La mayoría de las veces que se explica lo que significa la fe, se recurre a Hebreos 11:1:
La fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1
Sin embargo, este versículo no está definiendo a la fe, sino describiendo una de sus características. La fe es mucho más que una certeza de una verdad bíblica. Santiago lo deja en claro:
Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. Santiago 2:19
La fe auténtica trasciende el conocimiento intelectual. Desentrañar su verdadero significado bíblico es el propósito de lo que sigue.
Índice de Contenidos
- Las dos dimensiones de la fe
- La fe que impulsa a la acción
- El núcleo de la definición de la fe
- Las acciones externas e internas de la salvación
- La gracia preveniente
- Las dos ilustraciones bíblicas de la fe
- La transformación que produce la fe
- La fe fingida: dos formas de equivocarse
- La ley como guía, no como mérito
- Definición de la fe
- Diapositivas
Tabla de contenidos
ToggleLas dos dimensiones de la fe
La fe es una acción que realiza Dios en el hombre a través del Espíritu Santo, y tiene dos dimensiones inseparables. La interior es la certeza y confianza en la palabra de Dios. La exterior son la acción y la obediencia que se manifiestan como fruto visible de esa confianza. Ambas reflejan una fe viva y auténtica.
La fe es el medio por el cual se obtiene la salvación.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe. Efesios 2:8
Esto no debe sorprender, ya que la fe no es ningún mérito propio sino un don de Dios otorgado a través del Espíritu Santo.
…y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:9
Y la fe es fruto del Espíritu.
Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe. Gálatas 5:22
La fe que impulsa a la acción
Gracias a Hebreos 11:1 sabemos que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Sin embargo, la fe bíblica no se queda en el nivel de creencia o certeza intelectual: es una confianza que impulsa a la acción.
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1
El capítulo 11 de Hebreos, conocido como el capítulo de los héroes de la fe, está lleno de personas que no solo creyeron sino que actuaron en consecuencia.
Vale notar que ese capítulo no es el comienzo de la explicación sobre la fe. Pablo viene hablando de ella desde el capítulo anterior, y por eso el versículo 1 empieza diciendo «es pues», dando una conclusión del texto anterior. El último párrafo del capítulo 10 habla del justo que vivirá por la fe y dice:
No perdáis, pues, vuestra confianza. Hebreos 10:35
Y Santiago es explícito:
La fe, si no tiene obras, es muerta. Santiago 2:17
Son las obras del Espíritu Santo en nuestra vida. La fe tiene una certeza y convicción tan grande que deriva en una confianza en el Señor que mueve a actuar en consecuencia.
El núcleo de la definición de la fe
¿Significa entonces que cualquier acción basada en la confianza constituye fe? No necesariamente. Tomar un avión en día de tormenta implica confiar en la seriedad de la empresa y la experiencia del piloto, pero eso no es fe. Es una confianza basada en hechos, probabilidades y estadísticas.
Aquí está lo más importante y el núcleo de la definición de la fe: la fe es una certeza y confianza plena basada en una relación de amor con Dios. Y cuanto más fuerte es esa relación, más certeza se tiene en su palabra y más se confía en Él.
En otras palabras, la fe crece. Hasta el punto de confiar y obedecer aunque lo que se pida vaya contra toda lógica y contra toda estadística. La fe no desecha la razón, pero está basada en una relación de amor con Dios.
…lo que realmente vale es la fe que obra por el amor. Gálatas 5:6
Por eso la Biblia dice:
…la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 10:17
Porque entender y creer en el amor de Dios nos motiva a tener una relación de amor con Él. Y la mayor manifestación de ese amor fue Cristo.
…que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor. Efesios 3:17
…el amor de Cristo nos constriñe. 2 Corintios 5:14
«Constriñe» significa impulsa, motiva. La Biblia está llena de versículos que hablan de que la salvación y la vida eterna vienen de conocer a Cristo.
Las acciones externas e internas de la salvación
Cristo realizó para la salvación de todos los hombres cinco acciones fundamentales. La primera es que, como el Segundo Adán, hace nuevas todas las cosas, ya que el mal había afectado a toda la creación.
Las otras cuatro son acciones legales que debían realizarse con derramamiento de sangre: son diferentes facetas del perdón de Dios expresadas con terminología judicial en las palabras redención, propiciación, expiación y remisión. Todas fueron realizadas para todos los humanos, externamente, sin nuestra participación, y las realizó Jesús en soledad.
El libro de Apocalipsis lo describe con elocuencia. En el capítulo 5, Juan lloraba porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro de los redimidos, hasta que aparece un Cordero como inmolado que redimió con su sangre y fue el único digno de tomar el libro y abrir sus sellos.
4 Y lloraba yo mucho, porque no se hallaba a nadie que fuera digno de abrir el libro, ni siquiera de mirarlo. 9 Y cantaban un cántico nuevo, diciendo:
«Digno eres de tomar el libroy de abrir sus sellos,porque tú fuiste inmolado,y con tu sangre nos has redimido para Dios,de todo linaje, lengua, pueblo y nación. Apocalipsis 5:4,9
Isaías, refiriéndose a la misión de Jesús y que este la debía llevar sola, dice:
He pisado yo solo el lagar. Isaías 63:3
Y no existe mayor prueba de que tuvo que pagar ese precio en soledad que el momento en que desde la cruz exclamó: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?»
Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: «Elí, Elí, ¿lama sabactani?» (que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?»). Mateo 27:46
Pero a la vez hay otras acciones del proceso de salvación que se desarrollan internamente dentro del ser humano, representadas en la Biblia por el agua, porque son realizadas con la ayuda del Espíritu Santo.
En primer lugar, Cristo siendo cien por ciento Dios mostró el amor de Dios de una forma que solo Él podía mostrar en su plenitud, y el Espíritu Santo revela ese amor.
…el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:5
En segundo lugar, al ser cien por ciento hombre, Cristo nos dio su ejemplo de cómo vivir ese amor. Mostró el amor infinito de Dios y enseñó cómo aplicarlo a la vida humana. Y el Espíritu Santo habilita la voluntad para seguir ese ejemplo.
Pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Ezequiel 36:27
La gracia preveniente
Esto es así porque la naturaleza caída hace totalmente imposible que el ser humano tome la iniciativa de entablar una relación de amor con Dios sin que antes intervenga Dios con su gracia a través del Espíritu Santo.
En esto están de acuerdo todas las religiones cristianas. En teología se llama gracia preveniente: la acción inicial de Dios que, por su amor y misericordia, capacita al ser humano para buscarlo, responder a Él y aceptar la salvación. La intervención del Espíritu Santo se efectúa incluso antes de que la persona lo desee o lo busque por sí misma.
Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Filipenses 2:13
Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. 1 Juan 4:19
Las dos ilustraciones bíblicas de la fe
La Biblia ilustra el funcionamiento de la fe con imágenes hermosas y fáciles de entender. Cristo y el Espíritu Santo actúan con el mismo objetivo pero de forma diferente: Cristo influye en un acto puntual y el Espíritu Santo de forma continua, haciendo crecer lo que Cristo hizo.
La primera ilustración es la semilla y el agua. Los creyentes son llamados a ser como un árbol frondoso, pero por naturaleza somos tierra seca. Cristo es la semilla que, como dice Juan 12:24, es necesario que muera para dar mucho fruto: un acto puntual realizado en la cruz.
De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto. Juan 12:24
El agua representa al Espíritu Santo, que riega la tierra continuamente para que la semilla se convierta en un árbol con fruto.
La segunda ilustración es el candelabro del santuario. Los creyentes somos llamados a ser la luz del mundo, representados en los seis brazos del candelabro.
Cristo es el fuego sagrado que, tomado del altar del sacrificio que apunta a su muerte, enciende el candelabro en un acto puntual. El aceite del candelabro representa al Espíritu Santo, que necesita ser llenado diariamente para que el fuego arda de forma continua.
La transformación que produce la fe
…el que me ama, mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. Juan 14:23
…si alguno está en Cristo, nueva criatura es. 2 Corintios 5:17
Es allí donde ocurre el milagro: una transformación progresiva que el Espíritu Santo produce al transformar al creyente a la imagen de Cristo.
Cambian los gustos, los deseos y el comportamiento. Ya no compensa realizar lo que antes se hacía ni separarse de aquel a quien se ama. Y de forma natural, como consecuencia inevitable, surge la obediencia, siempre como obras del Espíritu Santo.
A la vez, el Espíritu Santo ayuda a entender y creer.
...el Espíritu Santo os enseñará todas las cosas. Juan 14:26
…hemos recibido el Espíritu de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido. 1 Corintios 2:12
Sin embargo, algunos rechazan al Espíritu Santo y deciden no creer.
…el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 1 Corintios 2:14
Y otros entienden e incluso creen, pero aún están sin fe. Se mueven en el área de la convicción, pero no de la conversión. Las iglesias están llenas de cristianos que se encuentran en esta situación.
Entender cada vez mejor la palabra de Dios es importante. Pero la fe no consiste en acumular conocimiento para saber más, sino para conocer a Dios mejor y tener con Él una relación transformadora. Tener fe no se trata de conquistar la verdad, sino de ser conquistado por el amor de Dios.
El conocimiento no salva. Lo que salva es una relación de amor con Cristo que nos transforma a su imagen. Pero el conocimiento permite tener una clara imagen de Cristo. Si no se conoce su imagen, ¿cómo parecerse a Él? Si no se sabe cuál es su camino, ¿cómo seguir sus pasos?
De ahí la gran importancia de predicar el evangelio.
14 ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Romanos 10:14-15
La fe fingida: dos formas de equivocarse
¿Significa que si se obedece es señal de que se tiene fe? No necesariamente. Pablo habla de que existe una fe fingida.
…la fe fingida. 1 Timoteo 1:5
Y Jesús en Mateo 7 advierte de forma magistral dos maneras de fingirla.
21 »No todo el que me dice: “¡Señor, Señor!”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” 23 Entonces les declararé: “Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!” Mateo 7:21-23
La primera: no todo el que dice «Señor, Señor» entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre. Las iglesias están llenas de cristianos que dicen «Señor, Señor» pero no hacen la voluntad del Padre: no hay transformación ni crecimiento espiritual. En sus charlas hacen énfasis en que lo importante es Cristo —lo cual es correcto—, pero hacen muy poco énfasis o ninguno en la importancia de seguir sus pasos en obediencia y santidad.
La segunda: Jesús también rechazará a algunos que incluso profetizaron y echaron fuera demonios, llamándolos hacedores de maldad. ¿Por qué rechazaría a personas que hicieron semejantes obras? La respuesta está en sus propias palabras: «Nunca os conocí.»
Si no hay una relación de amor con Él, no sirve de nada obedecer fuera de la fe ni realizar obras por más grandes que sean. El cristianismo también está lleno de personas que encajan en esta categoría: enfatizan lo importante de estudiar la palabra, obedecer la Biblia y ser santos —lo cual es correcto—, pero no practican una relación de amor con Dios ni reflejan el amor de Cristo hacia el prójimo.
Ambos grupos tienen algo en común: carecen de una relación de amor con Cristo que transforma. El énfasis es lo importante.
Esto no se trata de acusar al prójimo. Todos estamos luchando la misma batalla de la fe y en algún momento caemos a uno u otro lado perdiendo el equilibrio.
…el que piensa estar firme, mire que no caiga. 1 Corintios 10:12
Sin fe es imposible agradar a Dios.
…sin fe es imposible agradar a Dios. Hebreos 11:6
La ley como guía, no como mérito
En 1 Timoteo 1:8, Pablo dice que la ley es buena si uno la usa legítimamente, es decir, como consecuencia natural de una relación de amor con Dios, como una guía para seguir los pasos de Cristo y acercarse a Él, y no como actos para ganarse el cielo por méritos propios.
Pero sabemos que la Ley es buena, si uno la usa legítimamente. 1 Timoteo 1:8
Cuando se carece de esa relación de amor con Dios, las buenas obras y la propia justicia son como trapo de inmundicia, como dice Isaías 64:6.
Tus santas ciudades están desiertas,Sión es un desierto,Jerusalén una desolación. Isaías 64:6
Pero cuando se realizan buenas obras como consecuencia natural de la relación con Dios, no se cuentan como propias sino como obras del Espíritu Santo. Hasta en esto fue Cristo el ejemplo:
…el Padre que mora en mí, él hace las obras. Juan 14:10
A veces puede ser mucho más fácil hacer cosas para intentar ganar el cielo que dejar que Cristo habite en nosotros a través del Espíritu Santo, porque esto segundo implica una transformación. Eso es precisamente lo que significa «arrepentimiento» en griego: metanoia (meta: cambiar, noia: mente, entendimiento). Un cambio que no todos están dispuestos a realizar.
La fe no consiste en demostrar lo que hacemos por Dios, sino en manifestar lo que Dios hace en nosotros. No se trata de dedicar la vida a conocer la verdad, sino de vivir una relación verdadera con el Autor de la vida.
Todo lo que no proviene de fe, es pecado. Romanos 14:23
Definición de la fe
La fe es el don del Espíritu Santo que nos guía a tener plena confianza en la palabra de Dios, basada en una relación de amor con Él, transformándonos a su imagen y produciendo en nosotros buenas obras.
Y así cobra todo su sentido la afirmación de que la salvación es por gracia por medio de la fe.
Por CHRISTIAN JABLOÑSKI
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