La VERDAD sobre la Fecha de Nacimiento de Jesús

Todo el ministerio de Cristo está representado o tipificado por los departamentos y las fiestas del Santuario. Estas tipologías proféticas marcan el tiempo señalado de cada uno de los acontecimientos más importantes de su vida. De la misma forma que la Pascua apuntaba a su muerte, la fiesta de los tabernáculos —llamada en hebreo Sukkot— es la fiesta que representa su venida. La Biblia deja pistas suficientes para concluir que Jesús nació precisamente durante esa festividad.

Por qué el 25 de diciembre no puede ser la fecha correcta

Aunque la Navidad comenzó a celebrarse el 25 de diciembre ya en el siglo IV y fue reconocida formalmente como solemnidad en la liturgia romana durante la Edad Media, es ampliamente reconocido en el mundo cristiano que esa fecha no corresponde al nacimiento real de Jesús.

Lo que ocurrió fue que en el paganismo romano, el 25 de diciembre se celebraba el nacimiento del Sol Invicto, una festividad dedicada al sol que coincidía con el solsticio de invierno. La Iglesia eligió esa fecha para «cristianizar» una festividad pagana. 

Hay tres razones bíblicas concretas que hacen improbable un nacimiento en diciembre.

La primera: en invierno, los pastores no estarían pastando el rebaño de noche.

…los pastores velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Lucas 2:8

Cuidar el rebaño al aire libre de noche era algo que no se hacía en invierno debido al frío y la lluvia.

La segunda: en invierno no se promulgaría un empadronamiento.

1 …se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado… 3 e iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Lucas 2:1,3

Jamás el gobierno romano habría ordenado un censo en invierno, ya que obligar a la gente a viajar largas distancias en mal clima habría sido impráctico y riesgoso. Para una mujer embarazada como María, un viaje invernal lo hace aún más improbable.

La tercera: en invierno, el mesón no estaría lleno de huéspedes.

…no había lugar para ellos en el mesón. Lucas 2:7

Que Belén estuviera llena de visitantes es algo más coherente con una gran fiesta judía de primavera u otoño, cuando los caminos se llenaban de peregrinos, y no con una época tranquila como el invierno.

El propio Papa Benedicto XVI reconoció en su libro La infancia de Jesús (2012): «Es poco probable que el censo al que se refiere Lucas haya tenido lugar en invierno. La fecha del nacimiento de Jesús es desconocida.»

Las clases sacerdotales y la concepción de Juan el Bautista

Para entender la fecha del nacimiento de Jesús, es necesario comenzar por la organización que hizo el rey David de los sacerdotes del Templo.

En 1 Crónicas 24:4, David organizó a los sacerdotes en 24 clases o grupos: dieciséis descendientes de Eleazar y ocho de Itamar. Cada clase servía una semana, dos veces al año. Así, 24 clases por 2 semanas cada una cubrían 48 semanas. A esto se suman las tres semanas correspondientes a las fiestas solemnes —Pascua, Pentecostés y Tabernáculos—, cuando todos los sacerdotes estaban obligados a estar presentes, ya que era imposible que una sola clase manejara semejante carga litúrgica. El total: 51 semanas del año judío.

Organización hecha por el rey David de los sacerdotes del Templo

En Lucas 1:5 se dice que había un sacerdote llamado Zacarías, padre de Juan el Bautista, perteneciente a la clase de Abías. Y en el versículo 8, que estaba ejerciendo el sacerdocio y que le tocó en suerte ofrecer el incienso.

5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón y se llamaba Elisabet. 8 Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios, según el orden de su clase. Lucas 1:5,8

Contando desde el mes de Nisán —primer mes del año religioso, cuando comenzaba el ciclo de las fiestas solemnes— y siguiendo el orden establecido en 1 Crónicas 24, la clase de Abías era la octava en el turno ordinario, lo que corresponde a la novena semana del año. Pero como la décima semana era Pentecostés, Zacarías debía permanecer ministrando junto a todos los sacerdotes.

Zacarías estaba ministrando en el pentecostés

Por eso dice el versículo 10 que «toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso»: Jerusalén estaba llena de peregrinos para celebrar Pentecostés.

Toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. Lucas 1:10

Mientras Zacarías ministraba en el Templo, el ángel del Señor le anunció:

…Zacarías, tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Lucas 1:13

En el versículo 23 dice que, cumplidos los días de su ministerio, Zacarías se fue a su casa. Al terminar la décima semana regresó, y el texto bíblico continúa: «Después de aquellos días, concibió su mujer Elisabet.» La concepción de Juan ocurre en la semana once del año litúrgico.

23 Cumplidos los días de su ministerio, se fue a su casa.
24 Después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses… Lucas 1:23-24
Por ende, la primer semana de embarazo de Elizabeth ocurre en la semana 12.
Una pieza clave: la concepción de Elizabeth, la madre de Juan el Bautista

De la concepción de Juan al nacimiento de Jesús

En Lucas 1:26-36, el ángel Gabriel es enviado a María cuando Elisabet lleva seis meses de embarazo, es decir, 27 semanas.

26 Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Lucas 1:26-27

El texto bíblico subraya este dato no una sino dos veces, lo que no es accidental. El ángel le anuncia a María que concebirá a Jesús por el Espíritu Santo y le confirma: «Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella.»

35 Respondiendo el ángel, le dijo:
—El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que va a nacer será llamado Hijo de Dios. 36 Y he aquí también tu parienta Elisabet, la que llamaban estéril, ha concebido hijo en su vejez y este es el sexto mes para ella. Lucas 1:35-36

A partir de la semana 28 del embarazo de Elisabet comienza la semana 1 del embarazo de María, ya que Juan sería seis meses mayor que Jesús. Contando desde allí las 40 semanas de gestación, Jesús nace justo en la semana de la fiesta de los Tabernáculos.

Gestación de Elizabeth y María en comparación temporal
Cristo nació en la fiesta de los tabernáculos (sep/oct)

Cuando la Biblia proporciona una cantidad de detalles que en apariencia parecen irrelevantes —el turno sacerdotal al que pertenecía Zacarías, el momento exacto en que concibió Elisabet, y la diferencia de meses entre su embarazo y el de María— no lo hace al azar. Si todos esos datos, puestos en conjunto, conducen a una conclusión clara, no se está ante una coincidencia, sino ante una intención deliberada. Esos detalles fueron incluidos precisamente para guiar hacia este propósito.

Detalles proporcionados por el texto bíblico

La gloria de Dios y los tres santuarios

A lo largo de la historia del pueblo de Israel, Dios mandó construir tres santuarios. El motivo era clarísimo:

…harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Éxodo 25:8

El primero fue el tabernáculo portátil del desierto. El segundo fue el Templo de Salomón. El tercero fue el Templo de Zorobabel, más tarde ampliado por Herodes, donde estuvo Jesús.

Cuando Moisés y Aarón inauguraron el tabernáculo, la Biblia dice en Levítico 9 que «la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo», porque «salió fuego de delante de Jehová, el cual consumió el holocausto.»

23 Luego entraron Moisés y Aarón en el Tabernáculo de reunión. Cuando salieron, bendijeron al pueblo, y la gloria de Jehová se manifestó a todo el pueblo. 24 Salió fuego de la presencia de Jehová y consumió el holocausto con las grasas que estaban sobre el altar. Al ver esto, todos los del pueblo alabaron y se postraron sobre sus rostros. Levítico 9:23-24

La inauguración del Templo de Salomón fue una manifestación paralela:

…descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto… y la gloria de Jehová llenó la casa. 2 Crónicas 7:1

¿Y cuándo ocurrió esto? El versículo 9 lo aclara: estaban celebrando la fiesta de los tabernáculos.

Pero cuando se inauguró el Templo de Zorobabel, no descendió fuego del cielo. Sin embargo, el profeta Hageo había profetizado tres años antes:

La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera. Hageo 2:9

¿Cómo sería posible, si al inaugurarse el templo no cayó fuego del cielo? Dos versículos antes, Hageo da la respuesta:

…vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa. Hageo 2:7

Y eso es exactamente lo que Juan registra:

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre). Juan 1:14

El verbo que Juan utiliza en el original griego es eskēnōsen, que se traduce literalmente como «puso su tienda.» No es un verbo común para decir que «habitó»: es una rareza estilística única en el griego koiné que evoca directamente el tabernáculo del Antiguo Testamento. La Biblia Textual lo traduce así: «Y el Logos se hizo carne, y tabernaculizó entre nosotros.» La gloria de Dios que antes llenaba el Templo en la fiesta de los Tabernáculos, ahora se hacía carne en esa misma fiesta.

Dios no indicó claramente en las Escrituras la fecha del nacimiento de Jesús para que los cristianos no hicieran de ella una fiesta pagana. Pero dejó pistas para que se pueda descubrir que no envió su gloria en forma de fuego del cielo cuando se inauguró el tercer templo, sino que en la fiesta de los Tabernáculos envió a Emanuel: Dios con nosotros. Su gloria, hecha carne.

La profecía de Daniel 9 y las fiestas como tipologías de Cristo

El año en que moriría el Mesías, fue revelado por la profecía de las setenta semanas de Daniel 9. En Daniel 9:27 dice “a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.” Coincidiendo la profecía de la mitad de la semana, con el año en que muere el Mesías y fue precisamente con su muerte que todo el sistema de sacrificio y ofrenda queda obsoleto y anulado.

La fecha de la muerte de Cristo profetizada por Daniel

El mes, el día e incluso la hora de su muerte fue revelado por la fiesta de la Pascua, como tipología profética llena de detalles de como Cristo, el verdadero cordero de Dios, quitaría el pecado del mundo.

El día de su nacimiento, era revelado por la fiesta de los tabernáculos. Tal como dice Gálatas:

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la Ley. Gálatas 4:4

Las fiestas simbolizaban la vida de Cristo

Cristo no solo vivió guardando las fiestas solemnes, sino que su vida fue el cumplimiento profético de las mismas. Es simbólicamente perfecto: nace en la festividad que celebra la presencia de Dios con su pueblo.

El pesebre, la sukáh y el octavo día

Cuando el ángel les anunció a los pastores el nacimiento de Jesús, les dio una señal específica:

…Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Lucas 2:12

El ángel no menciona el pesebre como un dato trivial, sino como una señal divina.

La fiesta de los Tabernáculos se llama Sukkot (סֻכּוֹת), que significa cabañas. En Génesis 33:17 dice que Jacob:

…fue a Sucot; allí se edificó una casa e hizo cabañas para su ganado; por tanto, puso por nombre Sucot a aquel lugar. Génesis 33:17

El Mesías nació en una sukáh (סֻכָּה), el singular de sukkot: una cabaña para ganado. Por eso estaba acostado en un pesebre, un recipiente para dar de comer a los animales.

El Rey del universo vino a un refugio improvisado y humilde. Y eso es exactamente lo que conmemora Sukkot: el tiempo en que Israel vivió en tiendas y Dios habitó en medio de ellos. Él mismo es la sukáh viviente: la presencia de Dios entre los hombres.

Hay un detalle más que no puede pasar por alto.

…el octavo día tendrían santa convocación. Levítico 23:36

…cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús. Lucas 2:21

No es coincidencia que Jesús haya sido circuncidado en el octavo día, justo al terminar la fiesta de los Tabernáculos. Fue la forma más sutil y poderosa de anunciar que el nuevo pacto estaba comenzando. 

El que «tabernaculizó» entre nosotros derramaba su sangre y recibía el nombre que marcaría su misión: salvar a su pueblo de sus pecados. Y ese octavo día, que en Sukkot marca un nuevo comienzo, anunciaba desde su nacimiento lo que sería su propósito: restaurar la comunión destruida para que Dios pudiera habitar con su pueblo eternamente.

Sukkot y la segunda venida

La fiesta de los Tabernáculos no solo apunta al nacimiento de Cristo. Como fiesta de otoño, apunta también a su reinado futuro.

…todos los que sobrevivieren de las naciones… subirán de año en año para adorar al Rey… y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Zacarías 14:16

En Apocalipsis 7:9, Juan ve una gran multitud de todas las naciones, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en las manos. Eso es exactamente lo que se hacía en Sukkot:

…tomaréis… ramas de palmeras… y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios. Levítico 23:40

Y la promesa final:

He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Apocalipsis 21:3

Todo comenzó en un pesebre. Todo termina en un trono, entre redimidos, con Dios habitando por fin entre nosotros para siempre.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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