Lucca Giordana

¿Qué pasa DESPUÉS de la MUERTE? #1 – El ALMA

La correcta comprensión de las creencias fundamentales que enseña la Biblia es clave para todo cristiano que desee relacionarse con Cristo, ya que estas creencias nos ayudan a conocerlo mejor.

Cuando las doctrinas son malinterpretadas, se genera una imagen borrosa y confusa de nuestro Creador. Por lo tanto, entender las doctrinas se convierte en una llave fundamental para poder interpretar el libro de Apocalipsis, que no es otra cosa que la revelación de Jesucristo, tal como lo indica su primer versículo.

Comencemos analizando una de las doctrinas más importantes: el estado de los muertos. El libro de Apocalipsis aborda numerosos temas, como los juicios y las resurrecciones, los cuales serán imposibles de entender si no comprendemos correctamente esta doctrina.

Para conocer con certeza lo que la Biblia enseña y evitar todo tipo de especulación, aplicaremos lo aprendido en el post anterior donde se explican métodos sencillos y prácticos de interpretación y exégesis.

Si aún no has leído ese post, te recomiendo encarecidamente que lo hagas para poder entender las herramientas que utilizaremos hoy, las cuales nos ayudarán a reconocer cuándo se está manipulando o forzando el texto bíblico.

Respecto al dogma del estado de los muertos, existen dos creencias contrapuestas, las cuales denominaremos Creencia 1 y Creencia 2.

La Creencia 1 sostiene que el cuerpo inerte, más el soplo de vida de Dios, forman un alma viviente o persona; es decir, el hombre es un alma.

Por el contrario, la Creencia 2 enseña que dentro del cuerpo reside el alma y el espíritu; es decir, el hombre tiene un alma.

Según la Creencia 1, al morir, el cuerpo vuelve al polvo, el soplo de vida regresa a Dios, y, por consiguiente, el alma deja de existir. En otras palabras, el alma es mortal y permanece en un estado de total inconsciencia hasta la resurrección.

En contraposición, la Creencia 2 enseña que, al morir, el cuerpo vuelve al polvo, pero el alma va al cielo o al infierno, según corresponda. Es decir, el alma es inmortal y, allí donde vaya, permanece consciente.

Finalmente, en cuanto a la resurrección, la Creencia 1 afirma que Jesús resucitará a los muertos que están en el sepulcro, devolviéndolos a la vida. Mientras que la Creencia 2 sugiere que Jesús entregará un cuerpo a las almas que ya están en el cielo.

Aunque la mayoría de los cristianos se adhieren a la Creencia 2, en este análisis vamos a descubrir que la Biblia enseña de forma clara y contundente, a través de decenas de versículos, la Creencia 1 (la del alma mortal), que es la doctrina correcta. Esta contradice tajantemente la segunda creencia (la del alma inmortal), la cual es una falsa doctrina.

Para corroborar esto, analizaremos todos los textos que hablen del tema y, por supuesto, también revisaremos aquellos textos que suelen utilizarse para justificar la idea contraria.

Creación del hombre

Comencemos por el principio y veamos qué dice la Biblia acerca de cómo fue creado el hombre. En Génesis 2:7 leemos: 

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra… Genesis 2:7

Efectivamente, la ciencia ha podido comprobar que los cuerpos de los seres vivos están compuestos por los mismos elementos químicos que se encuentran en la tierra.

El texto continúa:

…y sopló en su nariz aliento de vida. Genesis 2:7

Ese cuerpo inerte recibe el espíritu que proviene de Dios, conocido como el aliento de vida. En el Antiguo Testamento, este se llama en hebreo «Ruaj», y en el Nuevo Testamento, en griego «Pneuma».

La ciencia puede poner en funcionamiento cualquier motor que tenga todas sus partes intactas, pero muchos científicos a lo largo de la historia han dedicado sus vidas a intentar revivir un cuerpo muerto. 

A pesar de que estuviera perfectamente preservado, con todos sus órganos y sistemas en perfecto estado, jamás lo consiguieron. Llegaron a la conclusión de que “falta algo”. 

No importa cuánto lo intenten, nunca lo lograrán, porque una vez que el aliento de vida, que proviene de Dios, se va, ya no puede ser restituido. Así de simple. Finalmente, el texto concluye diciendo: 

…y fue el hombre un alma viviente. Genesis 2:7 

Es decir, un «Nefesh». Cada vez que aparece la palabra «alma» en el Antiguo Testamento, en hebreo es «Nefesh», y en el Nuevo Testamento, en griego, se pronuncia «psísji», admitiendo dos transliteraciones: «ψυχή» (Psujé o psique). Nosotros utilizaremos «Psujé», que se asemeja más a nuestra fonética española.

Es decir, lo que el texto está diciendo es que el cuerpo, unido al espíritu de Dios o aliento de vida, forma un alma, o un ser viviente. El alma es sinónimo de vida, una vida que no puede existir fuera del cuerpo, precisamente porque esa vida está formada por un cuerpo y el soplo o espíritu que proviene de Dios.

Al referirse a los humanos, esa alma es sinónimo de persona, y no tiene relación con la idea de que el cuerpo es un mero recipiente que alberga un alma inmortal.

¿Qué sucede cuando morimos?

Veamos ahora varios versículos que explican qué sucede con todo esto cuando morimos. En Eclesiastés 12:7 se dice:

volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio. Eclesiastés 12:7

En Job 34:14-15 leemos:

14 Si Dios retirara su espíritu y su aliento, 15 toda carne perecería juntamente, y el hombre volvería al polvo.      Job 34:14-15

En Salmos 146:4 y Santiago 2:26 se expresa la misma idea. 

pues sale su aliento y vuelve a la tierra;
en ese mismo día perecen sus pensamientos. Salmos 146:4
Así como el cuerpo sin espíritu está muerto, también la fe sin obras está muerta. Santiago 2:26
 

Es decir, varios versículos, en la misma línea de lo que hemos explicado, nos dicen que, al morir, el espíritu o aliento de vida regresa a Dios y el cuerpo vuelve al polvo. 

Si el alma fuese inmortal, ¿no sería lógico que el texto bíblico explicara lo que ocurre con ella, en lugar de hablar solo del cuerpo y el espíritu? No lo hace, simplemente porque el alma no va a ningún lado, sino que deja de existir.

Ahora avanzaremos con los versículos que nos explican de forma clara y sencilla que el alma es mortal.

Como vimos, el cuerpo, junto con el espíritu de Dios o aliento de vida, forman un alma viviente («Nefesh»), es decir, un ser viviente, o lo que es lo mismo, una persona.

Tan es así que la palabra «Nefesh», que aparece en el Antiguo Testamento 754 veces, se traduce más frecuentemente como «vida» o «persona» que como «alma».

¿Sabías que en la Biblia existen numerosos textos que afirman que el alma es mortal o que puede morir?

El profeta Ezequiel lo menciona en dos ocasiones en el capítulo 18, afirmando que «el alma que pecare, esa morirá».

4 He aquí que todas las almas son mías: como el alma del padre, así el alma del hijo es mía. El alma que peque, esa morirá. 20 El alma que peque, esa morirá. El hijo no llevará el pecado del padre ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo recaerá sobre él y la impiedad del impío recaerá sobre él. Ezequiel 18:4,20

Asimismo, en 1 Timoteo 6:16, se declara que solo Dios posee inmortalidad.

el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible y a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver. A él sea la honra y el imperio sempiterno. Amén. 1 Timoteo 6:16

Además de estos textos, existe una gran cantidad de versículos que señalan que el alma, o «nefesh», puede morir o ser matada. Sin embargo, debido a que las traducciones no solo son interpretativas, sino también a menudo tendenciosas, en muchas ocasiones, cuando el texto se refiere a la muerte del alma, la palabra «nefesh» se traduce como «persona» o «vida».

Por ejemplo, en Levítico 24:17 leemos: 

Asimismo, el hombre que hiera de muerte a cualquier persona, sufrirá la muerte. Levítico 24:7

En realidad, el texto dice: «que hiera de muerte a cualquier nefesh (alma)». De igual forma, en Deuteronomio 27:25 se declara:

Maldito el que reciba soborno para quitar la vida inocente. Deuteronomio 27:25

En este caso, el texto original menciona «para matar un nefesh inocente». Aquí abajo dejo una imagen donde se presentan algunos versículos que hablan claramente sobre la posibilidad de que el alma muera o sea asesinada.

Lo mismo ocurre en el Nuevo Testamento. A continuación también dejare una imagen donde se muestran algunos versículos donde un ángel o el propio Jesús hablaba del alma en los mismos términos que en el Antiguo Testamento, usándola como sinónimo de persona o vida, y que, por tanto, puede morir o ser asesinada.

Así, encontramos una gran cantidad de versículos a lo largo de toda la Biblia que nos repiten incansablemente que el alma es mortal, que puede morir o ser matada. 

Por el contrario, no hay un solo texto que afirme con la misma claridad y sencillez que el alma del hombre es inmortal. Es sorprendente que, con toda esta evidencia bíblica, aún se siga creyendo en la inmortalidad del alma.

Pero continuemos, porque aún hay mucho más por explorar.

¿Qué dice la Biblia sobre el destino del alma después de la muerte?

Numerosos textos en la Biblia afirman que, al morir, nos convertimos en polvo o regresamos al polvo, ya que en el Antiguo Testamento se dice que vamos al Seol (en hebreo) o Hades (en griego), que significa sepulcro. 

Por eso, en latín, se tradujo como «infernum», de donde proviene la palabra «infierno», que etimológicamente significa «lugar inferior», «subterráneo». Todas estas expresiones se refieren al sepulcro. En Job 17:16 leemos: 

A la profundidad del Seol descenderán, y descansaremos juntos en el polvo. Job 17:16

Dejando claro que ir al Seol es sinónimo de regresar al polvo.

De la misma manera, hay muchos textos que afirman que, al morir, volvemos al polvo. Esto se encuentra en Eclesiastés, Job, Salmos e Isaías, y está en consonancia con el contexto general de la Biblia.

Es notable que no haya ningún texto que afirme que, al morir, el alma asciende al cielo. Esto se debe a que, al morir, solo vamos al sepulcro y nos convertimos en polvo. La idea de que el alma abandona el cuerpo para ir al cielo o al infierno es un invento humano, no una enseñanza bíblica.

¿Cómo se relata la muerte en la Biblia?

Si al morir el alma de los santos ascendiera al cielo, lo más lógico sería que, cuando la Biblia relata la muerte de un patriarca o profeta, se expresara algo como: «y fue a encontrarse con Dios», o «y recibió su recompensa en el cielo», o «y Dios lo recibió en su gloria». 

Sin embargo, el lenguaje bíblico expresa todo lo contrario. De forma sobria y seria, se menciona simplemente que fueron enterrados. Veamos cómo registra la Biblia la muerte de algunos de los principales personajes.

En el caso de Abraham, el padre de la fe, Génesis 25:8 dice simplemente: 

Y exhaló el espíritu, y murió Abraham, y fue unido a su pueblo. Génesis 25:8

De Isaac, dice prácticamente lo mismo:

Exhaló el espíritu y murió, y fue reunido con su pueblo. Genesis 35:29

Y de manera similar, se describe la muerte de Jacob, José, Josué, Samuel, Salomón, entre otros.

Algunos argumentan que las frases en los versículos que dicen «se reunieron con sus padres o con su pueblo» son una referencia a que ascendieron al cielo para reunirse con ellos. 

Sin embargo, al leer cuidadosamente, se puede notar que esta frase no significa que ascendieron al cielo, sino que fueron enterrados donde estaban enterrados sus padres, familia o pueblo. Esto se puede demostrar con varios argumentos:

En primer lugar, al leer bien todos los versículos, se observa que era costumbre en la época indicar, tan pronto como morían, dónde habían sido enterrados. Esto se menciona en todos los versículos.

En segundo lugar, fíjate que Abraham dice que fue reunido con su pueblo, luego su hijo Isaac, y después el hijo de Isaac, Jacob, todos con la misma expresión. 

Pero cuando llega el turno de José, que fue el primero en morir en Egipto, lejos de donde estaban enterrados sus padres, no se dice que fue unido a su pueblo, sino que «fue puesto en un ataúd».

En tercer lugar, algunos versículos expresan esta idea de manera aún más clara. Por ejemplo, al describir la muerte de Salomón, se dice: «Durmió Salomón con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de su padre David». O, al describir la muerte de David, se dice: «Y durmió David con sus padres, y fue sepultado en su ciudad».

Existen más argumentos, como el que se encuentra en Hechos 2:29, donde se habla de la muerte y sepultura del Rey David, y en el versículo 34 se afirma explícitamente que David «no ascendió al cielo».

29 »Hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. 34 David no subió a los cielos… Hechos 2:29,34

Ahora procederemos a analizar los textos que se utilizan para justificar la idea contraria a la que explica la Biblia.

Comencemos con un versículo que es ampliamente utilizado por aquellos que defienden la idea de la inmortalidad del alma: 1 Tesalonicenses 5:23, que dice: 

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.  1 Tesalonicenses 5:23

Los defensores de la inmortalidad del alma afirman que aquí se mencionan las tres partes de nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Por consiguiente, este texto probaría que tenemos un cuerpo, un alma y un espíritu.

Sin embargo, si tomamos en cuenta el contexto de todos los textos que hablan del tema, como debe hacerse para evitar una interpretación forzada, la conclusión más lógica sería que el texto menciona espíritu, alma y cuerpo simplemente porque son los tres componentes del ser humano (cuerpo + espíritu = alma).

Así, nos encontramos ante un típico ejemplo de texto forzado por interpretación ambigua, donde la interpretación dada es una suposición arbitraria. 

Además, este texto tiene otro problema importante: el tema principal del pasaje es otro, no está tratando directamente el tema que estamos estudiando. 

Observa bien cómo el texto habla de ser santificados por completo y de ser guardados irreprensiblemente, sin explicar en ningún momento cómo está formado el ser humano o qué sucede con cada parte al morir.

Examinemos otro versículo frecuentemente utilizado para justificar la creencia en la posesión de un alma: Hebreos 4:12. Este pasaje dice: 

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:12

En este caso, como en otros, nos encontramos ante una interpretación ambigua. El tema principal del versículo no es el estado del alma, sino el poder y la efectividad de la Palabra de Dios. 

Aquellos que argumentan en favor de la inmortalidad del alma a partir de este texto lo hacen basándose en suposiciones arbitrarias.

Un factor adicional a considerar es que este versículo utiliza una metáfora. La comparación de la Palabra de Dios con una espada de dos filos es claramente figurativa, diseñada para evocar una respuesta emocional en el lector, y no debe ser tomada de manera literal. 

Es por este motivo que las metáforas y las parábolas deben interpretarse siempre a la luz de la doctrina verdadera, y no al revés.

Además, es importante señalar que el Nuevo Testamento, incluso después de la muerte de Cristo, continúa relatando la muerte de manera similar a como lo hace el Antiguo Testamento. 

Por ejemplo, sobre Juan el Bautista, a quien Jesús llamó «el mayor de los profetas« y que era primo de Jesús, se dice simplemente que «tomaron su cuerpo y lo enterraron

11 Trajeron su cabeza en un plato, se la dieron a la muchacha y ella se la entregó a su madre. 12 Entonces llegaron sus discípulos, tomaron el cuerpo, lo enterraron y fueron a dar la noticia a Jesús. Mateo 14:11-12

Respecto a Esteban, el primer mártir cristiano, se narra que, mientras era apedreado, dijo: «Recibe mi espíritu», y luego «durmió.»

59 Mientras lo apedreaban, Esteban oraba y decía: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» 60 Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: «Señor, no les tomes en cuenta este pecado.» Habiendo dicho esto, durmió. Hechos 7:59-60

Esto coincide plenamente con los textos anteriores, apoyando de manera unánime la enseñanza bíblica de que el espíritu vuelve a Dios y el alma deja de existir.

He dejado el caso de Moisés para el final de esta etapa, ya que presenta una situación única. Sabemos con certeza que Moisés está en el cielo porque la Biblia lo muestra en la transfiguración de Cristo, donde Moisés y Elías aparecen para hablar con Jesús.

Aquellos que defienden la inmortalidad del alma ven en la aparición de Moisés una prueba irrefutable de que, al morir, vamos al cielo, ya que Moisés murió, y sabemos que está en el cielo. Sin embargo, yo creo que este es precisamente un ejemplo que demuestra lo contrario.

El caso de Moisés es extraordinario por varias razones. En primer lugar, Moisés fue el primer ser resucitado, mostrando así que Dios tiene poder y victoria sobre la muerte. 

En segundo lugar, Moisés es uno de los dos únicos casos registrados en toda la Biblia donde alguien es resucitado y luego llevado al cielo. 

Este hecho está registrado en Judas 1:9, donde se menciona que, aunque el diablo se opuso a la resurrección de Moisés debido a que Jesús aún no había pagado la redención, Jesús lo resucitó y se lo llevó de todos modos, diciendo: «El Señor te reprenda.»

Pero cuando el arcángel Miguel luchaba con el diablo disputándole el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: «El Señor te reprenda.»  Judas 1:9

El otro caso, después de la transfiguración, ocurre en Mateo 27:51-53, justo en el momento de la muerte de Jesús. 

51 Entonces el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se partieron, 52 los sepulcros se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53 y después que él resucitó, salieron de los sepulcros, entraron en la santa ciudad y aparecieron a muchos. Mateo 27:51-53

Aquí se relata que el velo del templo se rasgó, la tierra tembló, y muchos de los santos «que habían dormido» resucitaron y fueron llevados al cielo junto con Cristo cuando ascendió, siendo llamados «las primicias.» Este evento, sin embargo, lo abordaremos en otro post más adelante al hablar sobre las resurrecciones.

Es crucial destacar que, aunque hubo otros casos de personas resucitadas, estas volvieron a vivir en la tierra, envejecieron y murieron nuevamente de manera natural.

Volviendo al caso de Moisés, no es coincidencia que en la transfiguración aparezcan precisamente Elías y Moisés. Hay numerosos personajes importantes en la Biblia que podrían haber aparecido en ese momento, pero Moisés, siendo el único cuya resurrección y ascenso al cielo está registrada, refuerza la idea de que los demás «duermen.»

Este es otro ejemplo de cómo una interpretación ambigua puede llevar a suposiciones arbitrarias. La narración bíblica de la resurrección de Moisés hace aún más evidente la falta de registros de personas que, al morir, se hayan encontrado con Dios o hayan entrado en el paraíso. ¿No te parece significativo?

Hasta aquí hemos cubierto la primera parte de este análisis. En el siguiente post, continuaremos explorando muchos más versículos que apoyan de forma contundente la enseñanza bíblica sobre el estado de los muertos. ¡No te lo pierdas!

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Métodos de investigación y Exégesis – Como interpretar correctamente

¿Por qué las religiones cristianas difieren en sus creencias si todas basan su fe en el mismo libro, “La Biblia”? ¿Será que la Biblia no es clara? En absoluto, la Biblia es muy clara. 

Sin embargo, existe una manipulación eficiente y elaborada del texto bíblico por parte de las religiones para defender las doctrinas falsas que han venido enseñando durante siglos. Esta manipulación no siempre es consciente; a veces es inconsciente.

El motivo o los motivos por los cuales una religión cristiana enseña doctrinas contrarias a lo que la Biblia enseña es un tema muy interesante que se abordará en otro post. Eso sería el “Por qué”. 

Pero en este post veremos el “CÓMO”. Analizaremos “cómo”, “de qué forma” se realiza una tergiversación del texto bíblico, la cual es sutil y muy difícil de detectar. Precisamente por eso, cada religión tiene engañados a tantos creyentes cristianos sinceros.

Sin embargo, es fácil de detectar si se cuenta con las herramientas adecuadas. En este post, se presentará un método fácil y simple de interpretación y exégesis, que proporcionará las herramientas necesarias para notar inmediatamente cuando alguien está manipulando o forzando el texto bíblico para hacerle decir a la Biblia lo que no dice.

Sin duda alguna, la comprensión correcta de las doctrinas bíblicas es una de las llaves indispensables para entender las profecías, especialmente las del Apocalipsis. 

¿Cómo vamos a entender lo que se enseña sobre la resurrección sin una correcta comprensión de la doctrina del estado de los muertos? ¿Cómo vamos a entender el juicio sin una correcta comprensión de la ley de Dios, o el plan de salvación sin entender el ministerio intercesor de Cristo y la doctrina de la justificación por la fe? Es imposible.

Existe tanto en juego en la correcta comprensión de una doctrina, que, al haber tantas religiones cristianas que difieren en las enseñanzas de sus dogmas, no me puedo arriesgar a depender de la suerte para estar justo en la religión que me enseñe todas las doctrinas correctamente. 

Por eso, debemos comprobar por nosotros mismos si estamos en lo correcto. ¿Cómo logramos esto? Aplicando, por supuesto, principios de interpretación y exégesis.

La mayoría de las religiones cristianas están de acuerdo con estos principios de interpretación, que son sencillos y lógicos, pero no siempre los aplican. Estos principios nos protegen de falsos maestros con sus propias interpretaciones, que, te puedo asegurar, abundan.

Existen innumerables libros que hablan de este tema, y cuya lectura puede ser pesada y tediosa. La idea de este post es resumir de forma sencilla estos principios, de modo que podamos entenderlos con ejemplos prácticos y aplicarlos de manera fácil para detectar de inmediato si se está manipulando el texto bíblico. 

¿Cómo saber lo que la Biblia enseña sobre un tema? 

Para saber con certeza lo que la Biblia enseña sobre un tema, el paso lógico es muy sencillo:

Hay que analizar todos los textos que hablan claramente del tema que estamos estudiando. Así de simple. Vamos a desglosar esta frase en dos partes:

En primer lugar, se analizan todos los textos. No podemos extraer una enseñanza de la Biblia de un solo versículo, y mucho menos un dogma. ¿Por qué? Por motivos obvios. Si tomo un versículo aislado, puedo demostrar cualquier cosa con la Biblia. Habrás escuchado que un texto sin su contexto es un pretexto.

En segundo lugar, tienen que ser textos que hablen claramente del tema que estamos estudiando. Es fundamental que los versículos estén tratando el tema; y aquí también se encuentra gran parte de las falacias sutiles.

Así que, para no caer en el engaño de la manipulación del texto, es totalmente imprescindible analizar el contexto. Y eso significa, nada más y nada menos, que ver todo lo que la Biblia dice al respecto, y no solo el versículo o los versículos que el predicador o maestro de turno escoge para justificar su doctrina.

Ese contexto lo dividimos en tres:

  1. Contexto inmediato: La idea central de lo que viene hablando el autor.
  2. Contexto mediato del autor: Todo lo que escribió el autor sobre ese tema en el resto del libro y en otros libros si escribió más de uno.
  3. Contexto general de la Biblia: Lo que dijeron el resto de los autores en todos los libros de la Biblia.

Si hacemos esto, si buscamos todos los textos que hablan del tema, y los buscamos sin una idea preconcebida, encontraremos una gran cantidad de versículos con la idea predominante en toda la Biblia, es decir, la doctrina verdadera.

Tengan en cuenta que en teología, al igual que en cualquier ciencia del saber, siempre se debe ir de lo fácil a lo difícil. Y lo lógico para abordar un tema sería ir de un texto sencillo y claro que explica el tema sin ninguna duda, para luego comprender los más complejos y de profundidad teológica.

Si por el contrario, abordamos los versículos de interpretación ambigua sin considerar los que tienen una interpretación obvia, es evidente que hay una intención de manipular el texto.

Entonces, ¿cuáles son las evidencias inequívocas de que se está manipulando el texto?

  1. En primer lugar, no se muestran, ni se consideran, ni siquiera se mencionan la gran cantidad de versículos que hablan sobre el tema y enseñan la idea predominante. Y si se los menciona porque no tienen más remedio, se los presenta como excepciones aisladas. Luego, se intenta rebatirlos con interpretaciones arbitrarias, es decir, contrarias a toda lógica.
  2. En segundo lugar, solo se usan textos forzados que justifican una idea preconcebida. Como se presentan sin considerar los textos de la idea predominante, son sí o sí textos fuera de contexto. (Por eso son forzados).

Ahora bien, ¿sabes cuál es la diferencia entre educación y adoctrinamiento? Normalmente, se dice que a alguien le han lavado el cerebro cuando cree algo diferente a lo que nosotros creemos, pero te aseguro que esa no es la definición adecuada.

El adoctrinamiento es cuando alguien te transmite un dogma o doctrina (una creencia indiscutible) imponiéndote su aceptación. Esa imposición puede ser por la fuerza, por medio de amenazas o mediante engaños sutiles, privándote de la libertad de cuestionarla. Cuanto más fuerte es esa imposición, mayor es el grado de adoctrinamiento.

Precisamente por eso, nosotros no solo vamos a quedarnos con los textos encontrados (la idea predominante), sino que también vamos a analizar los textos que normalmente se utilizan para demostrar una idea diferente. Estos textos forzados los vamos a dividir en cinco grupos o tipos diferentes.

Para que alguien utilice cualquiera de estos cinco tipos de textos para demostrar o justificar una falsa doctrina, se necesitan siempre «suposiciones arbitrarias». Es decir, suposiciones basadas en el capricho, en lugar de la razón, ya que no toman en cuenta el contexto.

Aquí está el secreto: para no ser engañado, debes ser capaz de detectar la «suposición arbitraria». Un versículo forzado puede estar dentro de uno o más grupos a la vez, y si aprendemos a identificarlos, nos será más fácil detectar la «suposición arbitraria».

Por este motivo, en todos los casos, los textos forzados deben ser interpretados a la luz de la doctrina verdadera enseñada por el contexto, y no al revés.

Comencemos analizando el primer tipo de textos:

a) Parábolas, metáforas, o historias.

Presten atención a lo que voy a decir ahora, pues esto es de suma importancia: no se puede establecer una doctrina basándose en una parábola. ¿Por qué?

Las parábolas son «breves narraciones simbólicas con una enseñanza moral». Por definición, se trata de un «suceso fingido». Sin embargo, no todas las partes de la parábola tienen una simbología o una enseñanza moral; algunas simplemente están presentes para completar la historia.

Por consiguiente, es imprescindible conocer la doctrina primero para poder identificar «cuál es la aplicación o enseñanza». Esto mismo se aplica a las metáforas, que son figuras retóricas que recurren a un uso figurado del lenguaje, y a las historias bíblicas.

No sabremos por qué están en la Biblia ni cuál es su aplicación o enseñanza, a menos que conozcamos primero las enseñanzas que Dios dejó para sus hijos. Por eso no se puede extraer una doctrina de una parábola, metáfora o historia.

Ahora bien, ¿por qué es importante enfatizar que las parábolas son narraciones simbólicas y que las metáforas tienen un uso figurado? Porque, aunque contengan frases dichas por los apóstoles o el propio Jesús, por definición son sucesos fingidos y nunca deben ser tomados de manera literal.

Veamos un ejemplo práctico de lo que estamos diciendo con la parábola de la oveja perdida que se encuentra en Lucas 15:4-7.

En esta parábola, una persona que tenía 100 ovejas pierde una y deja las 99 para ir a buscar a la perdida. Finalmente, la encuentra y celebra con sus amigos. En la parábola, Jesús termina diciendo: 

Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. Lucas 15:7

Entonces, utilizando esta última frase, alguien podría concluir, interpretando, que hay personas en este mundo «que no necesitan arrepentimiento».

Alguien podría decir: «Christian, eso es ridículo» (porque hay muchos textos en la Biblia que afirman que todos hemos pecado y que todos necesitamos arrepentimiento). Pero yo podría argumentar que es así porque Jesús lo dijo en una parábola.

¿Se dan cuenta de que no se puede sacar una doctrina o enseñanza de una parábola si contradice todo lo enseñado al respecto por Jesús, los profetas y los apóstoles?

Es decir, como las parábolas deben ser interpretadas a la luz de la doctrina verdadera enseñada por el contexto, y no al revés, una vez que conozco el contexto, me doy cuenta de que la enseñanza de la parábola es el gozo del cielo por cada arrepentido, y el resto está simplemente para rellenar la historia.

Esto lo explicó muy bien Jesús en Lucas 8:10, cuando dijo:

A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan. Lucas 8:10

En este caso:

  • Vosotros: (los que escuchan y conocen la palabra de Dios)
  • Los otros: (los que no escuchan y no conocen la palabra de Dios, los cuales “oyendo las parábolas no entienden.”)

Así que siempre las parábolas, metáforas e historias deben ser interpretadas a la luz de las doctrinas verdaderas enseñadas por el contexto, y no al revés.

Pasemos al segundo grupo de versículos forzados.

b) Textos que hablan de otro tema

Estos son textos donde claramente se nota que el autor está hablando de otra cosa y no tratan directamente el tema que estamos estudiando. Esta es una de las formas más sutiles de confundirnos sin que nos demos cuenta.

Cuando un versículo no habla directamente del tema que estamos estudiando, es lógico que debamos proceder de lo fácil y claro a lo difícil, confuso y ambiguo. 

Es decir, primero hay que conocer la doctrina; debemos ir a los textos que sí estén hablando del tema para saber si efectivamente podemos relacionar este versículo y cuál es la interpretación correcta.

Para que esto se entienda mejor, pondré un ejemplo no bíblico, es decir, de la vida cotidiana actual, para ser más breve. Los ejemplos bíblicos nos llevarían un poco más de tiempo, y ya los veremos en detalle cuando analicemos cada una de las doctrinas.

Imaginemos que una maestra da un comunicado a sus alumnos:

«Chicos, no debemos esperar a que suene el timbre de final del recreo, que nos indica que debemos entrar al aula, para ir al baño. Debemos ir al baño mientras dure el recreo, antes de que suene el timbre, así una vez termine el recreo nos podemos apresurar a entrar al aula sin demora.»

Entonces, un niño dice: «La maestra quiere que entremos al aula corriendo.»

Es cierto que la maestra dijo que se apresuren a entrar al aula sin demora, pero el comunicado no habla de eso. No trata de la manera en que tienen que entrar al aula, ni mucho menos dice que tienen que entrar corriendo. Esa fue una deducción del alumno.

Esto es lo que se hace continuamente con el texto bíblico, pero con un agravante. El agravante es que tanto en el manual de la escuela como en un par de carteles en los pasillos, está indicado que está prohibido correr en los pasillos.

Conociendo el contexto (manual y carteles en este caso), nos daremos cuenta de que:

  1. No debemos entrar corriendo.
  2. La nota habla de ir al baño durante el recreo y no después, y de que tan pronto suene el timbre vayamos al aula.
  3. La interpretación del alumno fue una «suposición arbitraria» por no tomar en cuenta el contexto.

Presta mucha atención a lo que te voy a decir. Este ejemplo es muy obvio y fácil de entender. Pero cuando un ejemplo contradice una doctrina que ha sido la base de tu fe durante toda tu vida, muchos no lo ven, no lo entienden, no lo pueden asimilar. Tienen un paradigma grabado a fuego que es muy difícil de borrar.

Por eso también, en la Biblia se habla tan severamente de los maestros que enseñan falsas doctrinas.

c) Textos de interpretación ambigua

Se trata de versículos que pueden tener dos interpretaciones posibles. Es crucial, por tanto, que primero conozcamos la doctrina enseñada por los textos que no tienen una interpretación ambigua, para que podamos determinar qué interpretación aplicar en estos casos.

Los textos de interpretación ambigua pueden presentar dos posibles interpretaciones, y para respaldar una falsa doctrina, en ocasiones, se aplica:

  1. La interpretación menos probable, en el mejor de los casos.
  2. En muchos casos, una interpretación totalmente improbable, sin considerar la vasta cantidad de textos bíblicos que enseñan lo contrario.

Un ejemplo de un texto que se utiliza con frecuencia para justificar que las personas deben ser bautizadas de bebés es el que se encuentra en Hechos 16:33, que dice:

Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. Hechos 16:33

Quienes defienden esta práctica interpretan la frase «bautizó a todos los suyos» como que también bautizó a los niños pequeños y bebés, usando este texto como prueba de que se debe bautizar a los recién nacidos.

No analizaremos todo el contexto de esta doctrina ahora mismo, pero si simplemente miramos el versículo anterior, que dice:

Y les hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Hechos 16:32

La suposición lógica, considerando el contexto, sería concluir que «todos los suyos» que se bautizaron son los descritos en el versículo anterior, «todos los que estaban en su casa, a quienes les hablaron la palabra del Señor.» Así, no pueden estar incluidos los bebés, quienes no podrían haber entendido la palabra del Señor.

Además, aunque no se tenga en cuenta el contexto, existen otras posibilidades muy probables, como que no hubiese niños pequeños en su familia, y todos fueran mayores de 12 años. Por lo tanto, no podemos usar este versículo para justificar la doctrina del bautismo de los infantes, ya que se basaría en una suposición arbitraria.

d) Textos de traducción ambigua

Como es bien sabido, toda traducción es interpretativa. Los textos de traducción ambigua pueden tener dos posibles traducciones, y para respaldar una falsa doctrina, suelen aplicar la misma estrategia que en el caso anterior de interpretación ambigua:

  1. A veces, se aplica la traducción menos probable, en el mejor de los casos.
  2. En muchas ocasiones, se utiliza una traducción totalmente improbable, al no considerar el contexto en su totalidad.

Es fundamental, como siempre, que primero conozcamos la doctrina para poder discernir cuál traducción aplicar.

Veamos un ejemplo bíblico, sin detenernos demasiado en él. Para justificar la doctrina de la inmortalidad del alma, se cita repetidamente el texto de Lucas 23:43, donde Jesús le dice al ladrón en la cruz:

De cierto, de cierto te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso. Lucas 23:43

Quienes emplean este texto interpretan que es evidente que al morir, el alma va al cielo; por eso Jesús le pudo decir al ladrón que ese mismo día su alma estaría en el paraíso con Él.

Aquí encontramos un típico caso de traducción ambigua, pues las comas simplemente no existían en el griego del Nuevo Testamento; aparecieron siglos después. Por lo tanto, dependiendo de dónde se coloque la coma, Jesús pudo haber dicho también:

«De cierto, de cierto te digo hoy, estarás conmigo en el paraíso.»

En mi opinión, esta es una de las manipulaciones bíblicas más descaradas, pues se sabe con certeza que esta es la traducción correcta por varias razones. Una de ellas, que basta para fundamentar esta postura, es la siguiente:

Cuando Jesús resucita, lo primero que le dice a María en Juan 20:17 es:

No me toques, porque aún no he subido a mi Padre. Juan 20:17

Por lo tanto, la suposición lógica, considerando el contexto, es que Jesús nunca le pudo haber dicho al ladrón que ese mismo día estaría en el paraíso, ya que Jesús mismo dejó en claro que el domingo aún no había ascendido.

Así, esta interpretación se basa en una suposición arbitraria y, en mi opinión, es una de las manipulaciones bíblicas más evidentes, dado que, de las dos posibles traducciones, se toma la totalmente improbable.

e) Los textos que están fuera de contexto socio-cultural

Cuando analizamos los textos bíblicos, es crucial entender su significado original y cómo se relacionan con el contexto socio-cultural de la época. Aquí hay dos preguntas clave que debemos hacernos:

  1. ¿Qué quería decir el texto en esa época, en ese lugar, en esa cultura?
  2. ¿Cuál era el problema de la época o lugar que el autor estaba tratando, y cómo podría diferir del tema que estamos estudiando hoy?

Como siempre, primero debemos conocer la doctrina que la Biblia enseña para determinar si el significado o el tema están fuera de contexto.

Para finalizar los pasos sobre las evidencias de manipulación del texto bíblico, en tercer lugar, se presentan estos textos forzados como argumentos irrefutables, ignorando, insisto, el contexto indispensable para interpretar el versículo correctamente.

Aunque no es el tema principal de este post, es importante señalar que esta situación de enseñanzas con falsas doctrinas a través de la manipulación del texto bíblico está claramente advertida en la profecía bíblica con una simbología rica. 

Hay muchos textos en la Biblia que indican que la sangre de Cristo, representada por el jugo de la vid, simboliza la palabra de Dios o la doctrina verdadera. Por ejemplo, en Juan 6:53, donde se dice:

Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. Juan 6:53

Y luego, en el versículo 63, aclara:

Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63

La palabra de Dios adulterada (falsa doctrina) se representa como el «vino de la fornicación», ya que es la verdad fermentada o adulterada. Aquellos que transmiten esta falsa doctrina son llamados falsos maestros, contra los cuales hay muchas advertencias contundentes en la Biblia. Un ejemplo de esto es 2 Pedro 2:1, donde se menciona que tendrán «destrucción repentina». 

Hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructoras y hasta negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Pedro 2:1

Los que saben que están equivocados y aún así continúan enseñando (es decir, engañando a conciencia) se transforman en lo que la profecía llama «falso profeta», algo gravísimo hasta el punto de que en Apocalipsis 19:20 y 20:10 se les asigna el mismo castigo que al Dragón y a la Bestia.

La bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Apocalipsis 19:20

Y el diablo, que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Apocalipsis 20:10

Cuando en Apocalipsis 12:9 se dice que Satanás engaña al mundo entero, el tercio de la población cristiana de nuestro planeta no queda fuera de esta afirmación. Todo este sistema de engaño creado por las religiones cristianas la profecía lo llama «Babilonia» (que significa confusión).

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. Apocalipsis 12:9

Con respecto a los creyentes, mientras estén en el error porque desconocen la verdad, son el «pueblo de Dios invitado a salir de Babilonia». Sin embargo, aquellos que, habiendo conocido la verdad, no la aceptan, son llamados los que «están embriagados con el vino de la fornicación». 

Son los que no pueden abandonar el error, al igual que un borracho no puede dejar el alcohol y finalmente se pierde en su vicio. La simbología, sin ninguna duda, es otra llave para entender el Apocalipsis.

En Apocalipsis 18:2-4, hablando de ella, dice: «ha caído Babilonia». Y luego hay una advertencia crucial para el pueblo de Dios:

Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas. Apocalipsis 18:4

Al final, el destino de aquellos que persisten en las falsas enseñanzas será el mismo que el de los falsos maestros, por haber confiado más en los hombres que en la palabra de Dios.

Te invito a repasar las enseñanzas de la Biblia utilizando estas herramientas, y te aseguro que te vas a sorprender. Así podrás salir de Babilonia, ya que de esta decisión puede depender tu salvación y la de tu familia.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Las cuatro bestias de Daniel #4 – La bestia de Apocalipsis

En este post ubicaremos los cuatro reinos que vimos en el post anterior y, además, identificaremos otros dos reinos más.

Algunas llaves para entender el Apocalipsis

Son muchos los teólogos que ubican a Babilonia al principio de la cadena profética, colocando a estos cuatro reinos como los cuatro primeros de los siete, incluso entre los teólogos que yo llamo “entendidos”.

Ya que estamos aquí, te voy a describir a los entendidos que yo tanto menciono. Para entender el Apocalipsis, no es suficiente comprender los símbolos; estos son solo una de las varias llaves necesarias para poder abrir este cofre que nos revela el futuro, llaves para descifrar este apasionante libro.

El libro del Apocalipsis habla mucho del Santuario, así que si no entiendes correctamente el Santuario, nunca podrás entender el Apocalipsis. Desde luego, la comprensión del Santuario es otra llave. 

A la vez, el Apocalipsis habla de juicios, de dos grandes juicios: uno antes del milenio y otro después del milenio. 

Sin embargo, jamás podrás comprender lo que el Apocalipsis explica sobre los juicios si no tienes una clara comprensión de algunas doctrinas, especialmente dos: el estado de los muertos y la ley de Dios. Desde luego, la correcta comprensión de las doctrinas bíblicas es otra llave maestra.

Cuando hablo de los “entendidos”, me refiero a teólogos que dominan esas llaves, pero que aún así han incorporado en su interpretación del Apocalipsis algunos mitos; es decir, errores que se han dado por válidos durante años y que hoy en día se aceptan sin más, como si fueran una verdad indiscutible. 

Un solo mito podría distorsionar parte del mensaje, pero varios lo modifican considerablemente. Aquí vamos a derribar el primer gran mito en la interpretación del Apocalipsis: Babilonia no es el primer reino.

Tres motivos por los cuales Babilonia no puede ser el primer reino

En primer lugar, cuando Babilonia se coloca como el primer reino, es necesario incluir al cuerno pequeño como un quinto reino para poder llegar a siete. Sin embargo, esto no concuerda con la simbología presentada en el capítulo 7 del libro de Daniel. En Daniel 7:7-8, se lee:

7 Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos. 8 Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas. Daniel 7:7-8

Y en Daniel 7:23-24:

23 Dijo así: La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará. 24 Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará. Daniel 7:23-24

Es evidente que no se trata de un nuevo reino; de lo contrario, sería una nueva bestia. Más bien, es un cuerno (poder) dentro del mismo reino.

En segundo lugar tenemos la violación de la simbología de Daniel 2. En Daniel 2, tenemos las piernas de la estatua que representan a Roma, y luego los pies, una mezcla de hierro y barro.

Algo del reino anterior estará presente en los pies, junto con el barro, y en estos pies cae la piedra que simboliza la segunda venida de Cristo. No hay espacio para tres reinos más, ya que no hay tres metales adicionales.

Y, por ultimo, en tercer lugar tenemos en Apocalipsis 17 el mismo enigma que intentamos resolver. En Apocalipsis 17:9-10, se lee:

9 Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. Apocalipsis 17:9-10

Cuando el apóstol Juan describe el orden de los siete montes o reinos, posiciona el sexto en tiempo presente. Por tanto, es lógico colocar a Roma en el sexto lugar, ya que era el imperio que gobernaba en el momento en que Juan escribió el Apocalipsis. 

No tiene sentido, desde ningún punto de vista, que el profeta diga «un reino es» y se refiera a un tiempo cronológico que no coincida con su presente.

En el momento en que Juan escribe esto, Roma imperial estaba en pleno ejercicio de sus funciones como bestia, persiguiendo y matando a millares de cristianos.

Es importante prestar atención cuando alguien intenta explicar este enigma colocando en el sexto lugar a un poder o reino que no corresponda al tiempo presente de Juan; verán que la explicación carece de lógica.

¿Qué argumentos presentan aquellos que posicionan a Babilonia en primer lugar?

En primer lugar ellos presentan que «sería raro empezar desde Egipto porque Daniel comienza desde Babilonia.»

Daniel comienza desde Babilonia porque es su presente. Comienza desde Babilonia porque es la cabeza actual en su tiempo profético. Fin del asunto. No hay nada más que explicar.

En segundo lugar, otro argumento que señalan es que en Apocalipsis 13:2 se dice:

Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder, su trono y grande autoridad. Apocalipsis 13:2

Algunos argumentan que Juan, al escribir el Apocalipsis, está observando la cadena profética desde sus días, pero en retrospectiva, mencionando los reinos y culminando en el león. 

En consecuencia, sostienen que la secuencia profética debería concluir en Babilonia. No obstante, quiero plantear dos consideraciones respecto a este argumento.

En primer lugar, Juan no está proporcionando una lista completa; simplemente menciona tres reinos: el leopardo, el oso y el león. Al no estar completa la lista, y al mencionar solo tres reinos, no se puede determinar con certeza qué parte de la secuencia está completando y qué parte está dejando sin completar.

En segundo lugar, es importante destacar que el propósito del texto no es ofrecer una lista completa y exhaustiva de los reinos. Lo que Juan está haciendo aquí es ilustrar que la bestia de la que habla posee características similares a esos tres reinos que menciona en el versículo.

Argumentos a favor de Egipto y Asiria como primera y segunda bestias

Curiosamente, antes de Babilonia, encontramos dos reinos que cumplen con las características para ser considerados parte de las siete cabezas de la bestia: Egipto y Asiria. Ahora veremos varios argumentos a favor de esta secuencia.

En primer lugar, ambos reinos cumplen con el requisito haber intentado «eliminar a todo el pueblo de Dios».

Egipto tuvo un faraón llamado Ramsés, que esclavizó a Israel, y en el momento en que el pueblo de Dios intentaba huir liderado por Moisés, Ramsés, con todo su ejército, se dirigió hacia ellos con la intención de matarlos. 

Sin embargo, Dios intervino para liberarlos, abriendo el Mar Rojo y sepultando a todo el ejército egipcio. Esta historia se encuentra en Éxodo.

Asimismo Asiria, bajo el reinado del rey Senaquerib, formó un enorme ejército para exterminar a todos los judíos en la época del rey Ezequías. Sin embargo, Dios los liberó enviando un ángel que destruyó a todo el ejército asirio. Esta historia está documentada en 2 Reyes 18 y 2 Crónicas 32.

En segundo lugar, Dios también profetizó sobre Egipto y Asiria. En todos los casos, Dios siempre anunció que habría siete ataques contra el pueblo de Dios, y que Él los liberaría.

Así como Dios profetizó sobre los reinos desde Babilonia hasta Roma a través del libro de Daniel, también hizo profecías acerca de los ataques de Egipto y Asiria contra Su pueblo, y de la liberación que les proporcionaría.

En el caso de Egipto, la profecía se encuentra en Génesis 15, con la promesa a Abraham de que el pueblo de Dios sería esclavizado durante 400 años. En el caso de Asiria, la profecía está en Isaías 14.

En tercer lugar, Egipto y Asiria también son representados por bestias. Egipto, símbolo de la idolatría, es representado por una becerra:

Becerra hermosa es Egipto; mas viene destrucción, del norte viene. Jeremías 46:20

Y Asiria por una mula:

Porque ellos subieron a Asiria, como asno montés para sí solo; Efraín con salario alquiló amantes. Oseas 8:9

18 Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del Éufrates? 24 asna montés acostumbrada al desierto, que en su ardor olfatea el viento. De su lujuria, ¿quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se fatigarán, porque en el tiempo de su celo la hallarán. Jeremías 2:18,24

Y por ultimo, en cuarto lugar, hay una relación importante entre Apocalipsis y Egipto en las plagas, tienen un paralelismo muy significativo.

Personalmente, creo que todos los argumentos presentados son suficientes. Pero de todas formas, a medida que vayamos avanzando con esta secuencia, irás viendo que los símbolos encajan de forma tan exacta y precisa que no dejan lugar a dudas.

Como hemos mencionado anteriormente, lo que identifica a estos reinos como «únicos» es que, en un determinado momento de la historia, se han transformado en Bestias al servicio de Satanás. 

Estos imperios adoptan o actúan como «bestias» cuando uno o más de sus reyes deciden exterminar a todo el pueblo de Dios de la faz de la tierra. En este gráfico podemos ver con qué reyes los imperios se convirtieron en bestias. 

Este es el motivo por el cual, en el Apocalipsis, a la cabeza se le llama «Montes» (que significa reinos) y «Reyes», y en Daniel también se utilizan las palabras «reino» y «reyes» de forma indistinta. La exactitud de los símbolos y los significados revelados es impresionante.

Puedo asegurarles que es imposible que Juan se haya puesto de acuerdo con Daniel en todo esto, ya que los separaban más de siete siglos. Esto tuvo que haber sido pensado, organizado y revelado por una mente superior.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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La imagen de Nabucodonosor #3 – Las bestias de Daniel

En el post anterior, nos quedamos en este diagrama.

Sabemos que estos cuatro reinos son parte de las siete cabezas de la bestia del Apocalipsis. En este post, vamos a examinar las características que deben tener los reinos para formar parte de esta lista.

Antes de avanzar en la ubicación de los reinos, vamos a examinar qué características deben tener para poder estar en esta fatídica lista. Saber esto es importante por dos motivos:

En primer lugar, contar con un dato adicional para verificar esa característica en los cuatro reinos que hemos identificado hasta ahora, y confirmar que estamos en el camino correcto. 

Y, en segundo lugar, tener una herramienta más para identificar los reinos que nos faltan para completar los siete.

¿Recuerdan este gráfico que hemos visto en el post anterior?

En este gráfico, observábamos que el dragón, es decir, Satanás, utilizaba a la bestia. Le daba autoridad, poder, y hablaba a través de ella.

¿Para que utiliza el Dragón a la Bestia?

Volvamos a Apocalipsis 12, el único capítulo que nos menciona que el Dragón, es decir, Satanás, tiene las siete cabezas. Esto nos permitirá ver si el capítulo nos da alguna pista sobre cuál es el objetivo del Dragón.

3 … he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos… 4 … Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese… 12 … ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo… 13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón… 15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río… 17 entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Apocalipsis 12:3-4,12-13,15,17

Con estos versículos, queda claro que el Dragón desea destruir a la mujer, que representa a la iglesia de Dios. Como no puede destruir a Dios, se ensaña con su pueblo. El texto dice que se llenó de ira contra la mujer, la persigue y le hace la guerra para destruirla.

Los poderes celestiales no pueden actuar directamente sobre nosotros, sino a través de agentes humanos. Por supuesto, Satanás ha influenciado en muchas ocasiones a lo largo de la historia, buscando destruir a los miembros del pueblo de Dios. 

Sin embargo, la Biblia nos alerta sobre siete intentos específicos que se destacan por su magnitud, por ello las llama bestias. Estos son reinos y reyes que han intentado «eliminar a todo el pueblo de Dios» de la faz de la tierra, es decir, a toda la simiente o remanente.

A diferencia de lo que mucha gente cree, estos reinos no están en la lista por ser los imperios más grandes de la historia. Hubo otros imperios que fueron más grandes que algunos de ellos en términos de población o extensión, como el Imperio Mongol o el Imperio Ruso.

Sino que son estos siete reinos o reyes porque han intentado eliminar a todo el pueblo de Dios de la faz de la tierra.

Aclaración sobre la simbología

Toda la simbología detrás de la bestia, con sus cabezas, cuernos, diademas, etc., que se irá complicando con el tiempo, ha desconcertado a muchos estudiosos de las profecías. Sin embargo, una vez que la entiendes, te das cuenta de que es bastante sencilla y cobra todo el sentido.

Para empezar a comprenderla, aquí te doy el primer consejo: cuando la Biblia se refiere a estos siete acontecimientos de manera genérica, los describe como una “bestia con siete cabezas”. Es decir, el mismo objetivo de Satanás manifestado en siete manifestaciones a lo largo de la historia.

Cuando se habla de cada uno de ellos de manera individual, y alguien está bajo la amenaza de una de estas manifestaciones, se refiere a ella como «bestia» y no como «cabeza». Tiene sentido, ya que si estás frente a una de las cabezas de la bestia, para ti es una bestia, no solo una cabeza. Por eso, la palabra «bestia», en sentido simbólico o profético, nunca aparece en plural.

Dios lleva los símbolos a niveles extraordinarios. No hay forma de que diferentes profetas, con siglos de diferencia, hayan podido ponerse de acuerdo en una simbología tan minuciosa y precisa para codificar un mensaje.

¿Cumplen los cuatro reinos las características?

Antes de seguir avanzando, vamos a comprobar, para ver si estamos bien encaminados, si estos cuatro reinos o reyes han intentado “Eliminar a todo el pueblo de Dios”

Babilonia:

¿Hubo un rey o reyes en Babilonia que dio orden de exterminar al pueblo de Dios? La respuesta es “Si”. Nabucodonosor hizo una estatua de oro, desafiando a Dios y ordeno enviar al horno de fuego a todo aquel que no se arrodillase.

Es decir a todo aquel que quisiera guardar la ley de Dios. En este caso el segundo mandamiento que dice “no te haras imágenes ni te inclinaras a ellas”. 

Esta preciosa historia se narra en Daniel capítulo 3 donde los tres amigos de Daniel no se inclinan y son enviados al horno de fuego, pero Dios los libera del horno.

Medo-persa:

¿Ocurrió lo mismo con el segundo reino? Si. efectivamente con el rey Jerjes, en la Biblia conocido como Asuero.

En el libro de Ester nos relata la historia de como el rey dicta un decreto de muerte para todos los judíos. El pueblo de Dios de esa época. Finalmente, Dios los libera a través de la reina Ester.

Grecia:

Con Grecia ocurrió lo mismo. Antíoco IV llamado “Epífanes”. Saqueó a Jerusalén y con gran crueldad intento helenizar a los judíos profanando el culto a Jehová torturando y matando a aquellos que se negasen.

Pero un grupo de fieles al culto verdadero resistieron y después de organizarse consiguieron expulsar a los hostigadores que Antíoco había dejado en Jerusalén.

Antíoco estaba en el extranjero, y al enterarse de la rebelión judía, decidió enviar un enorme ejercito a Jerusalén para destruir a todos los rebeldes judíos que seguían fieles a Dios, pero Dios los liberó.

Envió una terrible enfermedad sobre Antíoco el cual murió con mucho sufrimiento y finalmente su ejército nunca atacó Jerusalén.

Roma:

Al ser una bestia, diferente a las otras, no fue un solo Rey, sino que muchos emperadores realizaron persecuciones sobre los cristianos en todo el imperio matando y torturando millares de mártires cristianos.

Ahora podemos ver todo mucho más claro. Satanás no puede atacarnos directamente, porque si pudiera, nos mataria en un segundo. Pero puede actuar a través de agentes humanos influenciándolos de muchas maneras.

Han habido 6 ataques extraordinarios a lo largo de la historia. De las cuales hasta ahora, hemos visto 4. En el próximo post ubicaremos estos reinos correctamente y seguiremos completando la serie con los reinos faltantes.

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La estatua de Nabucodonosor #2 – Los sueños de Daniel

En el post anterior, dimos el primer paso para resolver el enigma. El texto bíblico nos llevó al Libro de Daniel. Mientras avanzamos, podrás comprobar la precisión de los detalles de la simbología profética, y a medida que vayas descubriendo la exactitud con la que se predicen los acontecimientos históricos, irás aumentando tu confianza en la profecía bíblica.

En este post, vamos a empezar a identificar los reinos que las cuatro bestias de Daniel 7 representan. 

Identificación de las cuatro bestias

El paso 1 fue un gran avance para descifrar el enigma. Porque ahora sabemos que las 4 bestias salvajes de Daniel 7 son 4 reinos o reyes que forman parte de los 7 reinos o reyes representados por las 7 cabezas de la bestia de Apocalipsis.

Pero aún no tenemos identificados cuáles son esos 4 reinos. Para eso, vamos a realizar un segundo paso. Un paralelismo muy sencillo entre la visión de Daniel 7 y Daniel 2 que demuestra de forma muy evidente que están hablando de los mismos reinos, porque en Daniel capítulo 2, los reinos sí están identificados.

En Daniel 2, Nabucodonosor tiene un sueño de una gran estatua con diferentes metales, y Dios le da a Daniel una visión donde le revela el sueño y su significado.

En el versículo 32 y 33, describe la estatua:

32 La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; 33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Daniel 2:32-33

En este post, nos vamos a concentrar en los 4 primeros metales o reinos. Los pies corresponden al cuerno pequeño que sale de la cuarta bestia de Daniel 7, y tal como mencioné anteriormente, este es un tema extenso que vamos a tratar más adelante.

Luego, en los versículos 38 al 40, está la explicación de la visión:

38 Dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tus manos, y te ha dado el dominio sobre todo. Tú eres aquella cabeza de oro. 39 Después de ti se levantará otro reino, inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. 40 Y el cuarto reino será fuerte como el hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, así él lo desmenuzará y lo quebrantará todo. Daniel 2:38-40

Es realmente asombroso cómo los detalles que brindan los versículos que vamos a analizar coinciden perfectamente con los sucesos históricos y características que identifican a estos reinos.

Si bien vamos a realizar el paralelismo principalmente entre Daniel 7 y Daniel 2, también vamos a considerar la visión de Daniel 8, aunque el tema principal de este capítulo no sea la continuidad de los reinos, sino el santuario.

Si no estás familiarizado con estos dos capítulos, te recomiendo que los leas para entender lo que estamos hablando.

Algunos versículos de Daniel 11 también arrojan mucha luz sobre esta secuencia de reinos.

Babilonia

En Daniel 2, versículo 32, Daniel le describe a Nabucodonosor, Rey de Babilonia, la visión y le dice que: «La cabeza de esta imagen era de oro fino;»

La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; Daniel 2:32

y en el versículo 38, cuando le da la explicación del sueño, le revela: «Tú, oh rey, eres aquella cabeza de oro.»

Dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tus manos, y te ha dado el dominio sobre todo. Tú eres aquella cabeza de oro. Daniel 2:38

En la visión de Daniel 7, en el versículo 4, dice que la primera bestia «era como león, y tenía alas de águila».

La primera era como un león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas le fueron arrancadas; fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies, a manera de hombre, y se le dio corazón de hombre. Daniel 7:4

Ambos animales fueron usados por los profetas como símbolos de Babilonia. Aquí abajo estarán los textos.

Jeremías 4:4-7 habla de que el «león» destruirá a Judá:

4 Circuncidaos para Jehová,
quitad el prepucio de vuestro corazón,
hombres de Judá y moradores de Jerusalén,
no sea que mi ira salga como fuego,
que se encienda y no haya quien la apague
a causa de la maldad de vuestras obras.
Judá es amenazada de invasión
5 »Anunciadlo en Judá, proclamadlo en Jerusalén, diciendo:
“Tocad trompeta en la tierra”;
gritad a voz en cuello y decid:
“¡Reuníos y entremos
en las ciudades fortificadas!”
6 Alzad bandera en Sión,
huid, no os detengáis,
porque del norte hago yo venir
mal y quebrantamiento grande.
7 El león sube de la espesura,
el destructor de naciones está en marcha;
ha salido de su lugar para poner tu tierra en desolación;
tus ciudades quedarán asoladas y sin morador.    Jeremías 4:4-7

Jeremías 20:4 revela quién es el león, ya que el texto explica que Judá caerá en manos del rey de Babilonia:

Y así ha dicho Jehová: “He aquí, yo haré que seas un terror para ti mismo y para todos los que bien te quieren. Caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo verán. A todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, que los llevará cautivos a Babilonia y los matará a espada. Jeremías 20:4

Jeremías 49: 19 y 22, en el versículo 19, lo describe exactamente igual que en Jeremías 4:7, «león que sube de la espesura», y en el versículo 22, agrega el calificativo «como águila»:

19 »Yo, como un león que sube
de la espesura del Jordán al verde prado,
muy pronto los haré huir de ella,
y pondré en ella al que yo escoja,
porque ¿Quién es semejante a mí? ¿Quién me emplazará?
¿Quién será el pastor que pueda resistirme?
20 Por tanto, oíd el plan que Jehová ha acordado acerca de Edom,
y las decisiones que ha tomado acerca de los moradores de Temán.
Ciertamente, arrastrarán a los más pequeños de su rebaño,
y los destruirán junto con sus pastizales.
21 Por el estruendo de la caída de ellos, la tierra temblará,
y el eco de su voz se oirá hasta en el Mar Rojo.
22 Como un águila subirá y volará,
y desplegará sus alas contra Bosra.
Aquel día el corazón de los valientes de Edom
será como el corazón de una mujer en angustias.» Jeremías 49:19-22

Ezequiel 17:3 y 12, Ezequiel vuelve a apodar al rey de Babilonia como «una gran águila»:

Dirás: “Así ha dicho Jehová, el Señor:
»”Una gran águila,
de grandes alas y largos miembros,
llena de plumas de diversos colores,
vino al Líbano
y tomó el cogollo de un cedro. Ezequiel 17:3
 
«Di ahora a la casa rebelde: “¿No habéis entendido qué significan estas cosas?” Diles: “He aquí que el rey de Babilonia vino a Jerusalén, tomó a tu rey y a sus jefes y los llevó consigo a Babilonia. Ezequiel 17:12

Así como el oro es el más valioso de los metales, el León es el más poderoso de los animales terrestres y el Águila el ave más poderosa.

Después, el versículo 4 termina diciendo: «sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre» 

La primera era como un león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas le fueron arrancadas; fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies, a manera de hombre, y se le dio corazón de hombre. Daniel 7:4

Una clara referencia a la experiencia que pasó el orgulloso Nabucodonosor, contada en el capítulo 4, donde Dios lo humilló y lo convirtió en una bestia por 7 años, y después le volvió a dar corazón de hombre.

 

Medo-Persia

Después del reino de Babilonia, representada por la cabeza de oro, le seguiría otro reino inferior representado por el torso y los brazos de plata, mencionado en Daniel 2:32.

La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; Daniel 2:32

En la explicación de la visión del capítulo 2, en el versículo 39, dice que «Después de ti se levantará otro reino, inferior al tuyo». Efectivamente, aunque los Medo-persas conquistaron Babilonia, nunca llegaron a tener la gloria que tenía el imperio Babilónico.

Después de ti se levantará otro reino, inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. Daniel 2:39

En la visión de Daniel 7, el versículo paralelo es el 5, donde menciona que la segunda bestia es un Oso, que «se alzaba de un costado más que del otro», porque los persas eran superiores a los Medos.

»Vi luego una segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro. En su boca, entre los dientes, tenía tres costillas; y se le dijo: “Levántate y devora mucha carne.” Daniel 7:5

Al final del versículo dice que «entre los dientes, tenía tres costillas», se refiere a que para consolidar el imperio Medo-persa tuvieron que conquistar otros tres reinos: Lidia, Babilonia y Egipto.

En la visión del capítulo 8 de Daniel, también menciona Medo-Persia en los versículos 3 y 4:

3 Alcé los ojos y miré, y había un carnero que estaba delante del río, y tenía dos cuernos; y aunque los cuernos eran altos, uno era más alto que el otro, y el más alto creció después. 4 Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapara de su poder. Hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía.        Daniel 8:3-4

A continuación veremos como explicar y relacionar con la historia estos versículos analizando cada frase en particular.

  • «aunque los cuernos eran altos», aunque tanto los Medos como los persas eran reinos importantes.
  • «uno era más alto que el otro», porque los persas eran superiores a los Medos.
  • «y el más alto creció después», Ciro el grande, fundador del imperio persa y rey de los Medos, surge en la historia en el año 559 como gobernador de la pequeña provincia de Ansán, «después», tal como dice el texto bíblico, de que los Medos ya fueran un reino importante.
  • «Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur», Medo-Persia hacia el poniente, es decir, hacia el Oeste, conquistó Babilonia, Siria y Asia Menor. Al norte, tan lejos como el Mar Caspio, conquistando Escitia y Armenia. Y hacia el sur, tomó Egipto y Etiopía. Tal como indica la profecía, el imperio Medo-persa no hizo conquistas significativas hacia el este.

En el capítulo 11 de Daniel, también encontramos un paralelismo muy claro con Medo-Persia en el versículo 2.

»Ahora yo te mostraré la verdad. Aún habrá tres reyes en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas, más que todos ellos. Este, al hacerse fuerte con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia. Daniel 11:2

Dice que «Aún habrá tres reyes en Persia» y, efectivamente, hubo 3 reyes en Persia y que «el cuarto se hará de grandes riquezas, más que todos ellos».

El cuarto rey, «Jerjes I», conocido como Asuero en la Biblia, el gobernante que hizo reina a Ester fue mucho más rico que los tres reyes que lo precedieron.

El versículo continúa diciendo: «al hacerse fuerte con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia.» Jerjes I reunió uno de los ejércitos y flotas más grandes de la época para atacar a Grecia durante dos años.

¿Por qué no aparece Babilonia en el capítulo 8?

Tal como mencioné anteriormente, no vamos a entrar en cada detalle de este paralelismo, porque si no, el post se haría eterno, pero hay un punto que es necesario aclarar.

Tal vez te estés preguntando por qué los capítulos 8 y 11 no mencionan Babilonia y arrancan directamente desde Medo-Persia.

En el caso del capítulo 8, muchos argumentan que, aunque Medo-Persia aún no había conquistado a Babilonia para cuando Daniel tiene la visión del capítulo 8, ya Babilonia había desempeñado su papel dentro de la profecía, y ahora sería Medo-Persia el próximo en aparecer en escena.

Pero este no es realmente el motivo, y esta explicación fuerza los acontecimientos históricos. En realidad, entre la visión que tiene Daniel en el capítulo 7, donde sí aparece Babilonia, y la visión del capítulo 8, donde no aparece, solo pasaron 2 años, y no hubo ningún acontecimiento histórico trascendente que haya sacado a Babilonia fuera de la escena profética.

El motivo real está relacionado con otro tema. Daniel escribe prácticamente la mitad del libro en Arameo para los gentiles (no judíos) y la otra mitad en hebreo para los judíos.

La visión del capítulo 7 es el último capítulo que escribe en Arameo, y a partir del capítulo 8, cambia el idioma y, por lo tanto, la temática. 

El centro de la visión del capítulo 8 está dirigido específicamente a los judíos y se centra en el santuario y las profecías de 2300 días y la de las 70 semanas que se menciona en el capítulo 9, cuando el ángel Gabriel le explica a Daniel la visión del capítulo 8.

Por eso utiliza animales puros según los ritos de santuario en vez de animales salvajes, y por eso menciona la profecía de los 2300 días, al final de la cual se purificará el santuario.

La temática central de la visión de Daniel 8 no es la continuidad de los reinos, sino las profecías relacionadas con el santuario.

Con respecto al capítulo 11 de Daniel, es posiblemente uno de los capítulos proféticos más difíciles de la Biblia, y su temática trasciende el tema de este post.

Grecia

En el capítulo 2 sigue tercer reino que aparece en escena después de conquistar a Medo-Persia, el cual es Grecia. Daniel menciona que este imperio «dominará toda la tierra», porque Grecia se expande por todo el mundo conocido hasta la India.

Después de ti se levantará otro reino, inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. Daniel 2:39

En la visión del capítulo 7, versículo 6 aparece otra bestia semejante a «un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas».

»Después de esto miré, y vi otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas. Esta bestia tenía cuatro cabezas; y le fue dado dominio. Daniel 7:6

El leopardo se caracteriza por su rapidez, potenciado por las cuatro alas. Esto representa a Alejandro Magno y la rapidez de sus conquistas. Entre 334 a 330 a.C. llegó a conquistar incluso hasta la India.

Cuando dice que «tenía también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.» se refiere a que, Alejandro Magno al morir joven, su reino fue dividido entre sus cuatro generales.

En el capítulo 8, versículos del 5 al 8, aparece un Macho cabrío.

El macho cabrío representaba a Grecia.

  • «Sin tocar tierra» simboliza la rapidez.
  • «El cuerno notable entre sus ojos» representa a Alejandro Magno.
  •  El carnero de dos cuernos representa a Medo-Persia.
  • «Le quebró los dos cuernos, lo derribó y lo pisoteó» simboliza el triunfo de Alejandro sobre Medo-Persia.
  • «pero estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado», se refiere a que Alejandro Magno murió a los 32 años en la cima de su poder.
  • «y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables». Porque su reino se dividió bajo el gobierno de cuatro generales: (Antígono, Casandro, Lisímaco, Ptolomeo) y la división del extenso territorio que había conquistado Alejandro Magno es tal como se ve en el mapa que esta aquí abajo.

Hay que aclarar que, según el autor, he visto que aparecen diferentes listas de estos cuatro generales, que varía según el año en que se mire la división de los poderes.

Ya que a partir del 312 a.C. hay una sucesión de batallas y conquistas que van modificando el mapa y entrando en escena nuevos líderes.

Roma

Tanto Daniel 2 como Daniel 7 la descripción del cuarto reino es muy similar.

En Daniel 2:33 dice que está representado por las piernas de hierro,

sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Daniel 2:33

y en la explicación en el versículo 40 dice que será fuerte como hierro.

Y el cuarto reino será fuerte como el hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, así él lo desmenuzará y lo quebrantará todo. Daniel 2:40

De la misma forma, en el Capítulo 7 el cuarto animal es una Bestia espantosa y terrible, y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro.

»Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y vi la cuarta bestia, espantosa, terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos grandes dientes de hierro; devoraba y desmenuzaba, pisoteaba las sobras con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que había visto antes de ella; y tenía diez cuernos. Daniel 7:7

Después, cuando en el capítulo 2:40 dice «y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo.»

Coincidiendo con el resto del versículo de Daniel 7:7 que dice que «devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.»

El adjetivo de bestia terrible y los enormes dientes metálicos hablan de crueldad y fuerza. Así como el animal desgarraba y devoraba su presa con esos colmillos monstruosos, así Roma devoraba las naciones y pueblos en sus conquistas. Muchas veces destruyendo ciudades enteras.

Cuando Roma no destruía a un pueblo, muchas veces los vendía como esclavos. En su crueldad y poder, Roma sobrepasó a los imperios anteriores.

Conclusión

Hasta aquí pudimos comprobar que:

  • los cuatro reinos de Daniel 7 también descripto en la estatua de Daniel 2, corresponden a cuatro de las siete cabezas de la bestia de Apocalipsis.
  • esos reinos son Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma.
  • son consecutivos ya que un reino sucedía al otro después de haberlo conquistado

Ahora tenemos que averiguar los reinos faltantes y el orden. Es decir, dónde se ubican estos cuatro reinos. Porque si los ubicamos incorrectamente y distorsionamos la cadena profética, podemos errar en la interpretación del presente y nuestro futuro próximo.

Recuerda que este gráfico se irá haciendo cada vez más complejo, así que para entenderlo se hará imprescindible ver cada post explicativo.

Esta es la primera parte de este apasionante viaje en descubrir los poderes que van a ser los protagonistas en el tiempo del fin.

Hasta aquí la mayoría de los estudiosos que yo llamo «entendidos» (a la luz de Daniel cap. 12) están de acuerdo. Por supuesto, que quedan excluidos aquellos que no quieren que descubras lo que esta profecía va a revelar, especialmente lo relacionado al tema del cuerno pequeño que surge después de la cuarta bestia.

Pero a partir de ahora, el tema se pone más complejo e interesante. Complejo porque aún entre los entendidos, existen diferentes formas de ubicar las posiciones de estos imperios. Algunos colocan estos cuatro imperios al inicio de la serie de siete, y otros no.

Y más interesante porque nos vamos a meter de lleno en el tema del cuerno pequeño, que surge a partir de la cuarta bestia, y empezaremos a ver poderes actuales.

La profecía bíblica no se puede entender sin saber un poco de historia. Pero la historia de este mundo, desde luego, no se puede entender sin conocer la profecía que es lo que ocurre detrás del telón y donde todo toma sentido. No te pierdas el próximo post. Y recuerda que de la comprensión de estos temas puede depender la salvación eterna tuya y de tu familia.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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Las 4 bestias de Daniel #1 – La bestia de 7 cabezas

Para entender el Apocalipsis, es indispensable entender a los personajes o poderes que van a tomar parte en el conflicto final.

El Apocalipsis habla de que:

  • La bestia hará guerra contra el pueblo de Dios.
  • El mundo entero se maravillará de la bestia.
  • El Dragón, es decir, Satanás, le dará autoridad.
  • La imagen de la Bestia hará matar a todos los que no la adoren.

En esta lista de varios posts, vamos a descubrir, identificar y desenmascarar a los poderes terrenales que han sido instrumentos de Satanás a lo largo de la historia y, lo que es más importante, en el futuro próximo, en el gran conflicto final que se avecina.

Así que es crucial que podamos identificarla, para no estar bajo su poder y su influencia, ¿no te parece?

Para ello, nos vamos a meter de lleno en un enigmático pasaje que está en Apocalipsis 17:9 al 10, que dice:

9 Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. Apocalipsis 17:9-10

Bienvenidos al tema de las 7 Bestias. Un tema muy interesante que tiene intrigado a muchos estudiosos de las profecías.

Si te intriga saber lo que va a pasar en el futuro próximo, si te gusta la búsqueda del tesoro y resolver enigmas, acompáñame a descubrir el misterio, porque además, en la comprensión de este tema, puede estar la clave para tu salvación eterna y la de tu familia.

Antes de avanzar, te voy a explicar por qué este post es tan importante. Yo no te voy a decir lo que todos quieren saber. Lo vamos a averiguar juntos paso a paso. Al principio te puede parecer que lo que estamos analizando es intrascendente porque estaremos hablando de reinos ya desaparecidos y profecías cumplidas en el pasado, pero será necesario que avancemos de esta manera para:

  • Que entiendas y te familiarices con la forma como se interpretan las profecías bíblicas.
  • Ir avanzando en la cadena profética donde podamos entender todas las características de las seis manifestaciones de la Bestia a lo largo de la historia.
  • De esta manera, sentar las bases sólidas para que podamos reconocer perfectamente y sin ninguna duda, la séptima que tendrá lugar en los tiempos finales que se avecinan.

La Bestia tiene 7 cabezas

En el Apocalipsis, hay 3 textos que nos indican que la Bestia tiene 7 cabezas. Los textos son estos que te dejo aquí:

Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Apocalipsis 13:1

Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Apocalipsis 17:3

El ángel me dijo: «¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer y de la bestia que la lleva, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos. Apocalipsis 17:7

Como siempre, el primer principio en la interpretación profética es muy importante y lo debemos tener siempre presente. Es la herramienta que nos va a proteger para que no interpretemos adivinando, o con suposiciones personales, o forzando el texto para que diga lo que nosotros queremos.

La propia Biblia nos explica en el mismo libro de Apocalipsis el significado de esas cabezas:

9 »Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes sobre los cuales se sienta la mujer, 10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es y el otro aún no ha venido, y cuando venga deberá durar breve tiempo.  Apocalipsis 17:9-10

Muy bien. Hasta ahora tenemos que hay una bestia con 7 cabezas y esas cabezas representan montes o reyes.

Quiero detenerme en esta imagen para hacerte una aclaración importante.  Esta ilustración que estas viendo es el inicio de un grafico o poster que se ira haciendo mas completo, hasta llegar a ser muy complejo

Ahora, lo complejo no es sinónimo de difícil. Difícil es aquello que solo puede entender una persona muy inteligente, y el mensaje de Apocalipsis no es para gente inteligente. Es para el pueblo de Dios. Lo puede entender hasta un niño de 12 años.

Lo contrario de difícil es fácil y lo contrario de complejo es simple. Así que vamos a estar avanzando paso simple a paso simple, completando esta ilustración, porque la información que el apocalipsis nos brinda sobre todos los poderes, que utiliza Satanás en contra del pueblo de Dios, es extraordinariamente completa y seguro que te va a sorprender.

El dragón actúa a través de la Bestia de siete cabezas

Por otro lado, en el mismo capítulo donde nos explica que el Dragón es Satanás y tiene engañado al mundo entero, dice:

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. Apocalipsis 12:9

Apocalipsis 12:3 nos dice que es el Dragón el que tiene las 7 cabezas en vez de la Bestia:

Otra señal también apareció en el cielo: un gran dragón escarlata que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas tenía siete diademas. Apocalipsis 12:3

Podría parecer contradictorio hasta que leemos un poco el contexto y en Apocalipsis 13 tenemos la explicación.

La bestia que vi era semejante a un leopardo, sus pies eran como de oso y su boca como boca de león. El dragón le dio su poder, su trono y gran autoridad. Apocalipsis 13:2

y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: «¿Quién como la bestia y quién podrá luchar contra ella?»Apocalipsis 13:4

Después vi otra bestia que subía de la tierra. Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón. Apocalipsis 13:11

Así que El Dragón actúa a través de la Bestia.  La utiliza como un instrumento para alcanzar sus fines y objetivos. Le da poder y autoridad y habla a través de ella.

Es precisamente por ese motivo que si la Bestia tiene 7 cabezas, el Dragon al utilizar a la Bestia como un instrumento para sus objetivos, entonces también tiene a las 7 cabezas de la bestia a su disposición.

Existen varios lugares en la Biblia que usan el término «monte» como sinónimo de reinos. Aquí te muestro cuatro ejemplos donde vemos que Monte = Reino.

Si las cabezas son reinos o reyes, lo primero que nos preguntamos es a qué reinos o reyes se refiere. ¿Cuáles son esos 7 reinos o reyes tan enigmáticos a través de los cuales actúa el Dragón?

Argumentos para vincular los reinos de Apocalipsis con los reinos de Daniel

El libro de Daniel tiene 7 visiones. 4 de ellas tratan precisamente de los reinos que van a gobernar a lo largo de la historia desde la época de Daniel hacia el futuro. Existen muchas formas de vincular los cuatro reinos de Daniel con el Apocalipsis. A fin de simplificar el proceso, vamos a realizar la más fácil.

Las Bestias de Daniel capítulo 7

Daniel capítulo 7 es una visión profética donde se le muestra a Daniel lo que va a acontecer en el futuro.

Se le muestra cuatro bestias que representan cuatro reinos y de la cuarta bestia sale un cuerno pequeño.

Justamente en el capítulo 7, Daniel tiene una visión sobre 4 bestias que salen del mar:

  • Un león con alas de águila.
  • Un oso que se alza más de un costado que de otro.
  • Un leopardo con cuatro alas y cuatro cabezas.
  • Y una bestia terrible y espantosa.

Después de la cuarta bestia, surge un cuerno pequeño. Es un tema importantísimo al que las visiones de Daniel le dedican muchos versículos, pero eso lo vamos a ver en un post aparte cuando lleguemos a ese tema.

Existen varios motivos por los cuales podemos estar seguros, sin miedo a equivocarnos, de que las cuatro bestias de Daniel 7 representan a cuatro de las siete cabezas de la bestia que tiene 7 cabezas mencionada en el Apocalipsis.

1º Argumento:

Sabemos que en el Apocalipsis habla de una bestia en sentido simbólico, porque no existen las bestias con 7 cabezas.

Este punto por sí solo ya es suficiente autorización para ir allí a buscar el significado del símbolo.

La Biblia menciona la palabra Bestia mas de 400 veces. Pero increíblemente Daniel 7 es el único lugar en toda la Biblia que la menciona en sentido simbólico además de apocalipsis. Este punto por si solo, ya nos autoriza a ir allí a buscar el significado del símbolo.

2º Argumento:

En ambos lugares, el significado del símbolo es el mismo.

Un ser celestial le explica a Daniel que estas cuatro bestias simbolizan cuatro reyes o reinos de forma indistinta, al igual que en el Apocalipsis.

9 »Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes sobre los cuales se sienta la mujer, 10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es y el otro aún no ha venido, y cuando venga deberá durar breve tiempo.  Apocalipsis 17:9-10

Este texto afirma que la Cabeza = Reinos y Reyes. Y luego estos textos afirman que las Bestias = Reinos y Reyes.

»»Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra. Daniel 7:17

»Dijo así: »“La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos,
y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará.      Daniel 7:23

Es decir, en el versículo 17 era un rey y en el 23 es un reino, usando de forma indistinta ambos términos.

Eso hace sentido porque en el Apocalipsis explicaba que las cabezas significaban reinos o reyes.

Ya de por sí, es extraño que un mismo símbolo signifique dos cosas. En este caso, rey o reino. Si en los dos capítulos significan eso, es que estamos hablando de lo mismo sin ninguna duda.

Quiero decirte que la Biblia lleva los significados de los símbolos a niveles superlativos. El motivo por el cual el símbolo significa ambas cosas (reinos y reyes) de forma indistinta, no es casualidad. Te lo puedo asegurar. La razón de esto es muy interesante y lo voy a explicar enseguida.

3º Argumento:

En Apocalipsis 13:2 dice que la Bestia que Juan había visto era semejante a un Leopardo, sus pies como de oso y su boca como boca de león, haciendo clara referencia a las tres primeras bestias de esta visión.

Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. Apocalipsis 13:2

Hasta aquí, pudimos establecer con seguridad que las 4 bestias de Daniel capítulo 7 son 4 de las siete cabezas de la bestia del Apocalipsis.

En el próximo post identificaremos los reinos que estas 4 bestias representan y así podemos avanzar juntos en este apasionante viaje para descifrar el enigma de Apocalipsis 17, identificar a las 7 cabezas de la bestia del Apocalipsis, y desenmascarar a los poderes que van a estar ejerciendo su influencia en los tiempos finales.

No te pierdas los siguientes posts que te ayudarán a entender las profecías presentes y las que muy pronto se están por cumplir.

Por CHRISTIAN JABLOÑSKI

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