asombrosa exactitud. Que Dios te bendiga para que este conocimiento encienda en tu interior la certeza de su segunda venida. 

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Las vestiduras blancas – El plan de salvación parte 5

Dos parábolas homólogas

Jesús contó dos parábolas homólogas. Una es la parábola de la fiesta de bodas que se encuentra en Mateo 22, y la otra es la parábola de la gran cena de Lucas 14 a partir del versículo 15.

Son parábolas muy similares y dejan las mismas enseñanzas. En ambas parábolas, hay una gran fiesta y muchos invitados que no quisieron asistir, haciendo enojar al anfitrión.

El caso es que en las dos parábolas, el organizador de la fiesta le pidió a sus siervos que volvieran a invitar a cualquiera para que se llenara la boda.

En Mateo 22 dijo: llamad a cuantos halléis, y así invitaron a todos (buenos y malos). Y en Lucas 14 dice que invitaron a pobres, mancos, cojos y ciegos. Y de esta forma, ambas fiestas se llenaron de invitados.

Un final diferente

Pero aquí viene lo curioso. A pesar de que ambas parábolas son casi idénticas en su desarrollo, la de Mateo 22 no termina ahí, sino que termina de manera diferente, con un cierre que nos deja con la boca abierta.

A partir del versículo 11 dice que entró el rey para ver a los invitados y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.

12 «Y le dijo: Amigo, ¿Cómo entraste aquí sin estar vestido de boda? Pero él enmudeció. 13 entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 14 porque muchos son llamados y pocos escogidos.» Mateo 22:12-14

Apocalipsis 7:9 describe a los salvos como una gran multitud vestida de ropas blancas. A continuación vamos a averiguar por qué es tan importante esa vestidura para entrar a la boda del cordero y cómo podemos hacer para conseguirla. 

«El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.» Apocalipsis 3:5

¿Quiénes usan las vestiduras blancas?

Vayamos a la Biblia para ver quiénes usan las vestiduras. ¿Solo la tienen los salvos?

Los ángeles usan vestiduras blancas

Justo después de la resurrección de Jesús, cuenta Juan en el capítulo 20 que María estaba afuera llorando porque encontró la tumba vacía.

Y en los versículos 11 y 12 dice que mientras María lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; 12 y allí vio a dos ángeles con vestiduras blancas.

11 Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro, 12 y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Juan 20:11-12

Luego, más adelante, narrando el momento en que Jesús ascendió al cielo a la vista de sus discípulos.

Estando los discípulos con los ojos puestos en el cielo mientras él subía, he aquí se pusieron entre ellos dos varones con vestiduras blancas. Hechos 1:10

Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. Apocalipsis 19:14

Así que aquí podemos comprobar dos cosas:

1.- Que los ángeles también tienen las vestiduras blancas.

2 .- Que cada vez que aparecen los ángeles, de todo lo que se pudiera rescatar de ellos, de todo lo que se podría describir o resaltar sobre estos seres celestiales, solo se limita a señalar el hecho de que tenían las vestiduras blancas.

Dios Padre usa vestiduras blancas

Pero esto no es nada. En Daniel 7, describiendo una escena de juicio, dice que fueron puestos tronos y se sentó el Anciano de días, haciendo referencia a Dios Padre, y curiosamente también destaca que Su vestidura era blanca como la nieve.

Estuve mirando hasta que fueron puestos unos tronos y se sentó un Anciano de días. Su vestido era blanco como la nieve; el pelo de su cabeza, como lana limpia; su trono, llama de fuego, y fuego ardiente las ruedas del mismo. Daniel 7:9

Los 25 Ancianos usan vestiduras blancas

En Apocalipsis 4 hace mención a veinticuatro ancianos. De la gran cantidad de cosas que nos podría revelar sobre este intrigante grupo, solo se limita a decir que tienen vestiduras blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

Alrededor del trono había veinticuatro tronos, y en los tronos vi sentados a veinticuatro ancianos vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. Apocalipsis 4:4

Algunos teólogos afirman que los 24 ancianos son seres humanos y uno de los argumentos que usan es que tienen vestiduras blancas igual que los redimidos de Apocalipsis 7:9. Pero este argumento no se puede utilizar, ya que todos usan vestiduras blancas en el cielo.

Adán y Eva perdieron las vestiduras blancas

En Génesis 3:7-10 nos relata cuando Adán y Eva pecaron, y curiosamente, describe que lo primero que ocurrió después de que pecaron fue que se dieron cuenta de que estaban desnudos.

Evidentemente perdieron esa vestidura blanca que todos los seres del reino de Dios tienen, a tal punto que dice el texto que se escondieron porque se dieron cuenta de que estaban desnudos.

Lo novedoso de lo que nos enseña la Biblia, es que Jesús nos llama siempre a través del Espíritu Santo, a recuperar esas vestiduras en esta tierra.

En la parábola de Mateo 22, Jesús nos explica que muchos no fueron a la boda. Son los que menciona en el versículo 8 como aquellos que “No quisieron venir”. Pero otros sí fueron a la fiesta de boda. En el versículo 10 dice que las bodas fueron llenas de convidados. 

De los que sí fueron, algunos tenían el vestido, pero otros no y fueron arrojados afuera. En Mat 22:11 y 13 dice que el que no tenía vestido de boda fue echado a las “tinieblas de afuera”, es decir que su destino fue exactamente el mismo que los que no fueron a la boda. 

11 Cuando entró el rey para ver a los invitados, vio allí a un hombre que no estaba vestido de bodas. 13 Entonces el rey dijo a los que servían: “Atadlo de pies y manos y echadlo a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” Mateo 22:11, 13

Todos recibimos el llamado del Espíritu Santo y nosotros lo oímos y decidimos si creemos en su llamado (Esto está representado en la parábola de Jesús con la invitación a la boda).

Los que no quisieron entrar a la boda, porque no escucharon la invitación, representan a los que deciden no escuchar ni creer al llamado del Espíritu Santo.

Otros aceptaron la invitación y fueron a la fiesta de la boda. El aceptar la invitación, es un acto de fe. La fe siempre se manifiesta en nuestras acciones y, en este caso, lo demostramos con el bautismo de agua. 

El bautismo de agua no es una graduación, sino un nacimiento a una nueva vida en Cristo. Y a partir de ahí, el Espíritu Santo realiza su bautismo diario, es decir, su llamado a transformarnos a la imagen y semejanza de Cristo, y nosotros aceptamos vivir y permanecer en él. 

Esa predisposición a aceptar que el Espíritu Santo nos transforme se llama arrepentimiento. El arrepentimiento es genuino solo si es realizado por el Espíritu Santo. Son sus frutos en nuestra vida. Jesús y sus discípulos repitieron hasta el cansancio que debemos dar “frutos de arrepentimiento”. 

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento. Mateo 3:8

En Hechos 26 dice que debemos demostrar nuestro arrepentimiento con hechos.

sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintieran y se convirtieran a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Hechos 26:20

Convencidos pero no convertidos

Así que, de esta forma, por un lado tenemos a los no creyentes representados con el número 1 y, por otro lado, tenemos a los creyentes representados con el numero 3. Y aquí viene lo más importante.

Esto es lo que Jesús intentó explicar en todo su ministerio: que hay un grupo, en el medio, representado con el número 2, que no pertenece a ninguno de los dos anteriores.

 

Por un lado, son creyentes que aceptan el llamado, pero por otro lado, lo aceptan de forma superficial.

Están “convencidos” intelectualmente, pero no “convertidos”, porque no se produce el verdadero arrepentimiento, ni dejan que el Espíritu Santo los transforme a su imagen y semejanza. 

Este grupo está representado por el hombre que no llevaba el vestido de bodas.

Y presta atención, porque esto es crucial: su destino es idéntico al de los que nunca aceptaron el llamado (las tinieblas de afuera), porque la salvación está en el tercer grupo, los que son transformados por el Espíritu Santo. 

Esta misma enseñanza está presente en toda la Biblia de diferente manera. Vamos a ver algunas de ellas y verás que interesante.

Las ovejas perdidas de Israel

Jesús mismo se refería a su pueblo como las «Ovejas de Israel». Estaban las «ovejas de Israel» y por supuesto las que «no eran ovejas de Israel».

Pero no bastaba con ser hijos de Abraham para ser salvos. Había un grupo al que él llamaba «las ovejas perdidas de la casa de Israel» y en Mateo 15:24 dijo que precisamente a ese grupo había sido enviado.

 

Salid de Babilonia pueblo mío

Lo mismo ocurre con su iglesia del Nuevo Testamento; en Apocalipsis 18:2-4 dice lo mismo pero con otras palabras.

«…Ha caído, ha caído la gran Babilonia… Salid de ella, pueblo mío». Apocalipsis 18:2-4

Es decir, Dios tiene un pueblo al que llama «pueblo mío». Y por supuesto, hay un grupo de personas que no forman parte de ese pueblo.

Pero dentro de ese pueblo se encuentran los que están a salvo porque están fuera de Babilonia, la cual se ha convertido en guarida de demonios. Y hay un grupo de su pueblo que está «EN BABILONIA» y que aún debe salir de allí.

¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio! Apocalipsis 18:10

Haciendo clara referencia a que al final, los que no salen de Babilonia finalmente tienen el mismo destino que aquellos que no son su pueblo.

A los tibios vomitaré de mi boca

Otra forma de explicar estas tres situaciones es cuando en Apocalipsis 3:15 el ángel, dirigiéndose a la última iglesia, a la iglesia de Laodicea, dice: «Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente… Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca».

Luego, si leemos el versículo 18, podemos ver que es la propia palabra de Dios que vincula estos símbolos, porque a los que son tibios les dice: «Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres… vestiduras blancas para vestirte». 

 

Las vírgenes sin aceite

Tal vez la simbología de la Biblia que enseña esta realidad de forma más evidente sea la que se encuentra en la parábola de las 10 vírgenes de Mateo 25.

En contraposición a todos aquellos que no esperan la venida del Esposo, la parábola cuenta la historia de 10 vírgenes que sí lo esperaban. Pero 5 tenían aceite suficiente para sus lámparas y cinco no tenían aceite.

Finalmente, en los versículos 10 al 12, dice que se cerró la puerta. Y cuando volvieron las vírgenes que habían ido a buscar aceite, porque no estaban preparadas, al ver la puerta cerrada, gritaron desesperadamente: «Señor, Señor, ábrenos». Pero ya era tarde. El Esposo les dijo: «No os conozco». 

Un patrón que se repite

Y aquí hay que prestar atención, porque vamos viendo un claro patrón. Siempre este grupo de creyentes termina teniendo el mismo lamentable destino que aquellos que rechazaron a Dios y no son su pueblo. 

Así como el que no tenía el vestido fue arrojado a las tinieblas de afuera de la boda, y hay ovejas de Israel que «están perdidas». Y de la misma manera, el pueblo de Dios que al no salir de Babilonia, finalmente es partícipe de su castigo.

El mensaje va siempre dirigido al segundo grupo, el del centro, al que forma parte del pueblo de Dios pero que no está preparado, y siempre acompañado de serias palabras de advertencias para evitar un final de perdición.

¿Qué significa “no tener las vestiduras”?

Pero, ¿Qué significa no tener aceite en la historia de las vírgenes? ¿Qué significa ser tibios? ¿Qué significa estar en Babilonia, o ser una oveja perdida? Bueno, es evidente que es lo mismo que no tener el vestido en la boda.

Millones de cristianos no tienen las vestiduras de Cristo, y tú no puedes dejar de leer este blog, si no sabes si tienes o no las vestiduras blancas indispensables para disfrutar de las bodas del Cordero…

…La buena noticia es que…»Estás invitado».

Pero es tan importante el tema de las vestiduras en el cielo, que cuando describe a un ser celestial, prácticamente lo primero que hace (y a veces lo único) es señalar que tiene las vestiduras blancas.

Y es tan importante, que cuando Adán y Eva pecaron, lo primero que señala es que perdieron esa vestidura.

¡Necesitamos saber todo sobre este vestido!

Así que necesitamos saber todo sobre este vestido:

  • ¿Cómo es?
  • ¿Dónde lo puedo conseguir?
  • ¿Cuánto cuesta?
  • ¿Cómo es?

Para saber si tenemos puestas las vestiduras blancas, se hace imprescindible describirlas para que podamos identificarlas. Pero, antes de decirte cómo es el vestido, te quiero decir «cómo no es»

El vestido no es un disfraz.

Muchos cristianos se piensan que pueden sacar y poner el vestido a su gusto, con la frecuencia que ellos quieran y en el momento que deseen, y no se dan cuenta de que en esa especulación,

Finalmente, lo que se ponen no son las vestiduras blancas, sino un disfraz.

Si nosotros no buscamos la presencia de Dios ni intentamos vivir de acuerdo a lo que Cristo nos enseñó cada día de la semana, entonces es muy posible que lo que tengas puesto el día que vas a la iglesia no sea un vestido, sino un disfraz.

A veces, el disfraz es tan bueno que puedes engañar a algunos hermanos de tu iglesia, pero a Dios no.

¿Cómo es el vestido?

Sí. Muchos se disfrazan de cristianos. Se llama hipocresía ¿Pero cómo es ese vestido? ¿En qué consiste esa ropa de gala que nos dan para ir a la boda?

No sé si lo sabías, pero tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, Dios llama a sus hijos a ser un reino de sacerdotes.

Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Éxodo 19:6

Y en el Nuevo Testamento, dice exactamente lo mismo. En 1 de Pedro 2:9, dice que nosotros somos un «real sacerdocio». ¿Sabes cómo era la ropa del sacerdote? “Un vestido blanco”.

Son ropas de gala

En el libro de Zacarías, capítulo 3, el profeta Zacarías tiene una visión muy interesante.

En la visión, ve al sumo sacerdote Josué con ropas viles y Satanás acusándolo.

Pero, sin embargo, el ángel de Jehová mandó a los que estaban delante de él, diciendo: «Quitadle esas vestiduras viles».

Algunos piensan que, para ponerse el vestido, tienes que estar sin pecado. Y se sienten indignos porque vemos la vileza de nuestra vida, como le pasaba a Josué en la visión de Zacarías. Pero acto seguido el ángel dice algo sumamente importante.

Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Zacarías 3:4

Y recién, después de vestirlo, el ángel amonesta a Josué para que ande en sus caminos. 

Cuando vistes de gala, evitas el barro

Si tú te has desanimado, pensando que para usar la vestidura tienes que estar sin pecado. Quiero decirte que es al revés. Cuando te la pones, te sientes incómodo con el pecado.

Lo mismo que la ropa. ¿Quién de nosotros no se ha divertido alguna vez jugando en el barro? Pero cuando vamos vestidos de gala, no queremos saber nada con el barro y tratamos de no ensuciarnos, ¿no?

En Juan 8, Jesús primero salva a la mujer adúltera de ser apedreada, y luego, cuando todos se marcharon, le dijo: “Vete y no peques más”.

Primero liberó al pueblo de Israel de Egipto, y luego los llevó al Sinaí. En el santuario, el primer mueble que se ve es el altar del sacrificio, que simboliza la cruz donde Jesús expió nuestros pecados, y luego está el lavacro y el lugar santo.

¿Quién nos da el vestido?

¿Quién le dio el vestido a Adán y Eva? “El Padre”. 

En la parábola del hijo pródigo, de Lucas 15, cuando el hijo venía todo sucio, ¿quién le entregó un vestido nuevo? “El Padre”.

¿Quién vistió a Josué en la visión de Zacarías? ¿Y quién le entregaba los vestidos a los invitados en la fiesta de boda?

Y en Isaías 61:10 dice: “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia.”

Expiación es una palabra que significa “cubrir” y ante la desnudez del pecado, no existe ropa alguna que pueda cubrir nuestra desnudez, excepto la que nos ofrece nuestro Padre a través de la sangre de su hijo.

¿Cuánto cuesta esa vestidura?

Bueno, a nosotros nada. Se nos ofrece sin precio y lo único que tenemos que hacer es ponérnosla. Pero eso no significa que sea gratuita.

Todo lo contrario. Se pagó al mayor precio posible: la sangre de Jesucristo. Ha salido tan caro, que hasta su símbolo fue de gran precio. 

Cuando Dios le dio a Adán y Eva las ropas para cubrirse, tuvo que matar un animal para abrigarlos con la piel. Era la primera vez que el universo entero presenciaba la muerte de un ser creado. Símbolo del sacrificio que más tarde haría Jesús por nosotros.

En Mateo 27:35 dice que cuando crucificaron a Jesús, los soldados repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta.

Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes Mateo 27:35

haciendo referencia al Salmo 22:18.

Jesús se tuvo que quedar desnudo, para que tú y yo usemos las vestiduras blancas. Jesús tuvo que llevar una corona de espinas, para que nosotros pudiéramos usar coronas de oro. Jesús tuvo que pasar sed, para que de nuestro interior corriera agua en abundancia.

Y aquí te voy a decir algo realmente sorprendente. ¿Te acuerdas que al principio de este blog decíamos que todos en el cielo usan las vestiduras blancas?

Bueno, todos menos Jesús. Es decir, Él también tiene las vestiduras blancas, pero están teñidas de rojo.

Las vestiduras de Jesús no son blancas

En Apocalipsis 19:11-13, describiendo a Jesús, dice:

11 “He aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, … 12 Sus ojos eran como llama de fuego, … 13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre…» Apocalipsis 19:11-13

“He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas.” Isaías 63:3

Jesús tuvo que morir en la cruz, para que nosotros tengamos vida eterna. De la misma forma que el bautismo del Espíritu Santo es diario, así también debemos ponernos cada día las vestiduras blancas que representan la justicia de Cristo y que fueron compradas para nosotros a tan alto precio. 

Cada mañana tú eliges si salir a la calle como real sacerdote, o con ropas viles. Mi deseo es que se cumpla en nuestra vida lo que dice en Eclesiastés 9:

Que en todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza. Eclesiastés 9:8

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Las Primicias – Una fiesta de gran significado – Santuario parte 6

En el libro de Juan capítulo 20, nos cuenta que muy temprano, el domingo de mañana, María encuentra la tumba vacía porque Jesús había resucitado. 

Y cuando se encuentra con Jesús, él le dice “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre;”.

Luego a partir del versículo 19 nos cuenta que cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, se aparece en el lugar donde los discípulos estaban reunidos. 

En Lucas 24, relatando el mismo acontecimiento, dice que los discípulos al verlo se asustaron y él mismo les dijo “Yo mismo soy, palpad y ved” 

¿Qué ocurrió exactamente entre el encuentro de María a la mañana y los discípulos a la noche, que cambió el hecho de que a la mañana no se lo podía tocar y a la noche sí? 

Te hago otra pregunta: Todos los cristianos sabemos que Jesús nos redimió en la cruz, pagando por nosotros el rescate con su propia sangre. Pero de lo que se habla muy poco es: ¿a quién le tuvo que pagar ese rescate?

Acompáñame en este post por una apasionante lectura de la fiesta de las primicias. Una fiesta profética que apunta a la resurrección de Jesús y que nos ayudará a responder estas preguntas y entender más detalles sobre el ministerio de Cristo. 

¿En qué Consistía la Fiesta de las primicias?

La Biblia la describe así en Levítico 23: 

10 …traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11 Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. Levítico 23:10-11 

Gavilla: Es la traducción de la palabra hebrea “ómer”. También traducida como un gomer.

Es una antigua unidad de medida que se usaba en el reino de Judá, de aproximadamente 1300 gramos. Básicamente una gavilla era la cantidad de grano necesaria para poder agruparse en fardos. 

¿A qué se refiere el texto cuando habla de las primicias de los primeros frutos? 

Tal como lo ordenaba Éxodo 23 y otros versículos donde cada israelita tenía que traer la primicia delante de Jehová, antes de realizar la cosecha. 

Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová, tu Dios. No guisarás el cabrito en la leche de su madre. Éxodo 23:19 

Y entonces el sacerdote tenía que «mecer» la gavilla: Eso significa que tenía que mover o agitar la gavilla de un lado al otro delante de Jehová. 

La mayoría de los textos dicen que el mecer la gavilla representaba un reconocimiento de gratitud a Dios como el dador de la cosecha. Pero este no era el principal motivo. El principal motivo por el cual se mecía la gavilla está dado en el texto: “se mece para que seáis aceptados”.

 

¿Cuándo debía celebrarse este rito? 

Como ya hemos explicado en videos anteriores, la pascua era el 14 de Nisan. Al día siguiente, empezaba la fiesta de los panes sin levadura, que duraba 7 días.

Y tal como explica Éxodo 12, durante siete días se debía comer panes sin levadura y siempre el primer día y el séptimo era considerado santa convocación, es decir era un “día de reposo” llamado sábado ceremonial. 

¿En qué momento debía celebrarse el rito de la gavilla mecida? 

En Levítico 23 nos confirma que se realizaba el 16 día siguiente, después del día de reposo, es decir, justo el 16 de Nisan. 

Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. Levítico 23:11 

¿A qué hora se realizaba? El momento en que el sumo sacerdote mecía la gavilla era por la mañana, a la hora de la oración matutina.

Como dato interesante, te cuento, tal como explica Levítico 23:15 y 16 para calcular la celebración del pentecostés se calculaba justamente “desde el día en que se ofrecía la gavilla de la ofrenda mecida”.

15 Contaréis siete semanas cumplidas desde el día que sigue al sábado, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida. 16 Hasta el día siguiente al séptimo sábado contaréis cincuenta días… Levítico 23:15-16 

Había que contar 50 días exactos. Y según Hechos 2 el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos a la hora tercera, es decir, las nueve de la mañana. Era el momento de la oración matutina. 

Porque estos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Hechos 2:15  

¿Qué representaba la fiesta de las primicias?  

Antes de definir lo que representa la fiesta de las primicias, déjame que te recuerde lo que representan todas las fiestas. 

En línea con lo que venimos explicando en los videos anteriores, el Santuario, entre otras cosas, muestra el recorrido de las diferentes etapas del ministerio de Cristo, para liberarnos de este mundo. 

Jesús vivió una vida perfecta y sin pecado, luego el Mesías, el Cristo, que significa “el ungido” se convierte en sacerdote para poder empezar su ministerio terrenal, representado por el atrio exterior. 

Tanto la fiesta de la pascua, y el altar del sacrificio, simbolizan su muerte en la cruz y nos enseña que: el fue un cordero perfecto, sin mancha crucificado injustamente para salvarnos. 

Luego, la fiesta de los panes sin levadura, hace énfasis en su sepultura, donde su cuerpo no tuvo corrupción, y nos enseña que: a partir de su muerte debemos comer su carne, que es el verdadero pan del cielo. Esto significa estudiar y asimilar su palabra, sin la levadura de las falsas doctrinas. 

 Dicho sea de paso, el Santuario no solo muestra el recorrido de Cristo por cada etapa de su ministerio, sino que también representa el recorrido del creyente. Jesús fue abriendo una a una las puertas del Santuario, para que nosotros podamos seguirlo. 

Por eso en Apocalipsis 3 Jesús se identifica como “el santo, el verdadero”, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, y cierra y nadie puede abrir. 

7 …Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: 7 Yo conozco tus obras. Por eso, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar, pues, aunque tienes poca fuerza, … Apocalipsis 3:7-8 

El Bautismo y la Resurrección en Cristo

En el canal, tenemos varias listas de reproducción. En la que se llama “El Santuario” utilizamos el gráfico del Santuario con énfasis en el recorrido de Cristo a través de sus diferentes etapas de su ministerio. 

Y en la lista de reproducción llamada el plan de salvación, utilizamos la simbología del Santuario con énfasis en el recorrido del cristiano hacia la santidad y la salvación en Cristo Jesús. 

Por eso el agua del lavacro representa nuestro bautismo y la resurrección de Cristo.

En el video del bautismo, cuyo link te dejo aquí, explico que el verdadero bautismo por inmersión simboliza el morir y ser sepultado con Cristo. Una muerte en Cristo a la vieja vida. 

Y mientras que emerger del agua representa la resurrección con él. Y el emerger del agua representa que resucitamos a una nueva vida en Cristo Jesús.  

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos… 21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. 1 Corintios 15:20-21

Porque entramos en el pacto donde él toma nuestra muerte para que nosotros podamos tomar su vida. Tal como lo explica claramente Pablo en Romanos 6. 

3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Romanos 6:3-4 

El Significado la Fiesta de las Primicias

En este post, avanzamos un paso más en el recorrido del ministerio de Cristo. La fiesta de las primicias es una celebración profética llena de simbolismos que señala el momento justo después de la resurrección de Cristo y nos enseña muchas cosas. 

Descrita en Levítico 23, era una celebración judía donde el  

  • El Sumo Sacerdote 
  • Con una gavilla como primicia de la cosecha. 
  • Ofrece a Jehová (meciéndola delante de él) para que sea aceptada 

10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11 Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. Levítico 23:10-11

Entendiendo los símbolos de esta fiesta, verás cómo todo cobra sentido. 

Justo. Como marcado por un reloj profético que no falla, cerca del amanecer, Jesús le dice a María: “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre;”. 

Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; Juan 20:16 

¿Qué fue lo que hizo Jesús, entre medio de que María no lo podía tocar a la madrugada y los discípulos sí a la noche? 

La profecía nos explica que, así como el sumo sacerdote que representaba a Cristo, a la hora de la ofrenda matutina, tenía que mecer ante Jehová las gavillas como primicia de la cosecha para que sean aceptadas. 

De la misma forma, Cristo, exactamente a la misma hora, tenía que “subir al Padre” tal como se lo dijo a María.

Es decir, presentarse ante su Padre para que su Padre, decretase públicamente, ante todo el cielo y las huestes de los ángeles caídos, que el precio de la redención había sido pagado. Y su sacrificio era suficiente y aceptado. 

Este acto es tan importante, tan trascendente dentro del Ministerio de Cristo, que Dios ordenó la fiesta de las primicias aquí en la tierra, para que sus hijos realicen un ensayo durante siglos con símbolos que representen ese mismo acto. Y no quedase ninguna duda, que a partir de ese momento. 

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 1 Tesalonicenses 4:14 

El sacrificio de Cristo y su resurrección es garantía de la resurrección de todos los justos muertos. 

Y como prueba de ello, así como Dios aceptaba las gavillas que el sacerdote mecía, ahora Dios aceptaría la multitud de cautivos que despertaron justo después de la resurrección de Cristo, como primicias de la gran multitud que despertará en su segunda venida, cuando venga a buscar al resto de sus hijos. La gran cosecha final. 

Me deja anonadado tanto su significado como su exacto cumplimiento. Quiero ir terminando este post con un último tema. 

¿A quién le pagó Jesús la redención? 

¿A Satanás? !No! 

Porque si le hubiese pagado a Satanás, el precio de la redención para rescatarnos de su poder, Satanás hubiese entregado este mundo, y es evidente que eso no ha ocurrido. 

Y, además, si así fuese, hubiese tenido que ser Satanás el que decrete públicamente que el precio pagado era suficiente. 

No. No fue a Satanás. 

Satanás puso a Dios en una encrucijada, donde si actuaba con misericordia y perdonaba al pecador, no actuaba con justicia. Y si era justo, tenía que destruir al pecador. 

¡Pero solo la infinita sabiduría de Dios y su infinito amor y justicia, pudo resolver esta encrucijada con una solución que Lucifer jamás siquiera imaginó! 

Aquí te dejo un link, donde hablo de cuatro palabras técnicas que nos ayudan a entender un poco mejor el perdón de Dios. 

Una de ellas es propiciación (hilasmós) que significa: aplacar la ira de Dios. 

En Romanos 3 dice «a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre».

«A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.» Romanos 3:25 

Y en 1 Juan 4 dice en esto consiste el amor: … en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio en propiciación por nuestros pecados.» 

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados. 1 Juan 4:10 

El mismo redimiría y expiaría al pecador con su propia sangre. Por eso, como ya he mencionado en varios videos, primero Jesús tuvo que venir como sacerdote intercediendo por nosotros. 

Así lo explica en Hebreos 2 cuando dice: 

Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Hebreos 2:17 

Y luego, a su debido momento. A la hora señalada, él vendrá como Rey de Reyes y Señor de Señores, para liberarnos de la presencia del pecado. 

¿Por qué era necesario que Jesús se presente delante de Dios para que su sacrificio sea aceptado? 

¿Es que Jesús tenía dudas? ¿No lo sabía? Sí. Lo sabía. 

Pero de la misma forma, que cuando resucitó a Lázaro, dijo en Juan 11 

41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. 42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Juan 11:41-42 

Del mismo modo, hay circunstancias en la Biblia donde pareciera que algún miembro de la Trinidad está intentando obtener información.

Como por ejemplo cuando Dios le preguntó a Adán “¿Dónde estás?” o cuando pide la confesión de nuestros pecados. Pero esto no es porque Dios o Jesús necesiten la información, sino que lo hacen por nosotros o para que sus criaturas sepan lo que está pasando. 

Recuerda que Satanás acusa a Dios de ser injusto, y desde su rebelión en el cielo, es Dios el que está en el centro de la acusación. Esto que te acabo de explicar es muy importante que lo vayas asimilando. 

Porque precisamente por este motivo es tan importante que se ejecuten los juicios de los que tanto hablan los profetas a lo largo de toda la Biblia.

Muchos de los que enseñan que el juicio no existe, argumentan que Dios no necesita un juicio para saber quién debe ser salvo y quién no. Pero el juicio no es para que Dios lo sepa, sino para que todo el universo vea que se hace justicia. 

Hasta aquí este post sobre las fiestas de las primicias. 

No te olvides de compartir estos posts. Siempre hay alguien en tu entorno que le interesa saber lo que ha de acontecer en este mundo. Y para ello, nada mejor que un blog sobre profecía bíblica. 

Estamos ya casi llegando al final de las fiestas de primavera. Solo nos falta la del Pentecostés. 

No te lo pierdas, porque el comprender cómo se cumplieron de forma exacta las profecías que señalaban la primera venida de Cristo te dará plena confianza sobre las profecías que apuntan a su segunda venida. 

Y entonces tendrás una motivación más, para estar velando, tal como Cristo nos pide.  

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Jesús Sumo Sacerdote – ¿Cuándo Jesús fue ungido? – Santuario Parte 5

¿Sabes en qué momento exacto Jesús se convirtió en sacerdote?

¿Y sabes en qué momento exacto Jesús pasó a ser sumo sacerdote?

¿Por qué Jesús se llama «El Mesías» o «El Cristo»?

¿Por qué empezó su ministerio recién a los 30 años?

¿Y por qué cuando compartió el pan y el vino con los discípulos, dijo que ya no volvería a beber del fruto de la vid?

¿Qué es el bautismo de fuego? 

Aunque te parezca mentira, las respuestas a todas estas preguntas están relacionadas, y las vamos a responder en este post. Sin ninguna duda, te vas a sorprender. 

La Importancia del Ungimiento

Todo el mundo sabe que a Jesús se lo esperaba como el Mesías. La palabra Mesías es una palabra hebrea que en griego se traduce como Cristo.

Lo que poca gente sabe es que la palabra Mesías en hebreo y Cristo en griego significan lo mismo: «ungido». Así que entender el ungimiento es clave, porque esa palabra es la que Dios utilizó para definir a nuestro Salvador. 

Para entender esto, lo primero que nos tenemos que preguntar es: ¿A quiénes se ungía? 

Los profetas eran considerados portavoces de Dios y transmitían su palabra. Su autoridad venía directamente de Dios, y por eso no necesitaban una unción ritual con aceite para validar su llamado.

Por eso, salvo la excepción de Eliseo, ungido por Elías, los profetas no lo eran. En el Antiguo Testamento se ungía a los sacerdotes y a los reyes.

El procedimiento era el siguiente: Dios le indicaba al profeta quién era el elegido para el cargo. Entonces el profeta realizaba un rito muy especial, donde «consagraba» a la persona elegida, colocando sobre ella un aceite perfumado.

Así, con el rito de la unción se dejaba claro que el ungido se había asignado, consagrado, elegido o apartado para el cargo.

Por eso era llamado el rito de la santa unción, porque ser santo significa ser «apartado». 

El Aceite de la Unción

¿Cómo era el aceite de la unción? 

El aceite para ungir no era cualquier aceite. La Biblia no solo nos explica que era un perfume muy especial, sino que en Éxodo 30 está detallada la fórmula exacta de este aceite. Preparado, dice, según el arte del perfumista. Este será el aceite de la unción santa. 

23 «Tomarás especias finas: de mirra excelente, quinientos siclos, y de canela aromática, la mitad, esto es, doscientos cincuenta; de cálamo aromático, doscientos cincuenta; 24 de casia, quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas, un hin. 25 Prepararás con ello el aceite de la santa unción, un ungüento superior, preparado según el arte del perfumista. Este será el aceite de la unción santa”. Éxodo 30:23-25 

Tal como dice en el versículo 30 «Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes”. 

Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes. Éxodo 30:30 

Pero lo más curioso aún es lo que viene a continuación. Donde no solo Dios dejó claro que era un perfume fino, y especial sino a partir del versículo 32 especifica que debía ser “único”.

“Sobre carne de hombre no será derramado”, dice “ni haréis otro semejante conforme a su composición”. 

Sobre carne de hombre no será derramado, ni haréis otro semejante conforme a su composición; santo es, y por santo lo tendréis vosotros. Éxodo 30:32 

Solo podía ser utilizado sobre los sacerdotes elegidos por Dios a través del profeta, y no obedecer esto era tan grave, que en el versículo 33 advierte que “Cualquiera que ponga este aceite, sobre algún extraño, será eliminado de su pueblo». 

Cualquiera que componga un ungüento semejante o ponga de él sobre algún extraño, será eliminado de su pueblo. Éxodo 30:33 

En el versículo 38 dice que ni siquiera se podía reproducir el perfume para olerlo. 

Cualquiera que haga otro como este para olerlo, será eliminado de su pueblo. Éxodo 30:38 

¿Por qué Dios exigió esto así?

Muy sencillo: el olor era sello del sacerdocio. Por el olor todos podían saber que el que oliera así era sacerdote. Con tan solo percibir el olor, ya sabías que el sacerdote estaba cerca. 

Los judíos tenían tan presente este hecho. Estaban tan familiarizados con el concepto de que el Sumo sacerdote tenía el aroma de un perfume único y especial, que cuando se hablaba del Ungido de Dios, para ellos era sinónimo de decir “el perfumado”. 

Tal como he mencionado muchas veces, es imprescindible conocer la simbología para que podamos entender las profecías bíblicas.

Dios le revela el futuro a sus hijos, a través de las profecías y utiliza un idioma que solo ellos pueden entender. Símbolos proféticos que solo podrán interpretar aquellos que están familiarizados con su palabra. 

En el post de hoy, vamos a comprender una cuarta simbología: la del perfume. 

La simbología del perfume en las oraciones

En la Biblia hay varios versículos que explican claramente que Dios no escucha todas las oraciones.

Es más, hasta llega a decir que algunas oraciones son para el abominación. Es decir, las de algunos sí escucha y las de otros no. 

Lo primero que queremos saber es cómo Dios describe al grupo de creyentes a los cuales él no escucha (y sabemos que son creyentes, sino no le estarían orando a Dios). 

En Salmo 66 dice que Dios no escucharía a los que miran iniquidad. 

Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado. Salmo 66:18 

Y en Isaías 59 dice que Dios no oye a los que obran iniquidades y pecados. 

Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Isaías 59:2

En Proverbios 28 dice que la oración del que “aparta su oído para no oír la ley,” es abominable para Dios. 

El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable. Proverbios 28:9

Sin embargo, otros versículos como en Santiago 5 dice que la oración eficaz del justo puede mucho. 

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Santiago 5:16 

En Proverbios 15 dice Jehová está lejos de los impíos; pero él oye la oración de los justos. 

Jehová está lejos de los impíos; pero él oye la oración de los justos. Proverbios 15:29

¿Pero qué quiere decir todos estos versículos? ¿Qué para que Dios oiga nuestras oraciones tenemos que ser perfectos y sin pecado? 

Bueno, aquí es donde encontramos tan útil la enseñanza dada por Dios a través de la simbología del perfume. 

Dios describe a la oración del justo, la que él acepta con agrado, como una oración perfumada, de olor grato. En Salmo 141, dice «Suba mi oración delante de ti como el incienso…” 

Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde. Salmo 141:2 

Tal es así, que la mayoría de la gente llegó a creer que el incienso que sube del altar del templo representa nuestras oraciones.

La confusión es normal, ya que en Apocalipsis 5 dice que «el incienso son las oraciones de los santos.» 

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. Apocalipsis 5:8 

Aceptar a Cristo en nuestra vida significa aceptar el bautismo del Espíritu. Es decir, dejar que el amor de Cristo nos transforme a través del Espíritu Santo a su imagen y semejanza. 

Cuando esto ocurre en nuestra vida, cuando Cristo y el Espíritu Santo simbolizados por el incienso están presentes en nuestras vidas, nuestras oraciones suben «mezcladas» con el incienso y tienen un perfume grato a Jehová.

El incienso se hace con aceite que representa al Espíritu Santo. El perfume simboliza a Cristo. 

Si leemos un poco más adelante en Apocalipsis 8 lo vemos más claro cuando dice: “y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos” y el versículo siguiente, el 4, dice: subió el incienso “con” las oraciones de los santos. 

Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Apocalipsis 8:3 

Ahora sí lo entendemos mejor.

El incienso que sube del altar del santuario representa las oraciones de los santos, no porque el incienso o su perfume sea nuestras oraciones, sino porque el perfume es Cristo, que “se mezcla” con nuestras oraciones. 

Por eso en 2 Corintios 2:14 dice:

Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; 2 Corintios 2:14 

Así que la diferencia, aunque parezca sutil, es clave para entender el plan de salvación.

La Biblia llama justo, no al que está sin pecado, sino a aquel que “acepta a Cristo, escuchando al Espíritu Santo y dejando que lo vaya transformando día a día”. 

No es la justicia del creyente la que convierte su oración en olor grato a Jehová, sino los méritos de Cristo que moran en él y se mezclan con su oración. 

 

¿Cuándo Cristo fue ungido como sacerdote?

Para entender este tema, debemos primero comprender qué era un sacerdote. 

Hay mucha confusión sobre este tema, ya que muchos piensan que todos los levitas eran sacerdotes. Pero esto no es así. 

Si bien los levitas tenían responsabilidades importantes con respecto al Santuario, no eran sacerdotes.

El sacerdocio solo era ejercido por los levitas que eran descendientes directos de la familia de Aarón. Y el resto de los levitas que no eran descendientes de Aarón, y que eran la gran mayoría, se encargaban de tareas secundarias. 

La función de los levitas era: 

  • El montaje y desmontaje del Tabernáculo. 
  • El transporte de sus utensilios y materiales. 
  • La custodia de los atrios y patios. 
  • La asistencia a los sacerdotes en sus labores. 
  • El canto y la música durante los servicios religiosos. 

Y las funciones de los sacerdotes (descendientes de Aarón) eran: 

  • Ofrecer sacrificios. 
  • Oficiar ceremonias sagradas. 
  • Enseñar la ley y brindar orientación espiritual. 

Pasemos a ver este gráfico para seguir explicando en qué momento Cristo fue ungido como sacerdote. 

Cristo nació y vivió su vida perfecta. Su ministerio en la tierra duró tres años y medio y estaba representado por los muebles del atrio y las fiestas de primavera hasta la fiesta de las primicias. 

Pero como es obvio, no podía empezar su ministerio sacerdotal sin antes ser ungido como sacerdote.

Así que él esperó pacientemente hasta nada más ni nada menos que la edad de 30 años para ser bautizado, tal como dice en Lucas 3. 

Al comenzar su ministerio, Jesús tenía como treinta años. Él era (según se creía) hijo de José, Lucas 3:23

¿Por qué Cristo esperaría tanto tiempo?

Bueno. En Números 4 nos dice que los sacerdotes junto con los levitas empezaban su ministerio a los 30 años.  

2 Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de Leví, por sus familias, según las casas de sus padres, 3 de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión. Números 4:2-3 

La edad mínima de los levitas luego se redujo a los 25 años e incluso a los 20 en la época de David, ya que las tareas eran mucho más fáciles. Estaban en el templo y ya no era necesario trasladar el tabernáculo. 

Pero la edad mínima del sacerdocio estipulada por Dios en número 4 seguía vigente para los sacerdotes y Jesús tenía que cumplir la ley hasta en el más mínimo detalle. 

Así que el bautismo de Jesús por Juan el bautista, marca el comienzo de su ministerio como sacerdote, y atraviesa de esa forma la primera puerta del santuario. 

En vez de ser ungido con aceite que representa el Espíritu Santo, es ungido directamente por el Padre y el Espíritu Santo tal como dice Lucas 3:22. 

El Espíritu Santo se hizo visible “en forma corporal, como paloma,” y el Padre se hizo audible, diciendo con su propia voz desde el cielo “Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia». 

Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. Lucas 3:22 

En el preciso momento en que Jesús se bautizó con Juan el Bautista y es ungido por el Espíritu Santo, empieza su ministerio y se convierte en el Mesías, o el Cristo. Es decir “el ungido”.

Que entendamos esto es muy importante, porque este dato nos servirá para la correcta interpretación de la profecía de las setenta semanas de Daniel (una de las primeras que vamos a ver ya que es una de las más fáciles de entender, y que analizaremos cuando nos metamos de lleno con el tema de las profecías de tiempos). 

 

¿Cuándo Cristo pasa a ser sumo sacerdote?

Vamos a responder esta pregunta desde varios puntos de vista.

En primer lugar, tenemos que ver qué diferencias había entre un sacerdote y un sumo sacerdote. 

La primera diferencia que se suele recalcar y la más conocida es que el sacerdote podía ministrar solo en el atrio y en el lugar Santo mientras que el sumo sacerdote podía traspasar el último velo y entrar al lugar Santísimo, una vez al año en el día de la Expiación. 

Muchos intentan hacerte creer que esta era la principal diferencia, minimizando el rol del sumo sacerdote, por motivos que veremos más adelante en otros posts. 

Sin embargo, no es verdad en absoluto que la única o la principal diferencia entre ellos era que el sumo sacerdote podía entrar al lugar santísimo y el sacerdote no.

La principal diferencia entre los sacerdotes y el sumo sacerdote es mucho más amplia y significativa.

Y está relacionada con a quienes representan y la función intercesora que realizaba cada uno. 

Si bien ambos realizaban tareas de intercesión, su intercesión era completamente diferente. 

Los sacerdotes representan a todos los hijos de Dios que ministran e interceden a favor de los hombres. 

De la misma forma que durante sus tres años y medio Cristo ministró realizando milagros y enseñando, 

tal como después lo pudieron realizar los discípulos. 

El Nuevo Testamento está lleno de versículos que hablan de cómo podemos interceder por otros en oración. En Santiago 5:16 dice «…orad unos por otros, para que seáis sanados». 

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Santiago 5:16 

En Efesios 6:18 dice «Orando en todo tiempo con toda oración y súplica … por todos los santos; 

Orad en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velad en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos Efesios 6:18 

Y aquí te dejo algunos versículos que hablan de cómo debemos interceder por nuestros hermanos, llevando sus cargas, en oración, súplica, etc. 

El tema de la oración intercesora es un tema apasionante y por supuesto excede el espacio de este post, donde solo lo vamos a mencionar.

Y lo mismo pasaba con los milagros que Cristo realizó. Los discípulos curaron enfermos, dieron vista a los ciegos, y hasta resucitaron muertos.

Así como Cristo tuvo una vida de ejemplo, también realizó durante tres años y medio un ministerio de ejemplo para todos nosotros. Sin embargo, el sumo sacerdocio es diferente.

Representa a Cristo y su intercesión es para expiación y remisión de nuestros pecados. Cristo era representado de forma única y exclusiva por el Sumo Sacerdote y por el cordero sacrificado.

Después de su muerte, de la misma forma que ya no debía haber más sacrificios, como dice Hebreos 9, tampoco debía existir sumos sacerdotes tal como lo explica Hebreos 7:23-27. 

 

…se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Hebreos 9:26 

25 …puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. 
26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo… Hebreos 7:25-27 

 

Esta es la principal diferencia entre un sacerdote y el sumo sacerdote.

Todas las demás diferencias son consecuencia de lo anterior. Su función intercesora era diferente porque el sumo sacerdote representaba a Cristo.

Por ese motivo había diferencia en el acceso. Los sacerdotes no podían entrar al lugar Santísimo, y el sumo sacerdote sí.

Por este motivo los sacerdotes eran muchos (todos los Levitas descendientes de Aaron) y el sumo sacerdote era uno solo. Y por este motivo, su vestimenta era diferente, siendo la de los sacerdotes más simple y la del sumo sacerdote mucho más jerarquizada. 

Ahora bien. De la misma forma que ocurrió cuando Jesús fue bautizado y ungido como sacerdote, para que Jesús fuera nombrado sumo sacerdote, debía haber un bautismo y un ungimiento.

¿Ocurrieron estos dos acontecimientos?

¿Y si es así, cuándo?

No te pierdas lo que viene ahora, porque es realmente impresionante. 

 

El bautismo de fuego

Para entender el bautismo de Cristo como sumo sacerdote, debemos primero entender el bautismo de fuego. 

Muchas personas piensan que el bautismo de fuego es el mismo que el bautismo del Espíritu Santo, y la confusión es razonable.

Porque cuando los discípulos recibieron el bautismo del Espíritu Santo en el Pentecostés, dice en Hechos 2:3 que vino como lenguas de fuego.

Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Hechos 2:3

Sin embargo, el bautismo de agua es una cosa, el del Espíritu Santo es otra y el bautismo de fuego es otra.  

Cuando Cristo fue bautizado en el Jordán por Juan el bautista, ya había sido sumergido por agua y como vimos anteriormente, fue ungido de forma visible por el Espíritu Santo, el cual se manifestó en forma de paloma.

Sin embargo, bastante más adelante, les dijo a sus discípulos en Lucas 12.

Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! Lucas 12:49-50 

Refiriéndose a su muerte en la cruz como un bautismo. 

Luego, en otra ocasión, cuando la madre de los hijos de Zebedeo le pide a Jesús que se siente uno a la derecha y otro a la izquierda.

Jesús le responde en Mateo 20: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?» Haciendo referencia a su muerte en martirio.  

Y ellos le dijeron: «Podemos» (respondiendo esto sin tener ni idea a qué bautismo se refería Jesús). 

Y Él les dijo: «A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados;» (Esto lo dijo Jesús porque proféticamente sabía que los discípulos sufrirían martirio, el cual consiste en privación de la libertad, sufrimientos o incluso la muerte por causa del evangelio). 

22 Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. 23 Él les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; Mateo 20:22-23 

Ya hablaremos más adelante y con más detalle del bautismo de fuego, pero simplemente cierro el tema diciendo que, en primer lugar: es Jesús el que nos da el bautismo de fuego tal como dice Mateo 3 cuando Juan el Bautista dijo: «El que viene tras mí, él os bautizará en Espíritu Santo y fuego». 

pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. Mateo 3:11 

Esto quiere decir que no es un bautismo que nosotros podamos realizar por iniciativa propia, sino que es enviado del cielo. 

Y, en segundo lugar, por otro lado, no es para todos los hijos de Dios. Sino solo para aquellos cuya fe les permite resistirlo.

En Números 31 dice «Todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar». 

Todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego. Números 31:23 

Aquí te dejo otros versículos que hablan del tema en forma profética, por si quieres investigar. 

He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción. Isaías 48:10 

Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro. Job 23:10 

Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios. Zacarias 13:9 

Así que la agonía de Cristo en el Getsemaní y su muerte en la cruz fue el bautismo de Cristo para convertirse en nuestro Sumo Sacerdote. 

Un bautismo de fuego, por el martirio de su pasión. 

Y esto tiene mucha lógica, ya que fue su muerte en la cruz, y su sangre derramada, para remisión y expiación de nuestros pecados, lo que lo convirtió en nuestro Sumo sacerdote, o lo que es lo mismo en nuestro pontífice máximo. 

Es decir, el único puente por el cual podemos acceder a Dios. En este sentido, su intersección es única. 

Las Diferencias entre Sacerdotes y Sumo Sacerdotes

La diferencia entre lo que representaba un sacerdote y un sumo sacerdote, es tan diferente, que aún quedan más diferencias entre ambos para mencionar, pero déjame comentarte solo una más. 

Sus restricciones en su forma de vivir. 

Los sacerdotes, al ser consagrados para administrar los asuntos sagrados del templo, se les imponían ciertas restricciones. Es decir, limitaciones en su conducta para mantener su santidad y pureza ritual. 

Y el sumo sacerdote, al ser un líder religioso supremo, Dios le había impuesto conductas aún más estrictas que los sacerdotes. Muy similares a las que tenían aquellas personas que habían hecho el voto nazareo.

Los que realizaban el voto nazareo, también llamado nazareato, eran personas que habían realizado una promesa de consagración especial a Dios durante un tiempo determinado. 

Aquí te dejo un Link de un video donde introduzco el patrón del número siete que Dios utiliza continuamente en la Biblia.

A partir del minuto 12 explico que, en la Biblia, hay 6 personas que desde su nacimiento fueron elegidas por Dios y algunos de ellos estaban consagrados bajo el voto nazareo, porque estaban apartados para representar a Cristo de una forma especial, al igual que pasaba con el sumo sacerdote.

Eran seis, Cristo, por supuesto, era el séptimo que completaba la serie. 

¿Cuáles eran esas restricciones? Bueno, para empezar, estaba la “contaminación por muerte” en Levítico 21:1-3 dice que un sacerdote no se podía contaminar por nada muerto (ni animal ni hombre). 

1 …diles que un sacerdote no se contamine por un muerto en sus pueblos. 2 Mas por su pariente cercano, por su madre o por su padre, o por su hijo o por su hermano, 3 o por su hermana virgen, a él cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminará. Levítico 21:1-3 

Excepto por un pariente cercano, (por su madre, padre, hijo, hermano, o hermana soltera). 

Sin embargo, en Levítico 21:1 o en Número 6:6 dice que tanto el sumo sacerdote como el que había realizado el voto al nazareato no podía acercarse a ningún muerto sin excepción. 

Otra restricción era con respecto a la esposa. El sacerdote no podía casarse con mujer ramera o repudiada, sino que solo podía casarse con una mujer virgen o viuda de otro sacerdote, siempre por supuesto de la casa de Israel. (Ezequiel 44:22 – Levítico 21:7) 

Sin embargo, el sumo sacerdote o el nazareato, solo debía casarse con una israelita virgen. (Lev. 21:13) 

Dicho sea de paso, estos dos puntos entre otros son los que violó Sansón, uno de los seis hombres consagrados por Dios desde su nacimiento, 
cuando se acercó al león muerto y se unió con la pagana Dalila. 

Y aquí viene el punto que quiero resaltar. El sacerdote, no podía beber vino, cuando iba a ejercer el sacerdocio, (Levítico 10:9 o Ezequiel 44:21) Sin embargo, el sumo sacerdote, y el nazareato, no podía beber vino, ni comer uvas, ni ningún derivado de la vid en absoluto. Tal como dice Números 6. 

3 se abstendrá de vino y de sidra. No beberá vinagre de vino ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas. 4 En todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá. Números 6:3-4 

Es decir, el sumo sacerdote, mientras dure su sacerdocio que iba de los 30 a los 50 años, y el que realizó el voto nazareo, mientras dure su voto o promesa, no podían probar el fruto de la vid. 

Ese fue el motivo, por el cual Jesús, cuando estaba en la Santa Cena, le dijo a sus discípulos en Mateo 26:

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. Mateo 26:29 

Dijo “Desde ahora” porque a partir del Getsemaní, pasaría por el rito del bautismo y al ser sumo sacerdote, no podría beber ya más del fruto de la vid.

Y también dijo “hasta aquel día” que lo beba de nuevo en el reino de mi Padre, porque cuando salga del Santuario Celestial, para venir a buscarnos, dejará sus vestiduras de sumo sacerdotes y vendrá como rey de reyes y señor de señores. 

¿No te parece increíble como todo encaja perfectamente? 

 Creo que, en este punto, ya se va haciendo evidente, como el santuario, entre otras cosas, muestra el recorrido de las diferentes etapas del ministerio de Cristo para liberarnos de este mundo. 

Pero aún falta algo importante. Todo debía cumplirse según la ley. 

¡El Mesías! ¡El Cristo! 

El ungido con mayúsculas aún no había sido ungido.

 

El perfume de María Magdalena

Unos 10 días antes de la muerte de Cristo en Juan 12 especifica que eran seis días antes de la Pascua. 

Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos. Juan 12:1 

En la fiesta de la casa de Simón (Marcos 14:3) ocurre algo impresionante. 

En Juan 12 dice que mientras: 

2 Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él. 3Entonces María (Magdalena) tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; Y la casa se llenó del olor del perfume. Juan 12:2-3 

Entonces, Lucas 7 nos dice que Jesús, mirando a la mujer, le dijo a Simón: no ungiste mi cabeza con aceite; pero ella ha ungido con perfume mis pies.

No ungiste mi cabeza con aceite; pero ella ha ungido con perfume mis pies. Lucas 7:46 

En el video donde hablo de la Pascua, y cuyo Link te dejo aquí. 

En el minuto 16 explico, que como los ancianos del templo no lo declararon justo a Jesús, lo hizo un tribunal pagano, con más autoridad que el mismo Sanedrín. 

De la misma forma ocurrió aquí. Como el Sanedrín no ungió con el perfume de la santa unción a aquel único digno de ese perfume. Dios lo ungió, con una mujer pecadora, con un perfume de nardo puro de mucho más valor. 

Y volviendo al otro video que habla de la simbología, decíamos que: La semilla debía morir, para que pueda crecer en nosotros.

El cuerpo debía morir, para que podamos comer su sangre y su carne. Y el fuego debía ser recogido del altar del sacrificio que simbolizaba la muerte de Cristo, para poder iluminar los brazos del candelabro que nos representa a nosotros. 

De la misma forma, era necesario que el frasco de alabastro (al igual que Cristo) sea quebrado,  para que su fragancia pueda inundarnos a todos. 

Cerrando de esta forma magistral la simbología del perfume. 

Un Retrato de la Redención en Cristo 

Jesús ensalzó a María Magdalena por haber realizado este acto, que tiene una trascendencia mucho más allá de nuestra comprensión. 

En primer lugar, dijo en Marcos 14: “De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho”. 

De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho. Marcos 14:9 

En segundo lugar, esta es una de las poquísimas historias anterior a la pasión de Jesús que es contada por los cuatro evangelios. 

Y, por último, Jesús le dio el privilegio a María Magdalena, de ser la primera en conocer la mejor noticia jamás contada en la historia de este planeta. 

¡Que Cristo había resucitado! 

En uno de los enlaces anteriores, en el video donde introduzco el número siete, mencioné que había seis hombres que habían nacido de forma milagrosa.

Seguramente hubo más hombres que nacieron de esa forma, pero la Biblia menciona solo a seis y Jesús era el séptimo que completaba y perfeccionaba la serie. 

¿Te acuerdas que al principio de este video te dije que en la Biblia se ungían a los sacerdotes y a los reyes? 

Jesús es el ungido con mayúscula, porque para salvarnos de este mundo, él tuvo que venir como sacerdote primero para salvarnos de la consecuencia del pecado, llevándonos a santificación, y en su segunda venida, vendrá como rey para rescatarnos de la presencia del pecado, para llevarnos a glorificación. 

Es decir, librarnos de Satanás y llevarnos a la Canaán celestial.  

 

El Séptimo Ungido 

Voy a terminar este post con un dato que te dejará con la boca abierta. Seguro que hubo muchos, pero ¿sabes cuántos sacerdotes menciona la Biblia por nombre que fueron elegidos por Dios a través de un profeta? Seis. 

Cristo fue el séptimo sacerdote en completar y perfeccionar la serie. Y si esto te parece increíble, espera a escuchar lo que sigue. 

¿Sabes cuántos reyes menciona la Biblia que fueron elegidos por Dios a través de un profeta? Seis. 

Porque Cristo también es el séptimo rey que completa y perfecciona esta serie. El ungido por excelencia.

Si. Yo también doy gracias a Dios porque su palabra nos sorprende cada día. 

No subestimes las series de siete, porque nos va a seguir revelando cosas increíbles. Especialmente para interpretar las profecías. Nos vemos en el próximo post. 

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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¿Qué es y para qué sirve el bautismo? – ¿Cuál es el significado de ser bautizado? #3

No son pocos los versículos en la Biblia que nos hablan con bastante detalle sobre dos bautismos.

Como, por ejemplo, en Juan 1:33, nos habla de un bautismo del agua y del bautismo del Espíritu Santo. O en Hechos 1:4-5, donde también habla de ambos bautismos y siempre los describe como dos cosas diferentes.

En este post, vamos a analizar ambos: su importancia, sus diferencias y qué representan cada uno de ellos. Es un tema de vital importancia para todos los que de corazón deseamos ser parte de la familia de Dios.

 

 

Vayamos por parte. Existen dos etapas antes del Bautismo. El Espíritu Santo trabaja en todos los habitantes del planeta para que oigamos el evangelio y creamos.

 

 

Otras deciden creer, pero se quedan en ese nivel, y deciden solo creer, pero no aceptar a Cristo como su salvador personal.

Y aquellos que aceptan por fe el sacrificio de Cristo, dice el evangelio, deben bautizarse. Así de sencillo.

Ahora, presta atención, porque esto es muy importante. El acto de aceptar a Cristo, la Biblia lo llama “arrepentimiento” (μετάνοια – metanoia), que significa cambio de dirección. El arrepentimiento es un proceso que realiza el Espíritu Santo en nosotros.

 

¿Qué representa el bautismo?

La salvación es un don gratuito que se obtiene “aceptando” por fe el sacrificio de Cristo. De esa forma recibimos el bautismo del Espíritu Santo, que no es otra cosa que un proceso de transformación que el Espíritu Santo hace en nosotros para convertirnos en una nueva criatura.

 

Ahora bien, ¿Cómo demostramos nuestra aceptación al sacrificio de Cristo y autorizamos al Espíritu Santo a que comience a transformarnos?

Con el bautismo de agua. La palabra «bautismo» quiere decir «sumergir».

“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Hechos 2:38

Pero ¿eso qué quiere decir? ¿Que, si no aceptamos a Cristo, (es decir) si no nos arrepentimos, no podemos recibir el Espíritu Santo?

Exacto. El Espíritu Santo trabaja en todos para que oigan y crean, pero recién cuando lo aceptamos, le autorizamos a obrar en nosotros de una forma diferente.

16 “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.” Juan 14:16-17

La Biblia enseña que Jesús es el único medio por el que podemos obtener la salvación. El único.

 «Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos.» Hechos 4:12

“pues hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre” 1 Timoteo 2:5

Ese es el pacto eterno y el único camino a la Salvación. Al bautizarnos estamos aceptando ese pacto.

Que Jesús muere en nuestro lugar y tomamos su vida perfecta. Es el comienzo a una nueva vida. No es una graduación sino un nacimiento.

3 “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” Romanos 6:3-4

Por eso, el aceptar a Cristo es ser transformados a través del Espíritu Santo a imagen y semejanza de Cristo. Esa transformación es el bautismo del Espíritu Santo.

 

Diferencias entre el bautismo de agua y el del Espíritu Santo.

El bautismo de Agua lo realizan los hombres. Normalmente lo realizan las autoridades eclesiásticas que están autorizados para dicho fin.

Mientras que el bautismo del Espíritu Santo lo hace Jesús.

 

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.” Mateo 3:11     

“Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo.” Juan 1:33  

“Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.” Hechos 1:5

El bautismo con agua es público y visible, mientras que el bautismo del Espíritu Santo es privado e invisible. Es una experiencia interior y personal que no necesariamente muestra señales para los demás, más allá de los frutos que el Espíritu Santo desarrolla en el creyente.

 

 

El bautismo de agua es una sola vez, mientras que el bautismo del Espíritu Santo es diario. ¿Por qué es diario? Porque, además de entrar, cada día decidimos permanecer. Dios nos da la libertad de irnos cuando queramos o de permanecer y crecer cada día espiritualmente.

 

 

Y también es diario, porque mientras el bautismo de agua se completa en un solo acto, el bautismo o el derramamiento del Espíritu Santo es gradual. Tal como mencioné anteriormente, el bautismo del Espíritu Santo es una transformación, un crecimiento espiritual diario y gradual.

 

Después de que Jesús resucita, la primera vez que se les aparece a los discípulos, dice en Juan 20:

“Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.” Juan 20:22

Pero luego varios días después, justo antes de que Jesús ascienda al cielo, en Hechos 1 él les dice a sus discípulos, que iban a ser bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. Refiriéndose al derramamiento del Espíritu Santo que tuvieron en el Pentecostés.

“Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.” Hechos 1:5

¿Pero como? ¿no lo habían recibido ya antes? ¿la primera vez que los vio después de resucitar?

Si, Pero el derramamiento del Espíritu Santo es gradual y ocurre a lo largo de toda nuestra vida. Por eso, la Biblia al referirse al derramamiento del Espíritu Santo usa frases como:

«… Una doble porción de tu espíritu sea sobre mí» 2 Reyes 2:9

«… Dios no da el Espíritu con medida» Juan 3:34

«… Sed llenos del Espíritu Santo». Efesios 5:18

No es casualidad que el candelabro del lugar Santo, que representa al Espíritu Santo, y el lavacro del Atrio, que representa su bautismo, sean los únicos muebles del Santuario de los cuales Dios no dio medida.

Ambos bautismos (el del agua y del Espíritu Santo) son muy importantes.

 

La importancia del bautismo del Espíritu Santo.

Solamente repasando el libro de Juan, nos daremos cuenta de que el tema del bautismo del Espíritu Santo era prácticamente uno de los temas centrales de Jesús.

Ya el capítulo 1 Jesús es presentado como el “que bautiza con el Espíritu Santo”

En el capítulo 3 Jesús le dice a Nicodemo “…quien no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.”

En el capítulo 4 le dice a la mujer samaritana, que el que bebiera del agua que el daría, será en él una fuente de agua para vida eterna.

Simbolizando con el agua, al Espíritu Santo, tal como deja claro Juan en el capítulo 7, donde Jesús vuelve a usar el mismo símbolo diciendo en voz alta a la multitud: “…el que tiene sed, venga a mí y beba” y así “de su interior correrán ríos de agua viva.”

En el capítulo 14 Jesús explica que es el mismo, el que ruega por el Espíritu Santo. En el versículo 26 dice que lo recibimos en su nombre. Y en Juan 15 que es Jesús el que lo envía.

Pero en todos los casos, explica, que el Espíritu Santo procede del Padre, a través de él. (de Jesús) Dejando bien en claro, que toda la trinidad, trabaja en nuestra transformación y salvación.

 

La importancia del bautismo de agua

Es muy importante, porque como hemos dicho antes, representa nuestra aceptación y autorización de ser transformados por el Espíritu Santo. El pacto que hemos mencionado.

Un pacto es un contrato entre dos partes. Recuerda que la Biblia está llena de terminología jurídica porque el conflicto entre el bien y el mal es un conflicto legal. Por eso hay juicios, un juez, un abogado que es Jesús, un acusador que es Satanás, etc.

Aquí te dejo un enlace a uno de mis vídeos donde hablo de cómo la Biblia explica el perdón de Dios a través de cuatro palabras con terminología jurídica.

Esto significa que, aunque Cristo nos ofrece la salvación gratuitamente por gracia, nosotros tenemos que adherirnos, aceptar y firmar ese pacto. Y lo hacemos por fe a través del bautismo.

Es como si alguien te regalara una casa. Hasta que no vayas al escribano o al notario y firmes la escritura a tu nombre, la casa no es tuya, aunque ya esté pagada.

Bueno. El bautismo es nuestra firma de aceptación. Así de sencillo.

 

¿Es indispensable el bautismo del agua?

La Salvación es dejar que el amor de Cristo nos transforme a través del Espíritu Santo, a su imagen y semejanza.

El acto de dejar (permitir, aceptar) que el amor de Cristo nos transforme, la Biblia lo llama arrepentimiento. Y si bien el arrepentimiento es un proceso que dura toda la vida, el primer paso es el bautismo.

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Hechos 2:38

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Marcos 16:16

Es como en un matrimonio. Imagínate que el novio dice a la novia: «Te amo y te amaré toda mi vida». Entonces la novia dice: «Si me amas, cásate conmigo». Y el novio dice: «No, te amo… pero no me caso».

Bueno, la experiencia del bautismo es análoga a la experiencia del matrimonio.

De la misma forma que el acta de matrimonio certifica que ahora el hombre y la mujer son una sola carne, miembros de la misma familia, el acta de bautismo certifica que somos miembros de la familia de Dios.

Sí, a diferencia de lo que mucha gente cree, no todos son hijos de Dios. La Biblia enseña claramente que algunos son hijos de Dios y otros no. ¿Quiénes son los hijos de Dios?

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.” 1 Juan 3:1

“Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” Juan 1:12

42 «Jesús les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais … 43 ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. 47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.” Juan 8:42-43, 47

«Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.» Romanos 8:14

Hasta aquí hemos explicado qué es el bautismo. Después de oír y creer en el sacrificio que Cristo hizo para salvarme, el bautismo es un rito donde expreso públicamente que ahora acepto lo que Cristo hizo por mí, y entonces lo acepto como mi salvador personal.

El bautismo por inmersión simboliza el proceso de morir y ser sepultado con Cristo, mientras que emerger del agua representa la resurrección con Él.

Por lo tanto, se considera que el bautismo por inmersión es el único método bíblico que cumple con este simbolismo, mientras que la práctica del bautismo por aspersión o el bautismo por efusión se originó como resultado de la práctica no bíblica de bautizar a los infantes.

Se le pueden encontrar mil explicaciones lógicas y coherentes de por qué no hacerlo como la Biblia dice que lo debemos hacer.

Pero lo que sí es seguro es que Dios siempre fue muy celoso de la forma en que se debían realizar los ritos, porque los ritos representan verdades espirituales, y cambiar la forma de aplicarlos distorsiona las enseñanzas que estos ritos representan.

 

Que “No” es un bautismo

Bueno. Justamente todo lo contrario a lo que venimos explicando:

Mojar por aspersión o mojar por efusión no son bautismos, ya que bautismo quiere decir “sumergir”.

Cuando se practica en un bebe

  • que ni oyó,
  • ni creyó,
  • ni puede aceptar nada,
  • sin que pueda elegir porque ni siquiera entiende lo que está sucediendo,

Eso querido amigo, no es un bautismo.

Y en este punto, como en muchos otros, entra en juego si crees en lo que dicen los hombres o si crees en lo que te pide Dios. El mojar a un bebé es una obra maestra del engaño del enemigo, y es peor que no hacer nada.

Porque si tú no realizas el acto de aspersión al bebé, por lo menos el creyente, cuando crece, sabe que no está bautizado.

Pero si tú realizas ese pseudo bautismo a un infante, no solo no lo estás bautizando, sino que además le quitas al creyente cuando crece la necesidad de realizar el verdadero bautismo, que es el que Dios pide.

Estamos todos de acuerdo, porque la Biblia es muy clara, que el bautismo del Espíritu Santo es indispensable para nuestra salvación.

Pero la pregunta permanece: ¿Es indispensable «el bautismo bíblico de agua»?

Bueno. Es obvio que si una persona enferma, postrada en cama, no se puede levantar y acepta a Cristo en su corazón, no se va a perder por no poder bautizarse por inmersión.

Pero en la Biblia no hay una lista de los motivos que nos eximen de ser bautizados en agua tal como la Biblia explica. Y tratándose de mi vida eterna, yo no me arriesgaría.

Especialmente tomando en cuenta, que el bautismo es el acto por el cual:

  • Certificamos públicamente que aceptamos a Cristo como nuestro salvador personal
  • Firmamos el pacto con Dios
  • Y Nacemos espiritualmente y pasamos pertenecer a la familia de Dios. Sus hijos por derecho legítimo.

Que Dios te bendiga para que, si aún no has dado el paso del bautismo bíblico, te animes a darlo y empieces a experimentar la aventura más maravillosa de este mundo. El nacer de nuevo y crecer espiritualmente como miembro de la familia de Dios.

Y si ya estas bautizado, Que Dios te bendiga, para que día a día Cristo te dé más medida del Espíritu Santo.

La forma en como Cristo nos salva es tan simple, que la puede entender hasta un niño de 10 años, pero a la vez tan compleja, que será tema de estudio de los redimidos por la eternidad.

En este post hemos visto un resumen de lo que la Biblia enseña sobre como Cristo nos salva, con énfasis en el bautismo. En el próximo post de esta serie, seguiremos profundizando en el mismo tema, con énfasis en el arrepentimiento. Una obra que también realiza el Espíritu Santo en nosotros.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Panes sin levadura significado – Santuario 4

En el preciso momento en que Dios liberó al pueblo de Israel de Egipto, a través de Moisés, constituyó las fiestas de Pascua, 

E inmediatamente después empieza la fiesta de los panes sin levadura, la que analizaremos en este post. No es solo una fiesta que serviría como recordatorio por generaciones de esta liberación. 

Sino que también es una fiesta didáctica llena de símbolos proféticos que arrojan grandes enseñanzas sobre la forma en que Cristo vendría a redimir al mundo en su primera venida… 

Y además su comprensión nos ayuda a conseguir el objetivo de todo cristiano. Que Cristo viva en nosotros.

Por eso la enseñanza de estas fiestas es mucho más trascendente de lo que se cree.

Paralelismo entre Israel y Cristo

El pueblo de Israel pasó por un viaje muy significativo desde Egipto a Canaán. No fue solo un viaje físico, sino también espiritual, lleno de simbolismos.

Un viaje que trasciende su importancia histórica ya que está lleno de enseñanzas importantes para nuestras vidas. Porque Dios no solo enseña las verdades bíblicas a través de símbolos o rituales, sino a través de las historias.

Por eso están registradas en la Biblia y por eso es tan importante que las conozcamos.

Veamos el paralelismo entre la historia de la liberación de Egipto, la fiesta de la Pascua que Dios crea a partir de ese acontecimiento histórico, con sus rituales y su cumplimiento.

Justo antes de la décima plaga de Egipto donde iban a morir los primogénitos, un día 14 del mes de nisán, Dios mandó al pueblo de Israel a sacrificar un cordero.

Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. Éxodo 12:6

Este acontecimiento histórico que marcaría para siempre al pueblo de Israel daba inicio a la fiesta de la Pascua. Una fiesta con un ritual bien específico, donde también el mismo día 14 de nisán debía sacrificarse un cordero.

Esta fiesta debía celebrarse hasta la llegada del Mesías que le daría el cumplimiento profético siendo crucificado el mismo día.

Esa misma noche de liberación, ya entrado el 15 de Nissan, después de sacrificar al cordero, Dios les ordenó pintar los postes y dinteles de las puertas con su sangre para ser librados de la muerte de los primogénitos. 

Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Éxodo 12:7

Solo se salvarían aquellos que estén dentro de las casas cuyos portales fueran marcados con la sangre del cordero. 

Durante la fiesta de la Pascua, el sacrificio del cordero era una ofrenda de holocausto y por consiguiente la sangre debía ser rociada sobre el altar. 

Después hizo que trajeran el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero; 19 y lo degolló; y roció Moisés la sangre sobre el altar alrededor. Levítico 8:18

Finalmente, Cristo murió en la cruz, pero antes, en el aposento alto, Jesús tomando la copa con el jugo de la vid, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. 

 27 … les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Mateo 26:27-28

Y de esta forma, a través de las edades, el pueblo de Dios realiza un rito que demuestra su aceptación a la sangre de Cristo para redimirnos. Es la confirmación de un pacto que trae bendición. 

Por el contrario, el rechazar el pacto y no aceptar la sangre de Cristo, está simbolizado en la Biblia con derramar su sangre lo cual trae maldición a la tierra, contaminándola. Tal como lo expresan los siguientes versículos. 

33 Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis; porque esta sangre amancillará la tierra, y la tierra no será expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del que la derramó. 34 No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito… Números 35:33-34  

Por tanto, derramé mi furor sobre ellos por la sangre que habían derramado sobre la tierra y por haberla contaminado con sus ídolos. Ezequiel 36:18 

Luego, después de la puesta del sol, cuando ya había comenzado el día 15 de Nissan, debían comer al cordero. 

Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. Éxodo 12:8

Lo mismo ocurría en las fiestas de Pascua. Después de sacrificar el cordero, debían comerlo. Y ese mismo día comenzaba la Fiesta de los panes sin levadura y durante siete días debían comer panes sin levadura. 

Justo antes de ser entregado, Jesús en el Aposento alto, tomó el pan, lo bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: «Tomad, comed; esto es mi cuerpo». 

Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Mateo 26:26  

Antes de la muerte de Cristo se comía literalmente el cuerpo del sacrificio simbólico.  A partir de la muerte de Cristo se come simbólicamente el cuerpo del sacrificio literal.

Pero el paralelismo no termina ahí. Tan pronto el pueblo de Israel experimentó la salvación y liberación a través del poder de la sangre del cordero, abandonaron su antigua vida de esclavitud en Egipto. 

De manera similar, cuando los cristianos entendemos que somos liberados del pecado y la muerte por la sangre de Jesucristo, decidimos seguirlo a una nueva vida. 

En 1 Corintios 10, el apóstol Pablo hace referencia a varios eventos clave en la historia de Israel como símbolos de verdades espirituales.  

…nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; 2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, 3 y todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. 1 Corintios 10:1-4 

En el versículo 2 dice que fueron bautizados en la nube y en el mar.

Así como el pueblo de Israel atravesó el mar Rojo y fue bautizado de forma simbólica en el mar, de la misma forma, nosotros nos bautizamos como demostración pública de que empezamos una nueva vida en la libertad que nos ofrece Cristo.

Entramos en un maravilloso pacto representado por el bautismo. La palabra bautismo significa “inmersión”. El sumergirnos en las aguas representa nuestra muerte de la vieja vida, y cuando salimos nuevamente simboliza un nuevo nacimiento.

Nos convertimos en una nueva vida en Cristo Jesús. En eso consiste el pacto. Así de sencillo.

Jesús toma nuestra muerte, y nosotros tomamos su vida. Esto mismo se lo explicó Jesús a Nicodemo cuando le dijo en Juan 3, que el que no nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Juan 3:3  

Y en Romanos 6, no lo puede dejar más claro. 

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Romanos 6:4

A partir de allí, así como el pueblo de Israel atravesó un desierto entre Egipto y Canaán, así también la vida en esta tierra es un desierto, llena de pruebas, tentaciones y dificultades. Pero en medio de este desierto, Dios provee para nosotros. 

Y en los versículos 3 y 4 nos dice que todos comieron un alimento espiritual (refiriéndose al maná) y bebieron una bebida espiritual (refiriéndose al agua que salía de la roca que simbolizaba a Cristo).

Los cuales son esenciales para nuestra vida espiritual en el desierto de este mundo. Jesús dijo: «Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás».

Antes de hablarte del maná.

Ese pan del cielo que era el alimento espiritual, que les da sentido a las fiestas de los panes sin levadura y tema central de este video, déjame hablarte primero de la bebida espiritual. 

Jesús no escatimó esfuerzos en explicar que el Espíritu Santo viene de Dios, pero a través de Él mismo.

En Juan 14:26 dice: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre», Y en Juan 15 dice lo mismo, pero, con otras palabras.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:26 

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26 

Por eso le dijo a la mujer samaritana: “Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás». 

En Juan 7, en el último día de la fiesta, Jesús alzando la voz dijo: «El que cree en mí, … de su interior correrán ríos de agua viva». Y luego el texto aclara que se refería al Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él. 

…Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva… Juan 7:37-39

Por eso, el agua que representa al Espíritu Santo salía de la roca que representa a Cristo. 

El significado espiritual del pan en la Biblia

Ahora sí, concentrándonos en el alimento espiritual, veamos los conceptos que nos ayudan a entender la fiesta de «los panes sin levadura». 

¿Qué enseñanza espiritual representa el pan en la Biblia? 

Para que el pueblo de Israel pudiera atravesar el desierto, Dios envió el maná (el pan del cielo) lleno de simbolismos que representaban a Cristo, «el verdadero Pan del Cielo».

Las enseñanzas que Dios explica a través de esta simbología son tan simples y obvias que hasta un niño de 12 años las puede entender. Y a la vez, es tan importante que creó las fiestas de los panes sin levadura para que siempre la tengan presente.

En Juan 6:31, cuando le hablan a Jesús sobre el maná, el pan del cielo, Jesús les contesta en el versículo 32 que el maná de Moisés no era el verdadero pan del cielo, dando a entender que en realidad era un símbolo del verdadero pan del cielo. 

31 nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. 32 y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, más mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Juan 6:31-32  

Juan 6:33 dice que el verdadero pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo, refiriéndose obviamente a él mismo.  

Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Juan 6:33  

Y cuando en el versículo 34 le dicen «danos ese pan del cielo» el verdadero del que Jesús hablaba, entonces él responde con el primer «Yo soy» de los 7 «Yo soy» que dijo Jesús. En Juan 6:35, Jesús les dijo: «Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás».

34 le dijeron: Señor, danos siempre este pan. 35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Juan 6:34-35

Y para que no quede ninguna duda, en Juan 6:51 lo vuelve a decir.  

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Juan 6:51 

Por eso, el maná era un alimento espiritual, porque representaba a Cristo. Pero ¿por qué Cristo era representado por un pan del cielo? ¿Por qué al igual que comemos el maná y se comía el cordero, Cristo decía que había que comer su carne? 

La respuesta a todas estas preguntas es la enseñanza crucial de todo esto. 

El Significado de Comer el Pan 

¿Qué significa comer el pan o su carne? 

Comer el maná, el cordero o la carne de Cristo simbólicamente representa «comer la palabra de Dios», pues Dios y su palabra no pueden separarse. 

Así lo explica el texto que menciona el maná. En Deuteronomio 8 se afirma que Dios los sustentó con maná, para enseñarles que el hombre no vive solo de pan, sino de todo lo que sale de la boca de Jehová. 

para hacerte saber que no solo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Deuteronomio 8:3  

Igualmente, en el capítulo 6 de Juan, donde Jesús enseña que él es el pan del cielo, se explica este simbolismo. 

Jesús declara que el espíritu da vida y que sus palabras son espíritu y vida. Juan 6:63 

La Biblia declara que Jesús «es» la palabra de Dios.  

Juan 1 afirma que en el principio era el Verbo (o «logos» en el original griego), y el Verbo era Dios. 

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1 

Apocalipsis 19 describe a Cristo como «La Palabra de Dios». 

Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios. Apocalipsis 19:13 

La palabra de Dios se considera un alimento espiritual. Por eso, en la Biblia se habla de ella como un alimento que nutre, o una leche espiritual no adulterada. 

Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. 1 Timoteo 4:6  
 

Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación. 1 Pedro2:2 

Por eso siempre se utiliza se utiliza el mismo símbolo tanto para Cristo como para la palabra de Dios.

La semilla: Representa a la palabra de Dios en Lucas 8 y también a Jesús en Juan 12, donde explicando que es necesario que él muera, se refiere a sí mismo como una semilla que tiene que caer en la tierra y morir para que lleve mucho fruto. 

Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Lucas 8:11 

23 Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. 24 de cierto, de cierto os digo, que, si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. Juan 12:23-24

Lo mismo sucede con la luz: En Salmos 119, la palabra de Dios es una luz en nuestro camino, y en 2 Pedro 1 es una antorcha que alumbra en lugares oscuros. 

Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. Salmos 119:105

Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones. 2 Pedro 1:19 

De la misma forma, en Juan 8, Jesús dijo: «Yo soy la luz del mundo». 

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12  

Igual ocurre con la simbología del pan: Son muchos los textos que hablan de la palabra de Dios como pan.

En Mateo 4, Jesús dijo: «Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios», haciendo referencia a Deuteronomio 8:3. 

Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Mateo 4:4 

…no solo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Deuteronomio 8:3 

El profeta Amós habla de hambre en la tierra refiriéndose a la escasez de la palabra de Dios. Él dice: «No hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová». Y en Juan 6, Jesús dijo: «Yo soy el pan de vida». 

He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. Amós 8:11 

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Juan 6:35

El significado simbólico de rechazar el pan y la sangre de Cristo

¿Qué pasa cuando se rechaza el pan del cielo o la carne de Cristo?

Si se come la carne de Cristo, nos ayuda a crecer en una nueva criatura en Cristo Jesús. Es una bendición para la vida eterna. Si no se come, se pudre y es para maldición. Igual sucede con su sangre.

Si se bebe, es para bendición y se transforma en el jugo de la vid, pero si se rechaza y se derrama en la tierra, se convierte en sangre que contamina la tierra y el agua, y es para maldición.

La simbología es tan perfecta que me lleva a la conclusión de que Dios creó algunas cosas con ciertas características con el único objetivo de que coincida con los símbolos.

Por ejemplo, ¿sabías que la sangre tiene exactamente el mismo color que el jugo de la vid y es imposible notar la diferencia por su color?

Dicho sea de paso, cuando en el Apocalipsis habla de que un tercio de los ríos y los mares se convertirán en sangre, es simbólico, no literal, y hace referencia al rechazo masivo de la palabra de Dios en el planeta. 

El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Apocalipsis 8:8 

El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y este se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar. Apocalipsis 16:3 

Significado del pan sin levadura

¿Por qué el pan debe ser sin levadura?

La levadura cambia la composición de la masa mediante la fermentación, al igual que el jugo de la vid, que al fermentar se transforma en vino.  

Y este cambio realizado por la levadura en el pan, y por el alcohol en el jugo de la vid, representa todas las modificaciones que el hombre realiza a la palabra de Dios, adulterando su significado o enseñanza.  

Por eso, en Mateo 16, cuando Jesús dice: “Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos”, luego, seis versículos más adelante aclaran diciendo:

Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos. Mateo 16:12 

Así pues, para enseñar esta realidad, en las fiestas de los panes sin levadura, las casas debían vaciarse de levadura durante toda la semana.  

La Biblia nos brinda varios tipos de levadura, simbolizando de esta manera diferentes formas de adulterar o deformar la palabra de Dios.

Los fariseos eran un grupo religioso que se destacaban por su devoción a la ley y las tradiciones judías, pero también por su hipocresía y falta de amor y compasión hacia los demás.  

Los Saduceos eran un grupo religioso que no creían en la resurrección de los muertos.

La levadura de los Saduceos, por lo tanto, representa la tentación de abrazar una fe vacía o incompleta, sin aceptar la plenitud de la verdad revelada por Dios. 

Después, en Marcos 8, Jesús les dijo: «guardaos …, de la levadura de Herodes». 

Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. Marcos 8:15 

Herodes era un gobernante corrupto y violento que buscaba su propio beneficio y poder, y la levadura de Herodes representa la tentación de buscar el poder y la riqueza a expensas de alejarse de la palabra de Dios y, por consiguiente, de Cristo. 

También, Pablo menciona la levadura en las cartas a los Gálatas y a los Corintios.

Mientras que la levadura de los Gálatas, expresada en el capítulo 5, representa la tentación de seguir falsas enseñanzas o doctrinas legalistas que nos alejan de la gracia de Dios y de la verdad de la salvación por fe en Cristo.

Por otro lado, en 1 de Corintios también, capítulo 5, Pablo se refiere a la inmoralidad sexual que había en la comunidad cristiana de Corinto.

La levadura de Corinto representa, por lo tanto, la tentación de tolerar o justificar el pecado en la vida de la iglesia. 

Instrucciones para Nutrir el Alma 

Dios dio instrucciones precisas de cómo debía comerse el maná para que sepamos cómo debía comerse la carne de Cristo. Es decir, cada instrucción era una enseñanza espiritual de cómo debía leerse la palabra de Dios. 

En Éxodo 16:21, leemos sobre el maná que Dios proveía a los israelitas en el desierto: «Y lo recogían cada mañana.” 

Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía. Éxodo 16:21  

Cada día debemos buscar a Jesús a través de su palabra, cada uno según lo que había de comer. El maná debía ser recogido individualmente. Cada persona debía ir y recoger su propia porción.

De la misma manera, cada uno de nosotros debe tener una relación personal con Jesús. No podemos depender de la relación que otra persona tenga con Jesús.

Escuchar sermones, audios y lo que otras personas comparten está bien, pero no reemplaza nuestro momento a solas con el creador. Y luego, cuando el sol calentaba, se derretía. Debe ser lo primero que hagamos cada día, bien temprano por la mañana. 

En Marcos 1:35, leemos que «levantándose muy de mañana, cuando aún estaba oscuro, Jesús salía a orar». Jesús mismo estableció el ejemplo de buscar a Dios temprano en la mañana, antes de que el sol se levante y el ajetreo del día comience. 

El maná es un símbolo del pan espiritual que Jesús provee para nosotros hoy en día. La palabra de Dios que él vino a mostrarnos, la cual es rica, abundante y suple todas nuestras necesidades.

La Corrupción y la Profecía

¿Por qué el pan se corrompía como si fuera carne? 

El maná debía recogerse cada mañana. Si recogías un día para el día siguiente, entonces se echaba a perder. El maná no se echaba a perder como se echaría a perder cualquier pan, es decir, poniéndose duro o mohoso.

Cuando el maná se echaba a perder, criaba gusanos y hedía como la carne, porque tal como hemos visto, el maná era un pan del cielo que representaba la carne de Cristo. 

Ahora, el viernes sí se debía recoger doble ración porque el sábado era el único día que el pan no entraba en corrupción. Lo cual era una tipología (es decir, un simbolismo profético) de lo que ocurriría con la muerte de Cristo.

De la misma forma que el maná, al morir Cristo un viernes, fue sepultado en la tumba un sábado y su carne tampoco entró en corrupción, tal como lo dice Salmos 16. 

Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción». Salmos 16:10 

Sabemos que este versículo se refiere a Cristo porque en el libro de Hechos, dos veces se aplica esta profecía a Jesús. 

26 Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; 27 Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Hechos 2:26-27  

35 Por eso dice también en otro salmo: No permitirás que tu Santo vea corrupción. 36  Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción. 37 Mas aquel a quien Dios levantó, no vio corrupción. Hechos 13:35-37

Otro simbolismo importante que demuestra que Cristo murió un viernes y descansó en la tumba un sábado, y su carne no entró en corrupción, simbolizado por el maná. 

Este era el motivo por el cual en Éxodo 12 dice: «Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego», porque la carne del cordero no debía entrar en corrupción. 

Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego. Éxodo 12:10 

Guardando las Enseñanzas de Cristo

Hoy en día hay muchas personas y pastores que predican que “la doctrina no es importante”; lo importante es Cristo. Pero no se dan cuenta de que, al rechazar la doctrina bíblica, es decir, las enseñanzas de Dios que Cristo vino a explicar están rechazando a Cristo. 

Muchos dicen: «Lo importante no es lo que creemos, sino reflejar el amor de Cristo». Por supuesto que lo importante es reflejar el amor de Cristo.  Pero si somos indiferentes a sus palabras y no aplicamos sus enseñanzas a nuestras vidas, entonces no tenemos su amor.  

Por eso dijo en 1 Juan 2: Que el amor de Dios se perfecciona en el que guarda su palabra, y que el que quiere permanecer en Jesús debe andar como él anduvo. 

4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso… 5 pero el que guarda su palabra, en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. 1 Juan 2:4-6  

Si yo digo que tengo el amor de Cristo, pero no aprendo ni aplico sus palabras, estoy vaciando el amor de Cristo de contenido. 

Muchos me preguntan si aún debemos seguir guardando las fiestas judías. Cuando Cristo murió, obviamente las fiestas ya dejaron de celebrarse. Te voy a mencionar los dos motivos más importantes. 

En primer lugar, ya no hay necesidad de hacer sacrificios (que era la parte central de todas las fiestas).

Y, en segundo lugar, para que no quede duda sobre este punto, Dios se encargó de que no haya templo en Jerusalén, que era el único lugar donde Dios permitió que se celebrasen las fiestas. 

Pero Jesús no dejó a los cristianos sin fiestas. Justo antes de morir y que todo el sistema de fiestas judías y sacrificios quede abolido, él instituyó una nueva fiesta para todos los cristianos: el comer su carne y beber su sangre a través de la Santa Cena. 

Ahora bien, para que la práctica de un rito tenga sentido, debemos vivir en nuestras vidas lo que ese rito representa. Por ejemplo, el bautismo no tiene sentido si no aceptaste a Jesús en tu vida como tu salvador. Casarte no tiene sentido si no amas a tu pareja. 

Lo mismo aplica para la Santa Cena, la Eucaristía, la Santa Comunión, la Cena del Señor, o como sea que la llamen en tu iglesia.

No tiene sentido que la practiques comiendo el pan que representa su carne y bebiendo el jugo de la vid que representa su sangre si no estudiamos la palabra de Dios y la aplicamos en nuestra vida para que crezca en nosotros una nueva criatura espiritual en Cristo Jesús. 

En el bautismo tomamos la decisión de aceptar y seguir a Cristo, y en la Santa Cena renovamos nuestro voto periódicamente.

Ahora entendemos por qué en Efesios 5:26 explica que somos purificados en el agua por la palabra de Cristo. 

Para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, Efesios 5:26   

No te quepa la menor duda de que en la comprensión de estos temas puede estar la salvación eterna tuya y de tu familia.

¿Sabes por qué? Porque cuanto más conozcas la palabra de Dios y a su máxima expresión, que es nuestro Señor Jesús, más podrá trabajar el Espíritu Santo para que el amor de Cristo te transforme a su imagen y semejanza. 

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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